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miércoles, 18 de noviembre de 2015

HUELGAS (Páginas nº 3346)

Muchos de los que critican las huelgas no se han parado a pensar que son un derecho y, tampoco, por qué han llegado a serlo.

Muchos de los que abanderan las huelgas no se han parado a pensar que existe el derecho a poder trabajar cuando no se quieren secundar.

Muchos de los que no van a las huelgas no se han parado a pensar que quienes lo hacen están sacrificando salario, viendo amenazado su trabajo a cuenta de posibles decisiones de la empresa posteriores, señalándose, para poder conseguir una serie de reivindicaciones que mejoren las condiciones de todos, incluidos los que nunca arriesgan ni pierden pero corren a primería para reclamar lo conseguido.

Siempre he creído que la huelga es un último recurso, que cabe siempre la opción anterior de negociar y que, en ese caso, solo se trataría de plantear cada parte una serie de mínimos guiados por el sentido común. Pero no nos engañemos, en la mayoría de casos se han agotado demasiado pronto los recursos negociadores intentado forzar, desde cada lado, un pulso final que solo perjudica a todos. Llegar a una huelga, por tanto, es una especie de fracaso negociador pero un escenario demasiado frecuente pero, muchas veces, totalmente legítimo.

Después sucederá lo que suceda, dependerá de la posición de fuerza más fuerte o débil de cada parte. Pero yo, que he participado en varias huelgas en los treinta cursos que llevo trabajando, tengo una cosa clara. Cuando no se ha conseguido nada nos han tomado por tontos, cuando hemos alcanzado acuerdos ventajosos tras una huelga jamás he escuchado una palabra de gratitud por parte de los que no secundaron la huelga aunque se beneficiaran en la misma medida que yo de lo logrado.

La vida es así, pocas cosas llegan a conseguirse porque sí, sin pelearlo, sin ganárselo a veces con sacrificios.
Pero, de la misma forma, siempre hay esa opción parasitaria que se aprovecha del esfuerzo del resto y que justifican de mil maneras creativas por qué jamás se mojan. Yo siempre estaré con los que arriesgan y pelean, con los que reivindican y dan la cara.

Estos días los trabajadores de Vestas realizan jornadas de huelga. Desde aquí mi apoyo, mi deseo de que el sentido común se imponga para mejorar las condiciones laborales (seguridad en el trabajo, sueldo, estabilidad laboral...) por las que se mueven. Los parásitos creo que también albergan ese mismo deseo, pero desde la barrera.


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miércoles, 28 de octubre de 2015

SE VEÍA VENIR (Página nº 3317)

Solo quienes están dentro conocen la realidad y ya fue llamativo, como conté en otra entrada, que el anuncio de Vestas de transformar parte de los contratos temporales, hasta doscientos, en indefinidos, que debiera ser una magnífica noticia, fuera contestada por el Comité de Empresa que ni había sido informado pese a la reunión mantenida con la empresa el mismo día del anuncio.

También utilizaba esa misma entrada yo para señalar que tras la apariencia de las empresas, que juegan siempre ha mostrar una imagen institucional intachable, se encontraban las quejas, el malestar y hasta las denuncias de los trabajadores que, mejor que nadie, conocen lo que ocurre y constatan que toda esa propaganda no se compadece con su día a día.

No trato de decir que la palabra de los trabajadores y los sindicatos sea la única verdadera, y lo mismo que no dudo de ciertos abusos de la empresa tengo que reconocer que tampoco algunos trabajadores están a la altura de lo que se les demanda. Pero sí que he venido oyendo a personas que trabajan en esta fábrica cuestiones que ahora aparecen en la web NCR24 - Noticias de Ciudad Real y que en un comentario anterior un anónimo enlazaba. En ella se habla de la convocatoria de huelga en Vestas y de los aspectos que lo motivan y que reproduzco aquí para facilitar la lectura:

