viernes, 29 de julio de 2016

POBRE DE MÍ O DE LA POSICIÓN PREOCUPANTE DE LA ECONOMÍA DE DAIMIEL (Página nº 3780)

Lo siento, la verdad, pero me ha resultado muy llamativo que Daimiel ocupe el puesto nº 15 provincial en cuanto a  mayor renta media en 2013, siendo el séptimo en cuanto a número de habitantes, y aún más que ocupemos el puesto 105 a nivel regional. lo que ya me parece alucinante. No sé si es que aparentamos por encima de nuestras posibilidades o mentimos como bellacos en esto de declarar.

Puntualicemos. No es que necesariamente se deba corresponder demografía y economía, que hasta ahí llego, pero Daimiel, hasta 2013, llevaba cinco lustros aumentando su población, incluso desde 2010, siendo muy pocas las localidades provinciales que pudieran mostrar mejores cifras de crecimiento, lo que podía señalar que la economía local se manejaba en unos buenos niveles. Pero curiosamente estos datos que publica la Agencia Tributaria no se compadecen con esa idea y sitúa a Daimiel, frente a sus iguales, en clara desventaja, pues solo hecho de menos a La Solana y, si acaso, a Socuéllamos. Y ya no digo nada a nivel regional porque nos pasan por derecha e izquierda más de un centenar.



Como es el primer año que la Agencia Tributaria lo hace, según veo en distintas noticias, tampoco puede obtenerse un análisis comparativo ni de la evolución de Daimiel o frente a otros municipios y queda como un dato aislado aunque, a mi modo de ver, preocupante porque indica que la economía local no va acorde con otras poblaciones similares. Y evidentemente el número de parados también es significativo porque en el caso de Daimiel casi llega al 32 %  (31'91% en junio de 2016) y se posiciona como la localidad de Ciudad Real, con más de 10.000 habitantes, que registra el mayor porcentaje de paro, y la tercera de todo Castilla-La Mancha, tras Talavera y Villacañas, en esa franja superior a los 10.habitantes.



En cualquier caso, preocupante, bastante preocupante.


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DÉCIMA ENTREGA DEL ANTES Y DESPUÉS DE ALGUNOS RINCONES DE DAIMIEL (Página nº 3779)

Vamos con la que iba a ser la última entrega pero que será, al menos, la penúltima. En esta ocasión pongo doce imágenes, de nuevo con fotos antiguas de "Daimiel en el Recuerdo", todas de Cencerrado, excepto la de la calle Prim, de María Salomé Romero, y actuales, mías, realizadas entre el 19 y el 29 de julio de 2016:

IGLESIA DE SANTA MARÍA






CALLE PRIM









SILO DE CEREALES








PLAZA DE ESPAÑA







CALLE GENERAL ESPARTERO





CALLE MÁRTIRES



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jueves, 28 de julio de 2016

LO JUSTO... (Página n° 3778)

"Lo justo no es otra cosa que lo útil para el más fuerte" (Trasímaco)

La cita la encontré en la última novela de Lorenzo Silva, "Donde los escorpiones" que protagonizan Vila y Chamorro, agentes de la Guardia Civil. Me parece muy ajustada a la realidad práctica que vivimos.

miércoles, 27 de julio de 2016

ANTES FUE LA TELE QUE EL AGUA CORRIENTE EN DAIMIEL O DE LA NECESIDAD DEL RECUERDO (Página n° 3777)

A Daimiel llegó antes la tele que el agua corriente. Son las cosas de la vida, aquel aparato apareció como la mayor de las revoluciones y, poco a poco, de aquellos primeros aparatos existentes en el pueblo, al que peregrinaban los daimieleños admirados, fuimos pasando a esos dos,tres, televisores por hogar y desplazando a aquellas magníficas radios que antes presidían los comedores y que hoy han quedado para decoraciones de casa rurales o escaparates de anticuario. O peor, sumidas en el polvo de cualquier trastero.

El agua corriente también desplazó calderetas, palanganas, baldes y pilas. Eliminó las fuentes públicas y los cántaros. Olvidó los pozos que había en cada casa, con aquellas tapas de madera cegando su interior.



