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viernes, 22 de julio de 2016

UN ACIERTO TURÍSTICO MÁS (Página nº 3770)



Sinceramente, la noticia me ha alegrado la tarde porque no solo servirá para recuperar las antiguas caleras daimieleñas sino porque introduce un nuevo valor turístico que incorporar a la oferta local y, aunque más modesta, logrará hacerse un hueco con el tiempo y ayudar a entender esa otra época que ya dejamos atrás pero que tenía en oficios como el de caleros una manera de entender la economía local.  Y la verdad es que yo mismo no conocía demasiado este trabajo hasta que gracias a un reportaje de Daimiel Televisión y, sobre todo, a Manolo Fernández-Infantes, verdadero valedor local de las caleras, pude saber en qué consistía y hacerlo de la mano de aquellas personas que dedicaron buena parte de sus vidas a fabricar la cal.

Me parece que, una vez más, el Equipo de Gobierno encabezado por Leo dan un buen paso en el ámbito turístico y si ya la Motilla recibe regularmente visitas y está posicionándose como destino ineludible pues poco a poco iremos viendo qué sucede con Navaseca, que en las guías de los amantes de las aves y los fotógrafos ya asoma con pujanza, o con estas caleras que ahora van dando sus últimos pasos para poder atraer, aunque sea a rebufo de las dos joyas que son las tablas y la Motilla, un atractivo para quienes quieran conocer, bien, nuestra localidad.

Pienso en las casas cueva, los bombos, que aún se conservan, porque mucho otro se ha perdido, y su conservación o puesta en valor futura no solo permitiría un mejor conocimiento de lo que fuimos o nuestra manera de vivir hace unas décadas sino que podrían incorporarse, en algún caso, como elementos atractivos para ese visitante más curioso y detenido. Y si añadimos, como explica la noticia, que se empieza a trabajar en formación de guías locales creo que el camino que se está trazando suena muy bien.

¡Qué pena la Venta de Borondo!, ¡qué oportunidad se nos va escapando! ¡O la pérdida de los molinos harineros del Guadiana aunque por ahí esté el proyecto de reconstruir el de Griñon! ¡O las casas solariegas, las de labranza, las viejas bodegas, las cuevas en las viviendas! Pero, vuelvo a decir, poco a poco Daimiel va poniendo en valor más reclamos turísticos y eso es economía, puede que trabajo también, y creo que son buenos pasos en el haber de la gestión municipal que esperemos vaya sustanciándose en el tiempo con una buena respuesta de visitantes.

Siempre queda mucho por hacer, claro, pero ahora parece que queda algo menos de tarea pendiente y hay que felicitarse por ello y felicitar a quienes han ido propiciando esos pasos. Igual que se tira de las orejas se tiene que respaldar las buenas iniciativas con una felicitación.


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sábado, 21 de mayo de 2016

UN DEBATE PERFECTAMENTE INÚTIL ... POR SU PUNTO DE ARRANQUE (Página nº 3644)

A veces asisto a debates que surgen en este blog al margen de los temas tratados o, si acaso, transversales. Ahí quedan para que transcurran por donde los "contendientes" traten de llevarlos a través de su argumentario más o menos afinado y no suelo intervenir más allá de la obligada moderación sobre lo escrito. Pero en los dos últimos días ha surgido un debate que, en mi opinión, es tan estéril como tramposo en torno a las jornadas festivas del calendario laboral por más ruido que el de lanzarse eso de "rojazos" o "fascistoides" intente apagar la inutilidad argumentativa.
El inicio fue un comentario en el que alguien cuestionaba el porqué de que trabajadores del Ayuntamiento a los que denominaba ateos celebraban Santa Rita o los días de Semana Santa:

Y con el Ayuntamiento ¿Porque los ateos trabajadores del consistorio celebran Santa Rita? No son consecuentes ni con sus postulados y dogmas. ¿Porque los rojeras siguen disfrutando de los dias festivos de Semana Santa? esto es un sindios"

 La pregunta estaría bien si a los trabajadores les cupiera la opción de elegir a título individual sus propias fiestas pero siendo una obviedad que la configuración de las jornadas festivas surge a partir de la intervención de varios interlocutores, entre los que están el gobierno central, los autonómicos, los municipales y la Iglesia Católica, dichas preguntas resultan del todo absurdas y solo pueden dar lugar a un debate engañoso.
Pero además intentar pasar por alto que la influencia de la religión en nuestro país ha marcado decisivamente la cultura popular pero también dominado las decisiones administrativas es cometer un error importante. Aquí no hubo una "revolución francesa" que fuera imponiendo el laicismo en las decisiones administrativas  y fuera acotando el papel de la religión a su ámbito natural, y por eso aún vivimos con esa influencia de los patrones para cada gremio y de las fiestas en rojo claramente determinadas por las festividades religiosas, por lo cual todavía se imponen a otros criterios.
Al final todo se reduce a establecer un número de jornadas no laborales comunes( ya sea para todo el Estado, una comunidad autónoma, una localidad o un gremio público) y el motivo podría ser ese como cualquier otro porque, no nos engañemos, pertenece más al convenio que a las alturas, y resulta tan absurdo pensar que un trabajador no creyente tenga que renunciar a una fiesta con algún matiz muy de fondo religioso como que un trabajador de profundas convicciones religiosas tuviera que renunciar a ciertas fiestas de carácter laico como el Día del Trabajo o la celebración de la fecha elegida como fiesta de la región en cada comunidad autónoma. Tan absurdo como creer que toda fiesta religiosa es celebrada religiosamente por esos trabajadores de perfil religioso o que los no religiosos celebrarán esas fechas de motivación laica de una forma particular o militante.
Ya digo, el debate es estéril pero, antes que nada, tramposo, muy tramposo, porque parte de premisas que impiden tomar en serio las preguntas que lo originaron.


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jueves, 28 de abril de 2016

"LA SEGURIDAD, LO PRIMERO" (Página nº 3603)

¡Ay, si fuera verdad!
 
