Me he debido perder algo porque con juicio, que pinta mal, o sin juicio, declarándose culpable por motu propio, la consecuencia no sería otra que la de un sinvergüenza gobernando y nuevamente la sensación de que la honestidad en los partidos queda subyugada por los intereses electorales y pese a sus proclamas éticas no les importa albergar gente con antecedentes en sus puestos de poder.
Y claro, si aceptamos pulpo como animal de compañia, es decir, que presida un gobierno autónomo un tipo con antecedentes penales y culpable de cohecho impropio, reconocerán que ya cualquier cosa es posible y que el nivel de exigencia habrá caido por los suelos abriendo la puerta a cualquier impresentable fuertemente arropado por su partido.
¿Cómo hemos de esperar, pues, regeneración? La partitocracia vuelve a dar una puntilla a la democracia y justifican que muchos pensemos que el verdadero cancer del sistema sean ellos, los partidos, sus dirigentes, justo quienes tendrían en sus manos la capacidad de regeneración a través de su capacidad para realizarla. ¡Qué desgracia!
Frase del día
ResponderEliminarHay una ley de vida, cruel y exacta, que afirma que uno debe crecer o, en caso contrario, pagar más por seguir siendo el mismo.
Norman Mailer 1923-2007. Escritor estadounidense.
pero lo penoso es que sigue sin dimitir esto es una verguenza que consentimos todos
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