lunes, 2 de mayo de 2016

COMO POCO...¡TARDÍA! (Página nº 3610)


(Imagen de Lumina Actione, cogida de Facebook y autorizado su uso)

Me llama la atención que en el Pleno Municipal de Mayo sea el partido que gobierna quien presente dos mociones. No porque no pueda hacerlo, que está en todo su derecho, sino por la rareza de que quienes están al mando lo hagan, algo que raramente ha sucedido en las últimas legislaturas daimieleñas pero que, es verdad, ya se ha dado en el año que llevamos de ésta alguna que otra vez.
 
Pero si eso me llama la atención aún me llama más el contenido de una de las mociones presentadas, cuando menos por tardía y porque sigue a un silencio devastador que, a mi juicio, como grupo municipal gobernante no debería haberse producido y que ya he comentado en otras entradas de este blog. Y al silencio devastador durante años de los anteriores regidores daimieleños, también expresado en el blog y en Diario Improbable.
 
La moción pide que se incluya la restauración de la Venta de Borondo dentro de la programación de actividades para celebrar el IV Centenario de la Muerte de Miguel de Cervantes. Una moción bienintencionada o quizá tramposilla, oportunista, pero sobre todo tardía, porque ellos mismos saben que un proyecto así no se improvisa ni se mete en una programación de un año que ha debido ser previamente planificada y presupuestada, salvo que la improvisación y la chapuza sean señas de identidad de la Junta o el Estado. Y, ¡ojo!, que seguiría siendo bienintencionada o tramposilla, oportunista, pero seguro tardía, la hubiera formulado para este Pleno Municipal de Mayo el PSOE, IU-Ganemos o conjuntamente los tres grupos municipales.
 
Ahora me dirán que si pienso que la moción está mal y diré que en este momento, 2 de mayo de 2016, llega tarde por mucho que cualquier moción en el sentido de recuperar y salvar la Venta de Borondo sea plausible y merezca el apoyo unánime, pero seamos serios, a estas alturas ¿que va a lograr? No deja de ser como escupir al sol, desgraciadamente.
 
Cuando se declaró Bien de Interés Cultural el alcalde del momento fue entrevistado por los medios y expresó su alegría, su contento por la noticia. Está muy bien, pero pasado el subidón llegó la nada y desde el ayuntamiento, desde entonces, no ha habido una actitud beligerante contra la situación de la Venta de Borondo por su situación. Ya sé que los alcaldes daimieleños carecen de competencia directa en el asunto pero también sé que tienen capacidad de aparecer en los medios, denunciar la situación de abandono, exhortar a las autoridades competentes a que actúen, movilizar al personal `para salvar el patrimonio local y, la más fácil, hacer mociones en los plenos para poner en el foco de atención lo que pasaba con la Venta de Borondo. Pero una, dos, tres legislaturas fueron la nada, y eso que Hispania Nostra no es el primer año que pone a la Venta de Borondo en su lista roja anual de patrimonio en extremo peligro.
 
Por eso, lo que no se ha hecho en una década se pretende hacer ahora a lomos del IV Centenario, cuando éste ya se ha iniciado y difícilmente, por no decir imposible, podrá incluirse una dotación tan importante como necesita la Venta de Borondo en un evento que se ha planificado con bastante anterioridad. Un canto al sol, una moción de tardía inútil, por más que nos pese porque si algo quisiéramos muchos daimieleños es que sirviera de algo.
 
Insisto, no culpo al Ayuntamiento de la situación de la Venta de Borondo. Como sé que algunos no llegarán a esta línea del texto ya dirán que digo lo que no digo. La responsabilidad es claramente de propietarios y Junta de Comunidades. Lo que digo es que desde el Ayuntamiento de Daimiel se podía haber hecho más, mucho más, en esta década, pera luchar contra el inmovilismo y la desidia administrativa de propietarios y Junta y se ha hecho muy, muy, muy poco, casi nada, salvo este aparente arreón de ahora que vuelvo a decir llega tarde.
 