Como lema queda precioso. Vestas lo formula como título de una exposición sobre seguridad y salud, en el Espacio Fisac de Daimiel, en la que se podrán ver una serie de carteles motivadores que se han utilizado para la prevención de riesgos laborales durante el pasado siglo, además de otras actividades complementarias, y en una fecha como hoy, 28 de abril, en la que se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Pero realmente si se trata de una declaración de intenciones futura puede ser hasta aceptable pero si se trata de una declaración de principios actuales tengo mis serias dudas de que no sea un eslogan hueco a tenor de lo que dice el Comité de Empresa de la factoría daimieleña o testimonios particulares de trabajadores a cuenta de sus propias afecciones.
 
Los eslóganes son lo que tienen, se llenan de buena intencionalidad y nula autocrítica pero luego hay veces que la realidad se empeña en derribarlos, anularlos, contradecirlos, y ante la realidad no caben excusas. Alergias, accidentes, enfermedades vinculadas al trabajo y las sustancias empleadas hablan de una posible falta de seguridad laboral a cuenta de la empresa o de los trabajadores, una cuestionable prevención o al menos con algunas lagunas y una realidad que puede cuestionar que la seguridad sea lo verdaderamente prioritario, por más que las empresas se sientan obligadas a proclamar esos conceptos.
 
Cuando de verdad importan más o tanto las condiciones laborales que el producto es cuando más se avanza en prevención de riesgos y en reducción de casos y afectados por esas lagunas de seguridad, y esa premisa, todo hay que decirlo, no suele cumplirse con frecuencia.
 
Ya lo he dicho otras veces, todos queremos "vestas" en nuestros polígonos, todos los "vestas" que puedan instalarse para dar trabajo a los daimieleños, pero a todos nos gustaría también que todas las empresas instaladas velaran al cien por cien por las condiciones de trabajo y de seguridad laboral, que creyeran que el capital humano es el mejor de sus capitales. Y por supuesto, claro, que el capital humano siempre fuera consciente de que también les obliga a estar a la altura de las circunstancias cumpliendo con las normas de seguridad y exigiendo a las empresas, por su propia integridad y salud, que se cumplan adecuadamente.
 
¡Ay, si fuera verdad!
 
 
 
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miércoles, 23 de diciembre de 2015

EL NEOESCLAVISMO LABORAL (Página nº 3405)

Hay noticias de las que solo cabe desentrañar hasta qué punto son tal como nos las cuentan, no porque dude sino porque al leerlas parece increíble que puedan ser ciertas. La denuncia es del sindicato CCOO y según afirman ya se ha interpuesto denuncia ante la Inspección de trabajo.

Viene esto al caso por este comentario y su enlace:

Mira Totem este enlace, otra empresa que maltrata a los trabajadores:

http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia/2015_12_22/71"


Y es que ante la crisis tanto el poder como el empresariado han debido decidir que la culpa recaía en los trabajadores y, desde ese momento, hemos asistido a una degradación de las condiciones de trabajo y salario en muchas empresas, incluidas, claro, algunas de las ubicadas en nuestros polígonos. El primer paso, imprescindible, era un nuevo giro con la reforma laboral, plantear un paisaje ideal para que las empresas se sintieran libres de ataduras para, en algunos casos, estrangular condiciones, forzar despidos, rebajar salarios y dar rienda suelta a los contratos temporales. El segundo relajar las inspecciones, otra decisión política en favor de forzar esas situaciones lesivas con los trabajadores. El tercero, bajar el pistón con los convenios colectivos, lo que con el desprestigio ganado en parte a pulso de los propios sindicatos pues dejaba un panorama desalentador.

Y poco a poco hemos ido llegando a este neoesclavismo del siglo XXI, donde el gobierno se ufana en presumir de cifras de empleo pero se hace el longuis con las condiciones en que se encuentran la mayoría del nuevo empleo generado. Exhibir los cientos de miles de nuevos contratos no puede invisibilizar que la inmensa mayoría es de carácter temporal, precario y tratando de ignorar que tras cada uno de ellos existen muchas familias que difícilmente pueden abordar sus gastos más básicos castigados por esa ocurrencia de que se vivía por encima de nuestras posibilidades cuando entonces todo el sistema estaba diseñado para hacer caer en esa pesadilla.

Es realmente curioso que quien trabaja parece no tener derecho a rebelarse por sus condiciones. Cuando hablé de Vestas hace unas semanas hubo comentarios en los que se recriminaba a los trabajadores en huelga aludiendo a que otros no tenían ni trabajo. Esa espiral perversa de pensamiento, que casi convierte a las empresas en ONG's y a los huelguistas en unos desagradecidos impresentables, nos llevaría irremediablemente al "cama y comida", a la pérdida total de unos derechos adquiridos tras siglos de lucha. El trabajo dignifica al hombre, pero el trabajo digno solamente, y no siempre se están dando condiciones dignas al trabajador para que trabajar en cualquier condición pueda ser aceptable.

Lo de FFaiges S.L. puede ser un caso más, nunca una excepción, pero resulta más grave saber que va ligado al nombre de Daimiel, que las víctimas de estas medidas son paisanos nuestros, con sus familias, con sus problemas, con a veces la indefensión de tener que aceptar esos abusos que describen los medios porque la alternativa, que es el despido, agravaría su situación. No sé qué podría hacer el Ayuntamiento, pero al menos está legitimado para pelear porque las empresas ubicadas en sus polígonos no proyecten semejante imagen vinculada a la economía de nuestra ciudad y para apoyar a los daimieleños que solo quieren un trabajo digno para vivir.

La prueba del algodón es evidente, ningún directivo de esa empresa aceptaría para sí mismos las condiciones que quieren imponer a sus trabajadores, estoy seguro de ello, pero pretenden que los demás miren para otro lado apelando recurrentemente al esfuerzo, al sacrificio, pero también, según la noticia, esbozando el despido como respuesta a la no aceptación de las condiciones.

En España, en pleno 2015, ya casi 2016, el neoesclavismo es una creciente realidad donde hasta la mano de obra especializada tiene a mano de obra barata. Y aún piden nuevos sacrificios, sobre todo aquellos que nunca están dispuestos a imponérselos a sí mismos.


