Sinceramente, la noticia me ha alegrado la tarde porque no solo servirá para recuperar las antiguas caleras daimieleñas sino porque introduce un nuevo valor turístico que incorporar a la oferta local y, aunque más modesta, logrará hacerse un hueco con el tiempo y ayudar a entender esa otra época que ya dejamos atrás pero que tenía en oficios como el de caleros una manera de entender la economía local. Y la verdad es que yo mismo no conocía demasiado este trabajo hasta que gracias a un reportaje de Daimiel Televisión y, sobre todo, a Manolo Fernández-Infantes, verdadero valedor local de las caleras, pude saber en qué consistía y hacerlo de la mano de aquellas personas que dedicaron buena parte de sus vidas a fabricar la cal.
Me parece que, una vez más, el Equipo de Gobierno encabezado por Leo dan un buen paso en el ámbito turístico y si ya la Motilla recibe regularmente visitas y está posicionándose como destino ineludible pues poco a poco iremos viendo qué sucede con Navaseca, que en las guías de los amantes de las aves y los fotógrafos ya asoma con pujanza, o con estas caleras que ahora van dando sus últimos pasos para poder atraer, aunque sea a rebufo de las dos joyas que son las tablas y la Motilla, un atractivo para quienes quieran conocer, bien, nuestra localidad.
Pienso en las casas cueva, los bombos, que aún se conservan, porque mucho otro se ha perdido, y su conservación o puesta en valor futura no solo permitiría un mejor conocimiento de lo que fuimos o nuestra manera de vivir hace unas décadas sino que podrían incorporarse, en algún caso, como elementos atractivos para ese visitante más curioso y detenido. Y si añadimos, como explica la noticia, que se empieza a trabajar en formación de guías locales creo que el camino que se está trazando suena muy bien.
¡Qué pena la Venta de Borondo!, ¡qué oportunidad se nos va escapando! ¡O la pérdida de los molinos harineros del Guadiana aunque por ahí esté el proyecto de reconstruir el de Griñon! ¡O las casas solariegas, las de labranza, las viejas bodegas, las cuevas en las viviendas! Pero, vuelvo a decir, poco a poco Daimiel va poniendo en valor más reclamos turísticos y eso es economía, puede que trabajo también, y creo que son buenos pasos en el haber de la gestión municipal que esperemos vaya sustanciándose en el tiempo con una buena respuesta de visitantes.
Siempre queda mucho por hacer, claro, pero ahora parece que queda algo menos de tarea pendiente y hay que felicitarse por ello y felicitar a quienes han ido propiciando esos pasos. Igual que se tira de las orejas se tiene que respaldar las buenas iniciativas con una felicitación.
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