Veremos el contenido de la moción y la posición de los grupos municipales pero suena a estéril. Siento decirlo, pero lo creo así.


***

domingo, 1 de mayo de 2016

LA FUERZA DE LA COSTUMBRE (Página nº 3609)

Cantaba Gabinete Caligari aquello de:
 
"La fuerza de la costumbre
es mi guía y mi lumbre"
 
Y yo, que soy persona de costumbres no me atrevería a afirmar que fueran ellas mi guía ni mi lumbre pero sí que están tan arraigadas que sucumben, incluso, a la inercia.
 
Hoy estaba, por poner un ejemplo reciente, en un funeral en la Iglesia de San Pedro y aunque no hay indicación alguna de la Iglesia en tal sentido aún prevalece que mujeres y hombres se sienten, con pequeñas excepciones, en bancadas diferentes, algo quizá "justificado" hace cincuenta años pero casi anacrónico en la actualidad si no fuera porque la fuerza de la costumbre perdura sobre otras convenciones o esquemas sociales y esa misma fuerza de la costumbre hace que, como si de un automatismo se tratara, la mayoría de hombres y mujeres, sobre todo de mayor edad, tomen asiento siguiendo esa disposición a derecha e izquierdas desde que tengo memoria.
 
Y no estoy hablando de que eso sea malo, sino como ejemplo de que la costumbre se impone constantemente condicionándonos de una manera evidente, incluso sin tener en cuenta los cambios que para bien o para mal se van produciendo en la sociedad.
 
Y es que la costumbre tiene la cualidad de dar seguridad, de simplificar las cosas, de permitirnos no dudar, venciendo ese miedo a lo nuevo, a lo que no controlamos, y por eso se vuelve recurrente y nos incita a no cambiar nada, a seguir los modelos de siempre aunque puedan parecer desfasados, fuera de lugar, para cualquier observador neutral.
 
Las costumbres, sin embargo, no siempre son lo mejor ni lo necesario, pero se constituyen como muro casi infranqueable, como rémora evidente, incluso ofreciéndonos como nos ofrece certeza y seguridad, y yo, que vuelvo a decir que soy persona de costumbres advierto a veces que me estoy equivocando al evitar los cambios y las novedades, y que como yo, la fuerza de la costumbre para muchas personas es una forma de cobardía moral, de falta de fuelle para encarar la vida desde la iniciativa y la modernidad bien entendida.
 
Y luego constatas que pese a la claridad de ideas sigues sucumbiendo, en ocasiones, ante el poderío de esa fuerza brutal e inmovilizadora que es en muchos casos la fuerza de la costumbre.
 
 
***

MADRES (Página nº 3608)

Imagenes del dia de la madre 5
España ha sido siempre un matriarcado encubierto, sin que se entienda en ningún momento un sentido peyorativo, pues aunque en una sociedad claramente machista en la que gobernaban los hombres el verdadero peso de la vida cargaba en las espaldas de las mujeres, madres y abuelas (remadres, que escuche definirlas una vez a estas últimas) y creo que la influencia mayor con la que cuentan la mayor parte de las personas que conozco provienen del papel estelar de la madre en sus vidas.
 
Las madres siempre tienen un halo de superioridad moral no tanto propio como ganado a pulso. Tenemos la certeza de que, salvo excepciones, nunca podremos querer a nuestras madres como ellas nos quieren. Nunca tendremos la seguridad de ser capaces de preocuparnos por ellas y atenderlas como lo han hecho toda la vida por nosotros. Y es más, solo empezamos a entender la esencia de esa relación cuando nosotros mismos tenemos hijos y aumenta cuando los años van pasando y empiezas a darte cuenta de que disfrutar de ella tiene fecha de caducidad a corto o medio plazo. Aún más si ya has tenido la fatalidad de perderla.
 