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lunes, 23 de noviembre de 2015

ALREDEDOR DE UNA MESA (Página nº 3354)



Hoy podía ser un día cualquiera. No se necesitaba un motivo, ninguna excusa, aunque pudiera recurrirse a esa fecha vinculada al maestro del próximo viernes. Más que un motivo lo que había era una intención de juntarnos alrededor de una mesa, de compartir los platos que cada cual pudiera aportar y estar juntos. Trascender el mero trabajo, dedicarnos ese tiempo y alegrarnos de estar allí compartiendo mantel de papel, cubiertos de plástico y vajilla de usar y tirar mientras la complicidad, las risas, las bromas, se iban adueñando de ese espacio. Porque sí, no se iba a hablar de trabajo, no se trataba de descargar en los demás las incidencias de la jornada, sino de estar con gente importante, con la que compartes horas, años, y han ido introduciéndose en tu día a día tomando peso y valor, creando vínculos de afecto, de amistad muchas veces, que nos ligarán de por vida junto a los momentos vividos.

Lo de menos era comer,aunque hayamos quedado satisfechos del arte culinario de nuestros compañeros cocinillas. Lo importante, más allá de ese gesto que es compartir lo hecho por cada cual a quienes te importan, que ya es una maravillosa ofrenda, es que queríamos estar allí, junto a ellos, cómodos, felices, disfrutando su compañía.

Porque alrededor de la mesa fluye la empatía, se refuerzan los lazos, se recrean en las conversaciones con una melodía de gestos, sonrisas, diálogos. Y no se crea nadie que éstas son conversaciones ilustradas, de alto nivel, porque no es el momento. Basta dejarse llevar, valorar a quienes tenemos a nuestro lado y sentirse privilegiado de estar allí.

Confieso que es lo que más me gusta. Estar con la gente que más quieres, a quienes más valoras. Alrededor de la mesa con la familias, con los amigos, con los compañeros, tomando cualquier cosa, en ese corro más o menos amplio que nos enlaza, que crea una conexión que siempre deja un buen recuerdo, una memoria cálida y lúcida y con ganas de más. Alrededor de una mesa es esa manera tan sencilla de sentirnos cercanos, cómplices, de entrañar nuestras relaciones para hacerlas más valiosas.

No crean, en esta relación bloguero-lectores a veces echo en falta estar alrededor de una mesa, intercambiar opiniones, dejarnos conocer. Indudablemente notaríamos que nos unen muchas más cosas que nos separan, sería la forma más natural de acercarnos. Quizá nunca llegue, sí con algunos pocos lectores ya ha pasado, pero de las mejores cosas que me han pasado bastantes han ido sucediendo alrededor de una mesa donde casi siempre estaban quienes tenían que estar, a quienes deseabas allí y te podían hacer mejor.

Como hoy, verbigracia.

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miércoles, 18 de noviembre de 2015

HUELGAS (Páginas nº 3346)

Muchos de los que critican las huelgas no se han parado a pensar que son un derecho y, tampoco, por qué han llegado a serlo.

Muchos de los que abanderan las huelgas no se han parado a pensar que existe el derecho a poder trabajar cuando no se quieren secundar.

Muchos de los que no van a las huelgas no se han parado a pensar que quienes lo hacen están sacrificando salario, viendo amenazado su trabajo a cuenta de posibles decisiones de la empresa posteriores, señalándose, para poder conseguir una serie de reivindicaciones que mejoren las condiciones de todos, incluidos los que nunca arriesgan ni pierden pero corren a primería para reclamar lo conseguido.

Siempre he creído que la huelga es un último recurso, que cabe siempre la opción anterior de negociar y que, en ese caso, solo se trataría de plantear cada parte una serie de mínimos guiados por el sentido común. Pero no nos engañemos, en la mayoría de casos se han agotado demasiado pronto los recursos negociadores intentado forzar, desde cada lado, un pulso final que solo perjudica a todos. Llegar a una huelga, por tanto, es una especie de fracaso negociador pero un escenario demasiado frecuente pero, muchas veces, totalmente legítimo.

Después sucederá lo que suceda, dependerá de la posición de fuerza más fuerte o débil de cada parte. Pero yo, que he participado en varias huelgas en los treinta cursos que llevo trabajando, tengo una cosa clara. Cuando no se ha conseguido nada nos han tomado por tontos, cuando hemos alcanzado acuerdos ventajosos tras una huelga jamás he escuchado una palabra de gratitud por parte de los que no secundaron la huelga aunque se beneficiaran en la misma medida que yo de lo logrado.

La vida es así, pocas cosas llegan a conseguirse porque sí, sin pelearlo, sin ganárselo a veces con sacrificios.
Pero, de la misma forma, siempre hay esa opción parasitaria que se aprovecha del esfuerzo del resto y que justifican de mil maneras creativas por qué jamás se mojan. Yo siempre estaré con los que arriesgan y pelean, con los que reivindican y dan la cara.

Estos días los trabajadores de Vestas realizan jornadas de huelga. Desde aquí mi apoyo, mi deseo de que el sentido común se imponga para mejorar las condiciones laborales (seguridad en el trabajo, sueldo, estabilidad laboral...) por las que se mueven. Los parásitos creo que también albergan ese mismo deseo, pero desde la barrera.


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miércoles, 28 de octubre de 2015

SE VEÍA VENIR (Página nº 3317)

Solo quienes están dentro conocen la realidad y ya fue llamativo, como conté en otra entrada, que el anuncio de Vestas de transformar parte de los contratos temporales, hasta doscientos, en indefinidos, que debiera ser una magnífica noticia, fuera contestada por el Comité de Empresa que ni había sido informado pese a la reunión mantenida con la empresa el mismo día del anuncio.

También utilizaba esa misma entrada yo para señalar que tras la apariencia de las empresas, que juegan siempre ha mostrar una imagen institucional intachable, se encontraban las quejas, el malestar y hasta las denuncias de los trabajadores que, mejor que nadie, conocen lo que ocurre y constatan que toda esa propaganda no se compadece con su día a día.

