martes, 2 de septiembre de 2014

NO ES LA PELEA (Página nº 2371)

No es la pelea en sí, que puede ser un hecho perfectamente aislado aunque la gravedad o no nunca depende de eso sino de lo que suceda en ese momento, sino de esa cultura casi secular de hacer del alcohol la forma de diversión y permitir que corra indiscriminadamente, incluido entre menores, sin que parezca importar demasiado hasta que sucedan hechos que puedan lamentarse.

Ni tan siquiera es una cuestión de que sean ferias. Los comas etílicos y las asistencias a menores desorientados y ebrios son cosa de muchos fines de semana en los que, de nuevo, el alcohol es o parece ser el epicentro de la diversión y el ocio.

El mal beber de algunos, el poco hábito de otros y otras, determina situaciones que no causan nunca alarma social salvo que pueda suceder algún hecho de especial gravedad.

Y la vida sigue, a su inercia, dejándola estar, sin prestar atención ni demasiada prevención ante estas situaciones, asumiéndola como una intendencia poco menos que normal porque ya hemos declinado hacer algo contra el consumo de alcohol entre menores o cierta supervisión sobre los hábitos de beber del resto.

Recordemos que en España, a día de hoy, la ley prohibe el consumo y venta de alcohol a menores, por si alguien lo ignora o lo ha olvidado. Pero no se preocupen, se tiene tan en cuenta el hacerlo cumplir o el cumplirlo por uno mismo como ordeñar las nubes a mano los días pares, y en esas andamos.

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UNA BUENA NOCHE (Página nº 2370)

Si alguien sigue desde el principio mi actividad bloguera sabrá que musicalmente mi referencia se mueve en los ochenta, principalmente, y por eso anoche, de la mano de Memory Band, con Santi Villar a la cabeza, me lo pasé realmente bien cantando (si a lo mío se le puede llamar así), bailando (digamos que moviéndome a mi bola) y celebrando cada uno de esos temas realmente conocidos y que, con alguna laguna, sabes sus letras cantadas cientos de veces.

Sabía que venían desde finales de mayo, que completaban una velada nostálgica junto a Planeta 80, conocidos por aquí y con muy buena acogida, y era una de mis citas de feria obligada. Y es que la música de los ochenta, también los noventa, calaron de tal manera que las personas que nos congregamos allí, de varias generaciones, no teníamos problema en cantar también y emular a los vocalistas de esos grupos que ya son historia de la música pop nacional.

Es cierto que a Planeta 80 ya no pude quedarme porque a esa hora tenía que desplazarme a Ciudad Real y hoy comenzaba a trabajar pero, aún conformándome con ese primer plato por esa circunstancia, la verdad es que pasé una gran noche que, por otro lado, vino ayudado por el sonido, las voces y el ritmo de este grupo.



lunes, 1 de septiembre de 2014

NUEVO LANZAMIENTO (Página nº 2369)

Recuerdan esta imagen:


Pues me cuentan que el pasado sábado se celebró un concurso de belleza infantil, con dos pases (bañador / vestido), tal que los concursos de "misses" tradicional, con organización privada y en la Plaza de María Cristina, que afortunadamente no aparece en el Programa Oficial de Ferias y Fiestas para que no nos abochorne más de la cuenta.

Por ello se procede al lanzamiento del producto en formato familiar y con nueva fórmula avanzada, a ver si podemos remitir este ataque de caspa que pretende hacer competir a niñas por ser reinas de la belleza mediante la propuesta de valores estéticos discutibles que denigran a estas criaturas.

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domingo, 31 de agosto de 2014

PURITICO DAIMIEL (Página nº 2368)

Estaba perfectamente señalizado y hasta media mañana, excepto un par de coches, el primer tramo de General Espartero presentaba ese aspecto vacío preparado para recibir al VI Encuentro Local de Vehículos Clásicos "Ciudad de Daimiel". Pero, como era de esperar, apareció el puritico Daimiel y diversos conductores, por sus cojones y sin respetar la señalización, aparcaron como cualquier otro día convirtiendo la llegada de vehículos clásicos en un caos.

Ni la policía local ha estado ágil ni, ya a las dos de la tarde, he visto poner multa alguna a los vehículos estacionados en sitio indebido, lo que hará que vuelva a ocurrir en nuevos eventos si no se pone coto a la infracción, pero los verdaderos culpables, sin duda, vuelven a ser los incívicos dueños de los vehículos que se pasan la señalización por el forro, ese puritico Daimiel que asoma a la menor oportunidad porque somos especialistas en saltarnos las normas y las señales y no respetar a los demás.