Hoy es el Día de la Madre, quizá un vestigio comercializado, porque en el fondo sabemos que el verdadero Día de la Madre es cada uno de los días porque siempre están ahí, mucho más para darnos que para pedirnos, y nos solemos pasar media vida ignorándolo por más que tengamos buenas palabras para ellas cada vez que surge la oportunidad.
 
Es curioso, ser madre no es una profesión aunque exija la dedicación y profesionalidad más exigente, aunque obligue a una toma de decisiones constante y su acción nos marque más que ninguna otra. Hasta tenemos la fatalidad de, en algunos periodos de nuestra vida, contemplarlas como enemigas casi en esa complicada edad adolescente porque intentan poner cordura y solo sentimos cortapisas y límites a nuestra desbocada vitalidad. O en situaciones en las que sus consejos parecen herirnos simplemente porque no concuerdan con nuestros intereses a pesar de que podamos reconocer que llevan parte o toda la razón. Ser "pepitosgrillo" de los hijos tiene mucho de desgaste pero de herida también para ellas, una forma de sufrimiento moral que terminan por asumir y naturalizar como si fuera una necesaria e irrenunciable tarea.
 
Una vez alguien me dijo que ser madre estaba sobrevalorado. No lo creo, no hay algo tan valioso como serlo, aunque no sea un camino de rosas y felicidad siempre. Es mucho más afortunado tener madre aunque muchas veces no nos percatemos. Tenerla, saber que está ahí, es un bien impagable que yo agradezco enormemente, cada vez más, incluso sabiendo que nunca estaré a la altura de su amor por mí.
 
¡Felíz Día de la Madre, todos los días!
 
 



sábado, 30 de abril de 2016

TAHURES ZURDOS... Y DIESTROS (Página nº 3607)

Que la política es es gran juego de la mentira creo que no escapa a casi nadie. Entre lo que se dice y lo que se esconde la verdad siempre suele quedar relegada. Eso sí, la "falsa verdad" nos la suelen contar con tal convicción que puede que muchos caigan en el error de creerles.
 
Para mí la política es eso, el gran juego de los tahures, que queda más elegante que el término trileros pero que, a la postre, su resultado es igual: impostura y engaño.
 
Los tahures zurdos, Podemos e IU, ya se aprestan a un pacto que puede que les beneficie a ambos pero que suena a inconsistente, a "insincero" que diría Pocholo, del que veo más fácil el acuerdo previo a las urnas que luego, tras las elecciones, su mantenimiento. Una unión de hecho que suena a boda pagada para que uno de los cónyuges adquiera la nacionalidad y luego si te he visto no me acuerdo pero con la ley en la mano y ganando el uno y el otro. Aunque 1 + 1 no siempre da 2.
 
Los tahures diestros, PP, Ciudadanos y PSOE cuando gobierna, también juegan al engaño, a la apariencia, con el deseo intrínseco de pegársela al personal. Uno juega a hacerle guiños a los funcionarios con una devolución obligada, otro juega a dos cartas porque su fidelidad está en función de los intereses propios y otro juega a presentarse como progresistas y del cambio cuando ya les hemos descubierto las entretelas cada vez que tocaban pelo y hacían parecida política que a los que tanto critican.
 
Tahures todos, que ya empiezan a decir, al comenzar campaña, que están en mejor situación que en el 20-D, que esperan un mayor respaldo en las urnas y que ganarán las elecciones. Tahures todos que se han pasado cuatro meses culpándo a los demás del fracaso pero siendo incapaces de autocrítica seria cuando todos y cada uno de ellos ha hecho lo posible por reventar acuerdos si no sacaban una ventaja sustanciosa que lógicamente el resto le iban a negar. Tahures todos que hablan de fracaso, de lamentable teatro, etc... sin reconocer su protagonismo absoluto.
 