No trato de decir que la palabra de los trabajadores y los sindicatos sea la única verdadera, y lo mismo que no dudo de ciertos abusos de la empresa tengo que reconocer que tampoco algunos trabajadores están a la altura de lo que se les demanda. Pero sí que he venido oyendo a personas que trabajan en esta fábrica cuestiones que ahora aparecen en la web NCR24 - Noticias de Ciudad Real y que en un comentario anterior un anónimo enlazaba. En ella se habla de la convocatoria de huelga en Vestas y de los aspectos que lo motivan y que reproduzco aquí para facilitar la lectura:

"La plantilla de la empresa Vestas en Daimiel, compuesta por más de quinientos trabajadores, decidió el pasado día 23, por mayoría y en asamblea, con el apoyo sindical de CSI·F,CC.OO y USO, llevar a cabo un periodo de huelga, para reivindicar derechos, retomar las negociaciones y mejorar las condiciones laborales de esta importante empresa, a la vez que denuncian las presiones y amenazas contantes que padecen los trabajadores .
Los sindicatos recuerdan que en los últimos años y con la excusa de la crisis, la empresa ha aplicado un ERE del que resultaron despedidos 111 compañeros, dos ERTE y una bajada salarial aún no recuperada y que aunque se interpuso una demanda y se logró sentencia favorable, los trabajadores esperan el resultado del recurso de la empresa.
En septiembre pasado, la representación de los trabajadores y la dirección de la empresa Vestas Daimiel, decidieron por unanimidad iniciar un proceso de negociación de un pacto de empresas, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales. Después de la tercera reunión, la dirección de Vestas decidió, de forma unilateral, romper las negociaciones, pretendiendo empeorar las condiciones en materia de clasificación profesional o flexibilidad de los trabajadores.
Las reivindicaciones de los casi quinientos empleados en esta negociación consistían en una mejora salarial que equivale a las absorciones que hicieron sobre el plus convenio en años anteriores, absorciones que no permite el convenio, por lo que más que subida supone recuperar lo que los empleados perdieron indebidamente.
Vestas ha alcanzado en 2014 y 2015 unos ingresos record en su historia, precisamente cuando la dirección de la planta de Daimiel ha decidido compartir con los trabajadores solo las pérdidas y muestra de ello fue la bajada salarial a los trabajadores en 2014, mientras que en algún grupo superior se nivelaron salarios.
Los trabajadores piden también mejorar la clasificación profesional y adecuar las funciones a lo que marca el convenio, aumentar los días generados por exceso de horas para libre elección, de 2 a 5, que se cumpla la igualdad en materia salarial y de licencias entre los trabajadores de ETT y de Vestas, que no se cumple además, y los  de ETT no cobran todo lo que les deben, una merma de más de 500€/año y en muchos casos no se les permite hacer uso de las licencias retribuidas que marca el convenio.
Los sindicatos convocantes de este periodo de huelga desconfían del anuncio de que se pasarán en breve 200 trabajadores de ETT a indefinidos, cosa que hasta ahora ni se ha comunicado al comité de empresa y que sigue siendo otra de las reivindicaciones desde hace más de un año.
A todo lo anterior se suma, según los sindicatos,  las constantes presiones a las que se somete al trabajador durante su jornada, presiones que van desde el abuso de una posición superior, a amenazas con privar de los descansos en función de la producción o incluso con el futuro de sus puestos de trabajo.
Las centrales sindicales  denuncian” una política del miedo en Vestas, la democracia parece no haber llegado a esta empresa y las opiniones pueden costar el empleo, ya que el control sobre el trabajador en algunos casos es absoluto, y hay ejemplos donde se amenaza con sanciones por superar unos minutos el tiempo de descanso”.
Y es que se veía venir porque aún valorando que Vestas eligiera Daimiel y generase centenares de puestos de trabajo lo importante no es solo eso sino que dichos trabajos se den en unas condiciones adecuadas relativas a aspectos como el descanso, la seguridad, el salario, la estabilidad, el respeto del convenio, etc... y cuya vulneración, a juicio de los trabajadores, fuerza una convocatoria de huelga que es una decisión que se toma cuando no se ve otra forma de llegar a una resolución de las discrepancias y conflictos.

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miércoles, 3 de junio de 2015

SOBRE EL VIL COMPORTAMIENTO EMPRESARIAL DE ALGUNOS INDESEABLES (Página nº 3166)

Tomo como referencia este comentario:

dejar el tema del futbol y vamos a sacar a la luz a los empresarios de nuestro pueblo que estan pagando jornadas a los trabajadores de 10, 11 y 12 horas mas sabados... por cuatro duros y encima amenazados con despidos si se niegan, mientras ellos de comidas.. cenas y buenos coches y casas.... sacar a la luz estas miserias que son las que de verdad importan."


Nos guste o no las relaciones laborales siempre son complejas, delicadas, y se mueven en todo momento entre los intereses de quienes arriesgan (los empresarios) y los de quienes venden su trabajo por un salario digno (los empleados). No cabe interpretar otra cosa que lo ideal es esa conjunción de intereses que permita la solvencia de la empresa y las condiciones adecuadas de quienes trabajan allí, pero esto es mucho más fácil decirlo que llegar a su consecución y por lo tanto las experiencias reales son, en muchas ocasiones, bien distintas de lo que se ansía.

Lo cierto, sin embargo, es que es más habitual que se lesionen derechos laborales y, lo que es peor, que en algunos casos, los menos, estos queden hechos añicos porque son la parte más débil de la relación entre empresarios y trabajadores.

Lo que pasa es que la lucha por mejorar las condiciones laborales llevan siglos y sus progresos han sido notables aunque muy lentos, al menos en los países considerados desarrollados, y nosotros, crédulos pensando que estamos en uno de ellos, sin embargo hemos visto como en la última década se han ido deteriorando progresivamente, perdiendo terreno y descubriendo que, de nuevo, comienzan a conocerse actuaciones de empresarios que ya creíamos extinguidas, en parte por la debilidad económica, en parte por la regulación laboral y en parte, también, por la permisividad administrativa.

Quizá mi ámbito laboral sea privilegiado por que el funcionariado, casi siempre, ha sido ariete de los avances laborales ya que la Administración (las Administraciones, pues ya son tantas) habían de ejemplificar aquello que legislaban, servir de modelo para tratar de convencer. Y a pesar de ello aquellos que trabajan de modo eventual, interino, también han vivido en estos últimos años ese deterioro de las condiciones ante una "mala empresa" otrora más modélica. Pero conozco, y creo que casi todos tenemos algún caso en nuestro entorno cercano, personas que están viviendo una penuria de condiciones, que viven con resignación pero rabia unos y con sufrimiento físico y sobre todo psíquico otros, la forma de actuar de algunos de sus jefes, que campan a sus anchas, imponen condiciones leoninas, tratan despreciablemente a su personal y juegan a la baja con una reforma laboral que aunque lo niegue el Gobierno de turno es lesiva para los trabajadores y permite maniobras bastante discutibles de los contratantes.

