lunes, 30 de mayo de 2016

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS O DEL BUENISMO EMPOBRECEDOR (Página n° 3662)

Para algunos yo soy alguien que siempre está sacándole pegas a todo. A mí, sin embargo, me sorprenden, más que nada, los que todo lo justifican, los que tragan con lo que sea y hasta les molesta que los demás no sean así.

Si de verdad creyera que todo se hace bien, que es perfecto, me callaría. Lo que ocurre es que no puedo renunciar a una visión crítica cuando todo puede ser mejor y queremos aspirar a que así sea.

Claro que es mucho más fácil ser conformista, ser gregario, lamer la mano y dejarse pasar la palma por el lomo. Si no molestas caerás bien...pero los problemas seguirán porque solo una posición crítica incentiva la mejora, obliga a actuar.

Me hace mucha gracia cómo se defiende interesadamente a los técnicos como si fueran infalibles. Yo soy técnico en mi campo y reconozco en mí y en otros como yo errores porque el título o la oposición no es garante de nada y los errores no solo suceden sino que tampoco son excepcionales.

Ya digo, se sublima el papel de los técnicos como si fuera palabra de dios, pero yo soy descreído y trato de pasar todo por el filtro del sentido común, que falla pero no más.

Dejen pastar los borregos a quienes no deseen su hierba y sepan de otra mejor, buscada con el afán de que no sea un pienso con adormidera.

NI VENEZUELA NI PANAMÁ VAN A SOLUCIONAR NUESTROS PROBLEMAS (Página n° 3661

Se pongan como se pongan ni la interesada traída de Venezuela a la precampaña ni la llevada de los papeles de Panamá a la misma va a solucionar los problemas de España. Y no los traen por eso, lógicamente, porque los partidos políticos saben que esto es solo ruido, sino que recurren a ello porque el único interés real que les mueve es el rédito electoral, sacar diputados, y relegan lo demás a ello.

Hoy volvía a escuchar a la gente que era el momento de dejarse de gilipolleces, apretar el culo y buscar consensos. ¿Pero alguien cree que algún partido está en eso?

Lo de España es de antología de la infamia política, esa caterva ombliguera que piensa, ante todo, en sí mismos y solo después parece intentar preocuparse del país. Y si alguno simula generosidad no le crean, es puro cálculo.

Ahora, si ustedes prefieren tragarse el cuento chavista o el cuento panameño estarán dando la razón a quienes juegan esas bazas pero se distraerán de exigir que traten de una puñetera vez soluciones, tan necesarias, que solo vendrán de mano de acuerdos y consensos, de auténtica generosidad y compromiso.

Justo de lo que no hay o, al menos, no asoma por lado alguno.


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domingo, 29 de mayo de 2016

LA PRUEBA PARA DETECTAR EL FOCO DEL "OLOR A DAIMIEL" (Página n° 3660)

No han empezado muy bien el alcalde ni tampoco la empresa descartando la toxicidad a priori. Craso error porque, aparte de lo poco científico de hacerlo, tiende a devaluar el propio estudio. Puede que el objetivo sea loable, quitar miedo a la población, pero ni parece muy profesional ni será tan eficaz y creíble como hacerlo al final de la prueba y la presentación de resultados.

Por otro lado espero que las mediciones se hagan en días de olor y sin aviso previo a las empresas en cuyas inmediaciones se haga. Suele ocurrir que somos dados a hacerlo y "contaminar" el estudio modificando las condiciones naturales al introducir cambios interesados, bien mediante la elección de días donde no asoma ese olor para castigar nuestras pituitarias o introduciendo cambios operativos las empresas para adulterar los resultados.

A los daimieleños nos interesa la verdad, conocer el foco o focos donde se origina, saber su composición y riesgo para la salud y tomar medidas para solucionar el problema. Y todo sin trampas ni cartón. No deseamos paripés sino claridad y eficacia.

Daimiel está harto de este olor y quiere saber.



sábado, 28 de mayo de 2016

HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA (Página n° 36t9)

O puede que no.

La mirada en Milán, donde nada de lo hecho antes sirve.

Los atléticos manejamos poder vivir el día más importante de nuestra historia, ese que nos haga olvidar minutos "noventaymuchos", un descenso y giles y cabezas.

Todos saben que la primera derrota, frente al Bayer, en la mejor época del equipo, fue la más dolorosa porque nos relegó deportiva y económicamente. Marcó el punto de lo que fue y de lo que pudo haber sido.

Hoy se puede perder pero es el momento de ganar. No solo el partido, que parece lo esencial, sino el futuro, aquel salto que no se pudo dar entonces pero que nos puede ser devuelto ahora para consolidar a un club al que juegan a despreciar por su juego pero al que se admira por funcionar como un auténtico equipo, conjuntado, equilibrado y compacto.