El 23-J o cuando sea no va a solucionar nada porque poco pueden cambiar las cosas, por mucho que ya se hable de acuerdos que podían estar cerca de la mayoría absoluta. Y no va a cambiar nada porque no hay generosidad, ni compromiso, ni responsabilidad, ni vergüenza, ni espíritu crítico ni un concepto de que la situación requiere consensos amplios en puntos muy concretos. Y ninguna de estas son virtudes de tahur, ya lo saben, ni de tahures zurdos ni de tahures diestros.

tahures.jpg


***

LUMINA ACTIONE ILUMINA LA VENTA DE BORONDO (Página nº 3606)

Encontrado hace un momento en facebook:


¿Por qué parece interesar a todo el mundo menos a quienes tienen la capacidad real de salvar la Venta de Borondo, como son los propietarios o la Junta de Comunidades?, ¿por qué tanta incompetencia administrativa y política?

***

viernes, 29 de abril de 2016

"QUERIDO DAIMIEL..." (Página nº 3605)



"Querido Daimiel,
 
llevamos toda la vida juntos, desde ese mismo instante en que nací en una de tus viviendas para regocijo de mis padres y hermanos. No fue por tanto decisión tuya ni mía conocernos, así pues le debo a ellos mi daimieleñismo, pero tengo claro que desde el primer instante ya nació un vínculo que no se romperá.
 
No se me escapa que desde aquel día de abril tú y yo hemos ido de la mano, no porque me crea en igualdad contigo sino porque estoy convencido de que cada daimieleño tiene su propio Daimiel, una forma particular de entender y disfrutar de su localidad y un cúmulo de experiencias personales que nos han ayudado a ser lo que somos y, aunque con semejanzas, suficientemente propias para considerarlas intrasferibles e intercambiables.
 
Por eso mi niñez, mi infancia, mi adolescencia y mi madurez van casi siempre ligados a espacios de esta ciudad, a personas de aquí, a experiencias vividas que tienen todo el sentido entendiendo Daimiel. Me brotan los recuerdos ligados a calles, a nombres, a olores, a sonidos que eran tuyos o me procurabas tú. Y por eso es muy difícil entender mi vida sin ti.

Puede que de niños u adolescentes no nos exigiéramos demasiado, ni yo estaba para otra cosa que pajarear y vivir sin preocupaciones ni tú para hacerme demasiado caso. Perseguir la vida, el amor, la amistad requería de todas mis energías y tú, Daimiel, bastante tenías con ofertarme tu ser para que los encontrase.
 
Pero me hice adulto, y tú ya llevabas a las espaldas cientos de años de historia, y para entonces ese niño viejo o ese adulto aprendiz comenzó a preguntarse cosas sobre ti, a pensar que podías ser mejor y en qué podías mejorar. No es que ya no me gustases o que hubiera desapego entre nosotros, es que precisamente por lo que me importas, por lo que has significado en mi vida, prefiero no ocultarte lo que veo, advertirte de lo que te hace daño y desmerece. Otros puede que solo quieran alegrarte los oídos, halagarte sin más, querer merecerte sin riesgo de decirte la verdad, pero yo creo que te ayudo más señalando tus carencias y defectos, ayudando a que alguna vez sean superados.

Puede que tú debieras hacer algo parecido conmigo pero ya sé que aún conociendo muchos de mis defectos no tienes esa capacidad de corresponderme para ayudarme a ser mejor. Como no es posible he de conformarme con descubrirlos yo y tratar de compensarlos. Tengo la certeza de que de poder expresármelo nunca me considerarías desleal sino buen amigo, que no entenderías mis críticas como otra cosa que constructivas, porque te quiero para todos los años que nos toca estar juntos, porque al fin y al cabo siempre serás mi pueblo y quiero que lleguemos al final de esta vida de la mejor manera, orgulloso y feliz de haberte tenido y de haber contribuido a que pueda presumir de lo que llegues a ser.

Ya lo he dicho, quiero que mi Daimiel, ese Daimiel omnipresente en mi vida sea el que pueda recordar siempre en la mejor de sus versiones, la que he querido vivir y disfrutar en todos los años de esta vida compartida.

Quererse obliga a la sinceridad, a la ayuda, a la entrega. Nada mejor puedo ofrecerte."


***