No se trata de generalizar sino de poner el foco en casos que no son desde luego pocos ni aislados. Porque aquí no estamos hablando, al menos yo, de lo que tal o cual empresario pueda hacer con su dinero a la hora de alardear o malgastarlo, que siendo suyo a él le corresponde, sino de aquellos casos en los que esa actitud no se compadece con su actitud hacia los trabajadores, a sus condiciones, a sus obligaciones contractuales y a esa predisposición a burlar derechos, a falsear contratos, a aprovecharse de la necesidad de otros, a ser un auténtico hijo de la gran...porque asoma el ramalazo explotador, miserable y abusivo que llevan dentro y que sobre todo desprecia a las personas.

Los hay en Daimiel, claro, como en otros muchos sitios. Los hay, los hubo y los habrá. Y sé que se dirá que queda denunciar, y sí, esa debiera ser la legítima y única alternativa, pero la memoria también nos recuerda que la justicia es lenta, y la lentitud castiga sobre todo a quienes denuncian hasta que llega a resolver, y que, desgraciadamente, cierra puertas, y es entendible que en esas condiciones algunos callen, otorguen, pasen por el aro impuesto y solo espere cambios. Y si la administración añade pasividad, condescendencia, distanciamiento, o legisla para favorecer los peores instintos de esos indeseables porque las reformas terminan golpeando una vez más a la parte más débil, pues que quieren.

Claro, luego están los otros, empresarios que toan decisiones difíciles, que ven peligrar sus negocios, que reducen plantillas, y seguro que los afectados no lo entenderán, pero que al menos se esfuerzan en mantener unas condiciones dignas con sus trabajadores. Pero no tocaba hablar de ellos sino de esos pocos que solo son dignos del rigor de la justicia si viviésemos en un país realmente justo ( y crean si les digo que para mí una justicia tan lenta ya ha empezado, por ello, a ser injusta) 


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miércoles, 11 de marzo de 2015

"LA HE CAGAO", LA PARODIA DE UNA FROZEN ESPAÑOLA (Página nº 3008)

Cuando estudiar no sirve hay que buscar una alternativa:


Quizá sea muy exagerado pero seguramente haya mucha gente que no vea tan disparatada la ocurrencia y muchísima más que hayan vivido en sus carnes completar una carrera y encontrarse un futuro muy incierto a partir de lo que ha estudiado.

No es que la hayan "cagao", la formación y el aprendizaje siempre estarán ahí, pero la sensación de haber perdido el tiempo es demasiado frecuente y muy frustrante, y a veces solo el humor puede no redimirnos pero sobrellevar ese pesar que nos produce.


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domingo, 14 de diciembre de 2014

DA QUE PENSAR (Página nº 2831)

2753 parados

Parto de la base de que cada empresa es muy libre de contratar a quienes considere oportuno y que con lo que voy a decir no trato de minusvalorar o menospreciar a quienes son contratados por esta empresa ubicada en Daimiel y proceden de otras localidades. Eso sí, con 2753 parados registrados en noviembre de 2014 llama la atención que Vestas, en el último centenar y pico de contrataciones para abordar los nuevos objetivos que se han propuesto y que les llevan a simultanear la fabricación de dos tipos de palas distintas, haya recurrido a trabajadores daimieleños en un número residual, casi simbólico, en tanto el gran grueso de contrataciones han ido para trabajadores de Puertollano y Albacete, y teniendo en cuenta que el perfil normal del trabajador buscado no exigiría una cualificación específica que no pudiera encontrarse entre muchos de esos parados locales, demandantes de empleo que tampoco entienden mucho la situación.

Parece extraño, llamativo, cuando la empresa creo que ha encontrado bastantes facilidades en Daimiel hasta el momento y la única contraprestación real a la que se podría aspirar sería precisamente la de que muchos daimieleños encontraran una opción de empleo en dicha empresa cuando, como ahora, se han llevado a cabo contrataciones en un número importante.

Que conste que pongo esto en cuestión como un mero observador local que entiende que con trabajadores de la localidad el impacto económico y social sería mucho mayor y más positivo para Daimiel y que la búsqueda de empresas que se instalen en nuestros polígonos en realidad busca sobre todo eso, que se favorezca la economía local con dicha ubicación más allá de lo que puedan repercutir aquellos impuestos que correspondan y que suelen menguar en función de unos incentivos ofrecidos para que vengan aquí.

Insisto, cada empresa puede decidir libremente a quien contrata, eso es evidente, pero me gustaría entender por qué puede interesar más a la empresa volver la cara hacia otras ciudades e ignorar la cantidad de personas que viven en Daimiel y que demandan un trabajo que podrían realizar sin ningún problema pero que se da a otros.

Da que pensar.

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miércoles, 11 de junio de 2014

"ASAMBLEA DE PARADOS DE DAIMIEL" (Página nº 2576)



Se quiera ver o no, la situación está ahí, decenas de daimieleños cuya situación laboral les pone en posición complicada, en riesgo de exclusión, porque cuando se prolonga en el tiempo esa condición de desempleado el mundo empieza a verse de otra manera mucho más pesimista o dramática y para entonces las palabras ni alimentan ni alivian ni engañan. Y vinculados a ellos familias enteras que ya todo lo conciben desde la incertidumbre o la angustia.

Esta "Asamblea de Parados de Daimiel" recién constituida y que descubro a través de una noticia de Lanza lo que hace es poner cara y palabras a nuestros paisanos parados, permitirles una visibilidad y una atención a sus demandas y su situación global. Veo a Santos, que compartió aula conmigo allí en la escuela Motilla y que, lo que es la vida, tuvo que abandonar muy pronto las aulas para ponerse a trabajar, lo que ahora se le niega. Y veo otras caras conocidas de gente de la que desconozco sus circunstancias pero que imagino llegan a esta asamblea con vocación de plataforma acuciados por lo que están viviendo. 