Sí, puede ser un gran día. O no. Pero si lo es entiéndase que podamos ir por la vida sintiéndonos los más felices del mundo. No se lo tome nadie a mal.




viernes, 27 de mayo de 2016

DAIMIEL A TROZOS (Página nº 3657)

Lo advierto, el titular de esta entrada es exagerado, lo sé, pero es que cuando callejeo por Daimiel siento eso, que hay tantas casas viejas, desocupadas, desatendidas, que van dejando caer tejas, elementos de la fachada, como reclamando cuidados. Son cada vez más y su aspecto ajado, frágil, abandonado no solo se adorna de esa vegetación que crece silvestre sobre sus cubiertas sino también con ese tachoneado de "esconchones" y grietas que, además, constituyen un peligro para los viandantes. Algunas, incluso, son acotadas parcial o totalmente por cinta policial advirtiendo del peligro, y otras, directamente, amenazan ruina.

Es increíble mirarlas sabiendo que en algún momento rebosaron vida, reflejaron solidez, mostraron lozanía y modernidad, vitalismo por sus cuatro costados y que hoy son presa del olvido, acaso el desinterés de sus dueños, condenadas a guardar los recuerdos de cuanto sucedió en ellas mientras todos la postergan a la desmemoria.
Daimiel tiene una ingente cantidad de inmuebles vacíos, abandonados a la espera de un comprador que ahora menos que nunca parece llegar o perdido en las ambiciones económicas de sus múltiples dueños que no parecen poder ponerse de acuerdo jamás. Paseas por las calles de nuestra ciudad y encuentras multitud de casas con todos los signos de ese deterioro que da no vivir nadie allí, viviendas que se asoman a la decadencia mostrando todas las heridas posibles, que te hacen cruzar de acera porque ya no te fías que aguanten las últimas lluvias y se desmoronen en alguna de sus partes en cualquier momento. Otras, las más, se muestran vetustas, pero al menos parecen aguantar mejor.
Si hiciéramos un mapa de localización de estas viviendas en Daimiel deberíamos anotar cientos de puntos rojos en un casco urbano que ha crecido por fuera , también por el centro, pero que ha llevado al abandono a un montón de inmuebles nada atractivos al desarrollo urbanístico que penan su situación i ofrecen una triste imagen de esta ciudad.
Por eso digo esto de Daimiel a trozos, porque me da pena ver ese panorama al pasear por nuestras calles, al ver que la modernidad no es capaz de esconder la decrepitud, la desolación de tantas viviendas dejadas al albur mientras juegan a dejar caer partes de sí mismas porque la falta de mantenimiento solo produce quiebra, ruina, decrepitud, y no deja de ser como un cáncer urbanístico sin paliativos que no parece tener remedio.


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jueves, 26 de mayo de 2016

PIEDRABUENA NO ES EL MODELO (Página nº 3656)

El hartazgo, el cabreo, la indignación, suelen conducirse por los territorios de la irreflexión y tienden al descontrol y al error. Por eso lo sucedido en Piedrabuena no puede ser el modelo para resolver una situación que, es cierto, comienza a ser preocupante en Daimiel, pero que debe discurrir por otros caminos bien pegados a la ley.
¿Con qué herramientas se cuenta? Lo decía alguien en un comentario, tanto Policía Local como Guardia Civil por un frente como Servicios Sociales por otro deberían poder manejar la situación para que todo estuviera bajo control. De igual modo la Justicia debería jugar un papel clave para ayudar a resolver esta situación. Yo no tengo por qué dudar de que lo están intentando desde sus medios pero sí de que dichos medios sean suficientes y den los resultados para evitar que por la cabeza de otros pasen alternativas como las de Piedrabuena que me perecen un grave error porque en esas algaradas se puede saber como se empieza pero no tanto como se puede terminar y siempre dan una sensación de primitivismo y fanatismo poco edificante, una imagen que como comunidad nos perjudica también.
¿Qué ocurre? Que el problema está ahí, que el malestar y las quejas van creciendo, que la convivencia se vuelve difícil y es necesario agilidad, firmeza, decisión, para afrontar el problema y tratar de domeñarlo. Pero no por los ciudadanos, nunca así, sino por el liderazgo social que deben protagonizar las autoridades. No sé si ellos no ven el problema, lo minimizan, lo tratan de atajar sin mucho éxito o qué, pero lo cierto es que el problema está y que pueda crecer un sentimiento de tomarse la justicia por su mano debería preocuparnos a todos porque es el mayor de los errores.
Lo juro, ni aunque me garantizasen que así se resolvía el problema lo aceptaría, no puede ser que las soluciones pasen por lanzarse a la calle, buscar las viviendas de la gente conflictiva y forzar su marcha con mayor o menor violencia. No, no puede ser que todo se conduzca por el hartazgo, el cabreo, la indignación y la irreflexión cuando las soluciones deberían venir por el lado del orden y la legalidad, por los instrumentos existentes para reconducir la situación y resolver las cosas adecuadamente. No podemos perder la oportunidad de hacer las cosas bien para lanzarnos a hacerlas mal. Me niego a participar en algo así, me avergonzaría como daimieleño.
Cuento todo esto porque ya han aparecido algunos comentarios al respecto, tanto aquí como en las redes sociales, y me preocupa hasta el punto de no haber editado algunos de ellos y publicar otros, a modo testimonial, solo porque se visualice lo que se está pensando por algunos y que no puede pasarse por alto.
No es tiempo de fuenteovejunas sino de ley y razón, de aplicarse para que el problema no se desborde ni se vaya de las manos.