Yo nací antes que ambas, cuando la leche llegaba con el lechero y tenía que hervirse para evitar las fiebres de malta, cuando solo había un par de teléfonos en todo el barrio pero daban servicio a quienes lo necesitasen, cuando cualquier viento fuerte o amago de tormenta hacía saltar los plomos y sacar las velas siempre a mano en los cajones, cuando el alcantarillado eran las calles de tierra y la lluvia fuerte abría socavones por doquier.

Mucho ha cambiado aquella vida de hato y muda para toda la semana, de estreno el Domingo de Ramos y misa en familia, aquel tiempo de abrazadera en el pantalón para montar en bici, de aprender los chicos metiendo la pierna por el cuadro porque de otro modo no alcanzaríamos a los pedales, aquel tiempo de cartera en la mano y de pan con chocolate o catas de aceite con las orillas del pan como merienda.

Uno no puede desprenderse de estos recuerdos aunque los cambios supusiesen progreso. Los recuerdos son nuestro territorio personal, la forma de entender lo que fuimos y lo que somos, la manera de ser daimieleños en un espacio cambiante pero íntimamente nuestro.

martes, 26 de julio de 2016

QUIEREN HACERNOS CREER QUE TRAS CADA MUSULMAN HAY UN POTENCIAL TERRORISTA... (Página n°3776)

...que tras cada refugiado un enfermo mental con deseo de venganza, tras cada policía blanco un racista con ganas de volarle la cabeza a un ciudadano negro. Es el miedo, el que producen los criminales, alienta la prensa y administra el poder. Y que no te toque.

Pero la vida no es así. Faltan controles pero aún con el riesgo es necesario imponerse al miedo, a sus emisarios y a sus especuladores. Los criminales tienen nombre y apellido pero hemos de dejar aparte globalizar al agresor y fomentar odios. Porque lo más sencillo es siempre señalar a un todo por unos pocos, victimizar de un color, religión o idea a quienes sufren esas acciones repugnantes y creer que unos muertos valen mucho más que otros.

Quienes venden armas se escandalizan con sus muertos pero esos muertos siempre fueron ajenos a los negocios de armamento de sus países. Estaban donde no debían estar, ignorantes del poder criminal de algunas visiones zotes de la raza, la religión o las ideas. Pero otros aprovechan para señalar culpables globales azuzando el miedo y la venganza y eso solo nos traerá algo mucho peor, no me cabe duda alguna.


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ABUELOS/ABUELAS (Página n° 3775)

Hoy se celebra el Día de los Abuelos, y si observan, con bastante menos ruido mediático y comercial que los dedicados al Padre o la Madre, y sin embargo, cada vez más, les hemos ido cediendo ese papel por razones laborales o simplemente prácticas al tiempo que nos desprendemos de ellos cuando todo eso cambia. Vivimos en un utilitarismo social que termina arrinconando lo que ya no nos sirve y los abuelos viven ese tobogán lamentable entregados a una hoja de servicios que desean intachable.

No se si llegaré a ser abuelo, no depende de mí, pero recuerdo a mis abuelas, pues a mis abuelos no llegué a conocerlas, y en mi infancia las visitas de toda la familia eran obligadas cada semana.

De mi abuela Cruces, una mujer algo seria, severa, casi de besos contados, recuerdo aquella tele con filtro para parecer de color, el bingo que tenía las bolas en una bolsa de tela y garbanzos para saber los números ya extraídos y las carreras por el corredor acristalado del piso de arriba. También la peseta que me daba cada vez que iba a verla.

De mi abuela Paca, mucho más cercana y cariñosa, recuerdo sus muchos besos, la libertad para movernos por aquella enorme casa y la atención que siempre nos prestaba. Y aquel ladrillo de chocolate a la taza de Suchard, con su envoltorio amarillo, que era gloria bendita

Es curioso, no recuerdo que nunca me dejaran al cargo de alguna de mis abuelas, que tuvieran que suplantar a mis padres en una sola ocasión. Los abuelos, las abuelas, eran instituciones a las que se rendían cuentas, se buscaba consejo y a las que nos dirigíamos con enorme respeto. Y las mías, viudas prematuras, siempre las conocí de luto o, pasado el tiempo, medio luto, que aún acentuaba ese respeto.

Sé que yo sería otro tipo de abuelo, si finalmente sucede, pero me gusta recordar a mis abuelas y aquella forma de entender lo que significaban.

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