La vida plantea tesituras que siendo graves en el momento que se están produciendo aún lo son más cuando el futuro es un agujero negro y para aquellos que superan los cincuenta años ni se acierta a ver un mínimo de luz.

El mundo laboral se va volviendo hostil. Las condiciones cada vez se presentan peores y al trabajador se le cosifica como si solo fuera un medio productivo y no se tomara en cuanta que son personas y que esa realidad es tan relevante como para no entender fácilmente ciertas demandas productivas que ignoran que detrás de cada puesto de trabajo hay mucho más que un subasteo salarial a la baja sino gente dispuesta a trabajar pero con dignidad. Y si ese mundo laboral es hostil con quienes tienen un trabajo pues qué puede decirse de quienes desde hace mucho tiempo ni tan siquiera tienen esa oportunidad, orillados hacia el abandono y la desesperanza, quemando meses y años de espera hasta no poder más.

La crisis económica puede ser muy profunda y grave, eso está claro aunque parezca serlo mucho más para unos que para otros, pero la crisis de valores humanos va a dejar secuelas mucho más graves, y si no... ¡al tiempo!

Enlaces:

http://www.lanzadigital.com/actualidad/desempleados_de_daimiel__exigen_mas_esfuerzo_municipal_contra_el_paro-65085.html

http://www.daimiel.es/ptr/vista/vptr002/post.html?D.k=2906534

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viernes, 14 de marzo de 2014

"TRABAJO, TECHO Y PAN" (Página nº 2430)

En pleno siglo XXI nada de las tres cosas están garantizadas: ni el trabajo, ni la vivienda ni tan siquiera el pan. Suena a reivindicación decimonónica, a lucha de clases, a grito revolucionario. Pero no, ahora suena más bien a necesidad, a petición de emergencia, a decepción con un Estado que no puede garantizar lo más elemental a sus ciudadanos.

La Marcha por la Dignidad llegó ayer a Daimiel y hoy, cuando veo la foto, con esa pancarta escueta pero que encierra toda la gravedad de esta crisis, me doy cuenta de que son esas tres las mínimas aspiraciones de cualquier ser humano, un trabajo digno, un hogar y un plato de comida para los suyos. Acaso solo falte pedir salud para descubrir lo desguarnecidos que hemos quedado, el estado de desesperación de quienes ya solo aspiran a lo que debiera ser un mínimo social conquistado a lo largo del tiempo y que, sin embargo, hoy se torna casi inconquistable.

Y es que la dignidad, no lo olvidemos, pasa por poseer esos mínimos: ingresos dignos por un trabajo digno, un lugar donde cobijarse y el alimento diario. Todo lo demás suena irrelevante.


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sábado, 8 de febrero de 2014

VESTAS ESPAÑOLA (Página nº 2365)

Lo que quizá me cabrea más de esta empresa es que las condiciones laborales que impone a sus trabajadores daimieleños no son, seguro, ni de lejos las que tenga en sus plantas danesas y haya preferido coger los vicios, los abusos, los atropellos que una legislación más relajada les permite. Hubiera cabido esperar que además de su indudable inversión, sus puestos de trabajo, sus sistemas de selección, también hubiera exportado una manera más "danesa" de entender las relaciones laborales  y las condiciones de trabajo, quizá algo que pudo perseguirse en los primeros tiempos de funcionamiento pero que se han ido deteriorando progresivamente hasta que los trabajadores han querido visibilizar su malestar con esta concentración numerosa, a pesar de que en una jornada no laboral a medio centenar de ellos los llamaron y no faltaron las llamadas también a no acudir a la concentración.

A veces creemos que generar trabajo es mucho más importante que este se haga en condiciones de seguridad y con horarios racionales, que es más relevante sumar números a l empleo que valorar las condiciones laborales y salariales, pero yo creo que van a la par, que unas no pueden justificar a las otras, y por lo tanto cuando aparece una distorsión en ese equilibrio creo que es legítimo que los trabajadores muestren públicamente esa situación donde reclaman descanso, conciliación y seguridad, pues son ellos los primeros interesados en que las incidencias y accidentes se reduzca al máximo  y para ello no basta, solo, extremar las medidas físicas sino establecer turnos y horarios que no puedan incidir en el incremento de riesgos. 

Claro que queremos muchos "vestas" en Daimiel, pero no solo que traigan capital, empleo, sino que también traigan un progreso real en la forma de entender las relaciones laborales, las condiciones de trabajo, la conciliación familiar. Progreso, y no esta regresión donde solo se pierden condiciones y derechos.

Añadido hoy, 9 de febrero:


lunes, 13 de enero de 2014

READMISIÓN DE LA TRABAJADORA DESPEDIDA (Página nº 2319)

Hoy aparece esta noticia en Ecodiario:


El Ayuntamiento de Daimiel (Ciudad Real) deberá readmitir a una trabajadora despedida por su "adscripción política"

"El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM), en una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, ratifica una resolución previa, de junio de 2012, del Juzgado de lo Social de Ciudad Real, en la que se declaraba "nulo" el despido y se obligaba a la readmisión de la trabajadora.


La resolución del TSJCM rechaza los argumentos esgrimidos por el Ayuntamiento de Daimiel, que deberá hacerse cargo de las costas, en su recurso y, en uno de sus fundamentos de derecho, señala que hay "sólidos indicios de que el despido objetivo de la actora tuvo un móvil discriminatorio por causa de su adscripción política" en el que ostenta un cargo orgánico en un partido diferente al que gobierna en el Ayuntamiento.

"Es más, --añade la sentencia-- la solidez de tales indicios es tal que bien pudiera se considerar como prueba de vulneración del derecho fundamental de libertad ideológica, lo que, evidentemente, tiene trascendencia" a la hora de valorar la decisión del despido.

La afectada, Lucía Menor, secretaria de Organización local del PSOE desde 2007 y, recientemente, elegida secretaria general de la Agrupación de Daimiel, entró a trabajar en el Ayuntamiento en 1998 como técnico de promoción económica, pasando a coordinar el Centro de Innovación y Promoción Económica (CLIPE) dos años después.