Evidentemente el lucimiento de esos vehículos, especialmente los coches, hubiera sido mejor de haber dispuesto de ese tramo de calle. Mejor para los propios vehículos clásicos y mejor para los curiosos que nos hemos acercado a contemplarlos, pero siempre tiene que haber los cuatro incívicos fastidiando con su penosa actitud. Y encima sin la multa que, posiblemente, les hubiera ayudado un poquito a entender como deben comportarse.

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sábado, 30 de agosto de 2014

LA MOMIA "FAKE" DE DAIMIEL (Página nº 2367)

La noticia era tan absurda que no convenía hacerle caso pero como hay quien la ha colgado en el facebook dándola por posible y haciéndola accesible a cuantos seguimos en Foro de Historia pues justo es traerla al blog etiquetada como humor:



Da igual que se eligiera Daimiel u otro lugar pero el hallazgo de la momia en una tinaja que contenía vino desde hace quinientos años, con foto incluida, ya era suficiente para percatarse de la broma, pero es que además la propia página desvela segundos después la broma, como se ve en la captura:



Aprovechando, eso sí, el tema de la tinaja, recuerdo dos casos tratados en este blog en la sección de hemeroteca y que hablaban de una mujer daimieleña que permaneció treinta años encerrada en una tinaja y otra fallecida al morir ahogada en otra tinaja y que recogió la prensa de la época:

http://daimieldiario.blogspot.com.es/2012/09/el-horroroso-caso-de-la-entinajada.html

http://daimieldiario.blogspot.com.es/2012/01/motivos-para-descartar-un-suicidio.html

En cualquier caso la broma está ahí y como gusto de recoger curiosidades relacionadas con nuestra ciudad pues aquí lo dejo.

ME LO QUIERO CREER PERO NO CAERÁ ESA BREVA (Página nº 2366)


Nos sorprende Gallardón afirmando que pretende reducir el número de de aforados, casi la población de Daimiel, a poco más de una veintena. Y uno siente la necesidad de querer creerlo, más que nada porque sería lo único bueno y salvable de su gestión frente al Ministerio de Justicia, aunque en el fondo ya sospecha que no caerá esa breva.

Estos anuncios, así de sopetón, tienen el efecto de hacer mojarse a los afectados y ya por eso es bueno. Ni algún presidente autonómico ni algún portavoz de asociaciones de jueces perdieron la ocasión de opinar en contra de que a ellos les quiten esta figura del aforamiento, lo que recuerda lo sucedido con la reforma de las entidades locales que en el inicio fue una cosa y al final, con todo el gallinero removido, terminó por ser un descafeinado cambio. La acogida, por supuesto, a esa intención formulada por Gallardón, ha sido la esperable, que los afectados pongan cierto grito en el cielo y que los partidos, tan desprestigiados ya ante la opinión pública y por no aumentar el descrédito, hayan dicho con la boca pequeña que estarían dispuestos a tratar el asunto aunque mostrando poca convicción.

¿Y por qué digo que no caerá esa breva e, incluso, que Gallardón lanza el tema sabiendo que no va a prosperar, seguramente, y quizá por otros intereses no confesados? Básicamente porque modificar Constitución, Estatutos de Autonomía y hasta leyes orgánicas para quitarse los políticos un "privilegio" a sí mismos me parece tarea tan titánica y complicada que al final se quedará poco menos que como estaba y salvo Gallardón, que quedará como el que lo intentó y los demás no le dejaron, nadie más sacará nada de este arrebato supuestamente regeneracionista.

Hay países donde no hay ni un solo aforado, y son democracias de largo recorrido. Puede que ese fuera el modelo a seguir, el que muchos ciudadanos desean, pero en España desandar caminos, deshacer el trayecto que nos ha llevado a esos casi 18.000 aforados reconocidos terminará siendo casi imposible porque políticos y jueces, sus beneficiarios, lo irán dinamitando con sus presiones hasta anularlo o convertirlo en otra cosa mucho menos ambiciosa e insuficiente.

Ya lo digo, me lo quiero creer, tengo el deseo de creerlo, pero en realidad no hay quien se lo crea de verdad. ¡Al tiempo!

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