Según recoge la sentencia emitida por el Juzgado por lo Social de Ciudad Real, durante la primera etapa, mantuvo una relación normal con el alcalde de la localidad y el concejal responsable de su área, sin que en su trabajo se "destacara ninguna actividad política".

A partir de mayo de 2011, tras la victoria del PP en las municipales, según recoge la sentencia del Juzgado de Ciudad Real, fue cuando no tuvo relación alguna con el nuevo alcalde ni con el concejal responsable de su área, dándose un "vaciado de contenido de sus funciones", hasta el llegar a nombrarse una nueva coordinadora de sus propias funciones, hasta concretarse el despido en febrero de 2012.

En todo caso, la sentencia puede ser recurrida en Casación ante el Tribunal Supremo."


Posiblemente hoy también salga, en algún momento, en el Pleno Municipal que va a comenzar en media hora. Y la verdad es que en la redacción de la noticia no queda nada bien el actual Equipo de Gobierno.

Enlace:


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viernes, 3 de enero de 2014

NO ES VESTAS TODO LO QUE RELUCE (Página nº 2301)

Suelen celebrarse con grandes alabanzas a las empresas que se instalan en nuestra localidad y aunque bien merece celebrarse la noticia y valorar lo que supone para el empleo local no convienen olvidar que casi nunca es oro todo lo que reluce y que tras el fulgor de los "ytantos" puestos de trabajo directo e indirecto y el reclamo de la propia localidad como buen lugar para instalarse también existen claroscuros que han de saberse para corregir en parte esa idea de benefactores que se les suele dar a los empresarios que vienen hasta aquí.

Esta vez la noticia hace referencia a Vestas y las denuncias del comité de empresa, que pueden leerse a escala nacional en varios medios a través de Europa Press:


CIUDAD REAL, 3 (EUROPA PRESS)
El Comité de Empresa de Vestas-Damiel ha denunciado este viernes los despidos "selectivos e injustificados" de diez trabajadores, que la dirección de la empresa ha justificado "por bajo rendimiento" y que se añaden a la finalización de otros 22 contratos, con una pérdida total de 32 puestos de trabajo en los últimos días del pasado mes diciembre.
En un comunicado, el presidente del Comité de Empresa, José Miguel Martín, de CCOO, ha exigido a Vestas Blades Spain "que readmita a los trabajadores que así lo soliciten y que cese en su política de despidos selectivos encaminados a sembrar el miedo".
"La acusación de bajo rendimiento es totalmente subjetiva y rotundamente falsa", ha criticado Martín, que ha explicado que "la mejor evidencia de esta arbitrariedad es que la mayoría de los despedidos superaba los tres años de antigüedad en la empresa y, sin embargo, no fueron despedidos durante el ERE de octubre del 2012, en el que uno de los requisitos fundamentales era la valoración del desempeño laboral".
Martín ha advertido otras motivaciones por parte de la dirección de Vestas, ya que "entre los despedidos hay trabajadores que formaron parte de las listas sindicales en las elecciones al Comité de Empresa celebradas el pasado mes de agosto de 2013".
El Comité de Empresa denuncia también que la dirección de Vestas no les informó de estos despidos. "Nos enteramos por los propios los afectados, que además fueron despedidos cuando buena parte de la plantilla se encontraba en periodo vacacional; para aumentar la indefensión de los trabajadores y limitar la respuesta sindical a los despidos".
"El cinismo y desprecio de esta empresa por los trabajadores queda patente con estos despidos, que se producen tras el rechazo por parte de la plantilla de una propuesta empresarial que empeoraba nuestras condiciones laborales, con una flexibilidad superior a la de la reforma laboral", ha añadido Marín.
El presidente del Comité de Empresa ha recordado además que "en los cinco años en los que lleva funcionando Vestas en Daimiel, han sido habituales estos despidos selectivos, con la intención de amedrentar a la plantilla".
PLANTILLA DE 370 PERSONAS
"Por esta planta de Vestas --dedicada a la fabricación de turbinas eólicas-- han pasado más de 820 trabajadores y la plantilla hoy no llega a 370; lo que prueba el grado de inestabilidad laboral de esta fábrica y la política del miedo que se impone por parte de la dirección".
Sin embargo, ha manifestado Martín, "las reducciones de plantilla no han venido acompañadas de una bajada proporcional del trabajo, aumentando la carga de trabajo y destruyendo empleo. Esto, unido al calendario laboral y a la flexibilidad que se viene aplicando desde el ERE, entendemos que ha sido la causa principal del incremento de accidentes laborales durante en 2013, a pesar que en 2013 hubo menos meses de trabajo que en 2012".
"Rechazamos enérgicamente los continuos atropellos a los derechos laborales cometidos por los directivos de esta empresa, como los despidos de estos diez compañeros, las rebajas salariales impuestas, la no aplicación de las revisiones salariales y la absorción de pluses".
Finalmente, el Comité de Empresa ha solicitado a Vestas "la readmisión de los despedidos y exigimos que cumpla el convenio colectivos, que se abonen las cantidades de IPC y el Plus Convenio; que aplique un calendario laboral acorde con el sistema de trabajo actual en el que prime la seguridad y la conciliación laboral con la vida familiar; y que dé marcha atrás en la bajada salarial".
"Ante los atropellos a nuestros derechos, y si la empresa no da marcha atrás, tomaremos todas las medidas y acciones legales que estén en nuestras manos", concluye el presidente del Comité. "Consideramos que la empresa ha rebasado todos los límites y que desprecia la paz social, por lo que estas acciones no pueden quedar sin contestación", ha anunciado.

jueves, 5 de diciembre de 2013

EL ENEMIGO SON LOS TRABAJADORES (Página nº 2252)

Tengo cada vez más claro que para este gobierno todos los problemas provienen de los trabajadores. Tan claro como que la ministra de Trabajo no ha trabajado en su vida fuera del ámbito de su partido y desconoce totalmente lo que es ser un trabajador normal y corriente, sin designaciones a dedo ni gracias políticas.

La Reforma Laboral es una medida contra los trabajadores porque la situación de estos, desde luego, ha empeorado notablemente desde su aprobación, y ya parte de ese principio asumido por el gobierno de que el problema está en los trabajadores.



Ahora, doña Fátima, quiere asestar otro palo y con una desvergüenza sin igual afirma que cada trabajador falta 11 días al año de forma injustificada a su trabajo, lo que es una mentira en toda su extensión. Para ello toma los datos de un estudio de ADECCO, una empresa crecida al amparo del trabajo basura, que da esa cifra pero en la que incluye, dentro de esos 11 días, las bajas por enfermedad y hasta considera que son el grueso de ese tiempo calculado. Por tanto doña Fátima o es un zopenco, al decir que son injustificadas, o miente con el fin de estigmatizar a los trabajadores nuevamente, o ambas cosas a la vez porque serían perféctamente compatibles. Porque otra cosa, y muchos trabajadores pueden contar sus experiencias con las mutuas, es que las bajas justificadas no les puedan parecer a ella y a los empresarios justificables.

Los trabajadores no son un mal necesario, no son una clase de gentuza incumplidora, no son el lastre de las empresas, pero los trata como si lo fueran, como la canalla, la rémora del capitalismo, el cáncer de la economía, y los valora al peso, miserablemente, favoreciendo contratos que no aceptaría ella para si misma en su puñetera vida.

Yo no he faltado once días al año, injustificadamente, en mi vida. Ni al año ni en todos los años que llevo trabajando. Pero es que no los he faltado ni justificadamente salvo una baja por un accidente escolar que me tuvo 37 días escayolado en el año 91, y desde luego no conozco a nadie que se chupe 11 días de forma injustificada salvo que para la ministra coger una gripe, romperse un brazo, tener cáncer o ser operado no sea una justificación.

Está claro que este gobierno ha elegido responsabilizar de todos los problemas laborales a los trabajadores, alineado con los empresarios desde el primer momento, legislando a su dictado, y si no lo pueden hacer con más descaro es porque a la hora de votar hay muchos más trabajadores que empresarios y de la morralla laboral dependen sus resultados electorales.

Pero este país es una ruina porque no hay trabajo, no porque los trabajadores sean holgazanes, bandarras, escaqueadores de su responsabilidad. A las empresas no las hunden los trabajadores pero tampoco se trata de permitir estos nuevos esclavismos que ignoran a la persona y cosifican al trabajador. Y este gobierno es lo que está haciendo de la mano de esta ministra que jamás ha trabajado en las condiciones de un trabajador normal.

Enlace:

http://www.elmundo.es/economia/2013/12/05/52a093940ab74068718b4583.html

Añadida viñeta de Malagón:




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domingo, 3 de noviembre de 2013

VIVIMOS EN UN PAÍS... (Página nº 2195)

Vivimos en un país extraño.

Un país donde las medias jornadas laborales duran 7 u 8 horas.

Un país donde el salario mínimo interprofesional ni siquiera el sueldo máximo que cobran algunos trabajadores.

Un país donde se hacen reformas laborales para que aumente el número de parados.

Un país donde conviene aligerar el currículum de títulos si quieres trabajar.

Un país donde la economía sumergida goza de prestigio social.

Un país donde se suben los impuestos para estimular la economía.

Un país donde existe el mayor porcentaje de parados que no trabajarían incluso existiendo una oferta laboral muy superior a la demanda.

Un país que concibe que se vive para trabajar y no al contrario.

Un país donde el mérito tiene menos valor que otras variables.

Un país que dice que es positivo que los licenciados universitarios,los científicos y los ingenieros tengan que marcharse a buscar trabajo al extranjero porque aquí no tienen ninguna oportunidad.

Un país donde se dan las prejubilaciones con mayor ligereza que en ningún otro sitio.

Un país donde los créditos siempre van a los mismos y para lo mismo mientras va desapareciendo la clase media y cierran cientos de miles de pequeñas empresas.

Un país donde los pobres comienzan a ser más pobres y ser más en número también cada día que pasa.

Un país que gasta cada vez más en aparentar democracia para ser cada vez una democracia más pobre.

Vivimos en un país extraño.

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sábado, 12 de octubre de 2013

"¿BAILAMOS?" O DEL PORVENIR (Página nº 2158)

Estos días se ha podido ver el vídeo que dejo a continuación y que ha sido toda una sensación en la red. Se titula "¿Bailamos?" y cuestiona, a mi modo de ver, ese planteamiento formativo que se hace exclusivamente desde el punto de vista adulto olvidando que la vida no es exclusivamente futuro sino que tiene mucho de presente y que no puede estructurarse desde el único sentido del porvenir tal como lo entendemos desde nuestro presente.

Esto no quiere decir, en ningún caso, que el futuro no haya de preocuparnos pero tampoco supeditarlo todo para olvidar lo emocional, lo que de verdad da cuerpo a la personalidad de nuestros hijos y que ha de ser tomado en cuenta sin enajenarlo a ese trazo de porvenir que los padres, en ocasiones, planifican olvidándolo.

Es solo un corto, emotivo, ingenuista, que busca una pequeña reflexión. Pero es curioso, hoy la danza, por ejemplo, tiene más salida profesional que otras muchas que hubiéramos mencionado equivocadamente como con futuro. Y la felicidad cuenta, ha de contar, como activo de lo que queremos ser y hacer el día de mañana si queremos algo más que ese dinero en el horizonte porque solo si nos gusta lo que hacemos lo haremos mejor.

¿Bailamos?:


martes, 27 de agosto de 2013

"EL EMPLEO" (Página nº 2082)

Corto de animación que nos va acercando al actual concepto de trabajo. Y no porque los "oficios" que se reflejan sean, en sí, los que ahora se dan sino porque hay quien trata de desvirtuar la idea de que la dignidad del trabajo exige unas condiciones dignas y sin embargo se están dando los pasos en contra queriendo justificarse la precariedad de sueldos, condiciones laborales y derechos condenando a las personas a una vida de inseguridad, limitación, insuficiencia y supervivencia que no merecen. Y es que cuando veo a tipos que justifican los minijobs e infrasalarios inferiores a los que les cuesta una de sus comidas de negocio o sus copas de vino me enervo. 

 No, no es la crisis, es la inmundicia de quienes pretenden aprovechar una situación para desandar todo lo andado. 

 Aquí el vídeo:

 

 No es nada inocente.