"La plantilla de la empresa Vestas en Daimiel, compuesta por más de quinientos trabajadores, decidió el pasado día 23, por mayoría y en asamblea, con el apoyo sindical de CSI·F,CC.OO y USO, llevar a cabo un periodo de huelga, para reivindicar derechos, retomar las negociaciones y mejorar las condiciones laborales de esta importante empresa, a la vez que denuncian las presiones y amenazas contantes que padecen los trabajadores .
Los sindicatos recuerdan que en los últimos años y con la excusa de la crisis, la empresa ha aplicado un ERE del que resultaron despedidos 111 compañeros, dos ERTE y una bajada salarial aún no recuperada y que aunque se interpuso una demanda y se logró sentencia favorable, los trabajadores esperan el resultado del recurso de la empresa.
En septiembre pasado, la representación de los trabajadores y la dirección de la empresa Vestas Daimiel, decidieron por unanimidad iniciar un proceso de negociación de un pacto de empresas, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales. Después de la tercera reunión, la dirección de Vestas decidió, de forma unilateral, romper las negociaciones, pretendiendo empeorar las condiciones en materia de clasificación profesional o flexibilidad de los trabajadores.
Las reivindicaciones de los casi quinientos empleados en esta negociación consistían en una mejora salarial que equivale a las absorciones que hicieron sobre el plus convenio en años anteriores, absorciones que no permite el convenio, por lo que más que subida supone recuperar lo que los empleados perdieron indebidamente.
Vestas ha alcanzado en 2014 y 2015 unos ingresos record en su historia, precisamente cuando la dirección de la planta de Daimiel ha decidido compartir con los trabajadores solo las pérdidas y muestra de ello fue la bajada salarial a los trabajadores en 2014, mientras que en algún grupo superior se nivelaron salarios.
Los trabajadores piden también mejorar la clasificación profesional y adecuar las funciones a lo que marca el convenio, aumentar los días generados por exceso de horas para libre elección, de 2 a 5, que se cumpla la igualdad en materia salarial y de licencias entre los trabajadores de ETT y de Vestas, que no se cumple además, y los  de ETT no cobran todo lo que les deben, una merma de más de 500€/año y en muchos casos no se les permite hacer uso de las licencias retribuidas que marca el convenio.
Los sindicatos convocantes de este periodo de huelga desconfían del anuncio de que se pasarán en breve 200 trabajadores de ETT a indefinidos, cosa que hasta ahora ni se ha comunicado al comité de empresa y que sigue siendo otra de las reivindicaciones desde hace más de un año.
A todo lo anterior se suma, según los sindicatos,  las constantes presiones a las que se somete al trabajador durante su jornada, presiones que van desde el abuso de una posición superior, a amenazas con privar de los descansos en función de la producción o incluso con el futuro de sus puestos de trabajo.
Las centrales sindicales  denuncian” una política del miedo en Vestas, la democracia parece no haber llegado a esta empresa y las opiniones pueden costar el empleo, ya que el control sobre el trabajador en algunos casos es absoluto, y hay ejemplos donde se amenaza con sanciones por superar unos minutos el tiempo de descanso”.
Y es que se veía venir porque aún valorando que Vestas eligiera Daimiel y generase centenares de puestos de trabajo lo importante no es solo eso sino que dichos trabajos se den en unas condiciones adecuadas relativas a aspectos como el descanso, la seguridad, el salario, la estabilidad, el respeto del convenio, etc... y cuya vulneración, a juicio de los trabajadores, fuerza una convocatoria de huelga que es una decisión que se toma cuando no se ve otra forma de llegar a una resolución de las discrepancias y conflictos.

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jueves, 24 de octubre de 2013

HOY... HUELGA (Página nº 2179)

Posiblemente la huelga no va a cambiar nada. Incluso lo piensan muchos de los docentes que conozco y que dicen que les decide a no secundarla. Yo, por supuesto, respeto su criterio pero les pregunto, más bien les pido, que me cuenten qué alternativas reales hay, al margen de la huelga, para protestar por la situación de la educación en estos momentos, para hacer saber el malestar que la mayoría de los que conozco, incluidos simpatizantes del PP, tienen por lo que está ocurriendo. Y saben, aún no he escuchado ni una sola idea alternativa para hacerlo, nadie que ofrezca otra forma clara de mostrar el descontento público por los recortes en educación que, recuerden, no afecta solo al colectivo docente sino que afecta a muchos alumnos y familias ahora y en el futuro.

Yo no pido explicaciones a quienes no van a la huelga pero, en muchas ocasiones, les escucho formular motivos y que quieren, no termino de comprenderlos todos. Hay quienes dicen que no van a hacerle el juego a los sindicatos pero, incluso siendo muy desafecto a esos sindicatos, como lo soy yo, ¿quienes sino ellos tienen capacidad de convocar una huelga a nivel de todo el país? Espero respuestas.

Otros hablan de la inutilidad de las huelgas quejándose del poco seguimiento pero realmente no quieren darse cuenta que su actitud, precisamente, cuando están en desacuerdo con los recortes pero no respaldan la huelga, son los que determinan ese poco seguimiento.

Hay quienes hablan del dinero y no dudo de que en algunas personas, por sus obligaciones de hipotecas y otros gastos, perder ese dinero puede ser decisivo para no ir, pero creo que son los menos y que el resto puede sacrificarlo en aras de una mejora en sus condiciones laborales y la situación de la educación, que merece hacer un esfuerzo.

Ante las huelgas he visto de todo, los convencidos de no secundarlas, los dudosos que no se atreven, los cabreados solo de cara a la galería, los que utilizan subterfugios para parecer más radicales que el resto con la intención de justificar que no van, los que dicen claramente que no se lo pueden permitir, los que ni sienten ni padecen, los que siempre tenían una consulta con un médico en Madrid cada vez que se convocaba una huelga en el colegio para parecer que iba de huelga sin que le quitasen haberes, los que siempre están en primera fila de pancarta, los que nunca asoman pero siempre recogen el fruto de lo que consiguen los huelguistas cuando consiguen algo.

Yo hoy voy de huelga, por eso puedo estar escribiendo en estos momentos en el blog, porque creo que es la única manera de que se visualice el malestar de la comunidad escolar ante los recortes desproporcionados que sí perjudican a la calidad de la educación, incluso aunque salga un presidente sin escrúpulos atribuyéndose como mayoría silenciosa favorable a sus políticas a los que no han querido secundarla por aquello del que calla otorga. Motivos hay más que suficientes para ir de huelga, al menos para mí.


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martes, 22 de octubre de 2013

DESNUDANDO AL MONSTRUO (Página nº 2175)

A veces basta una frase o dos para desnudar al político de turno y saber de qué pasta democrática está hecha. Y en este caso basta leer las últimas declaraciones de Montserrat Gomendio, secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, para entender el talante de la susodicha, su concepto democrático y la profunda molestia que les causa el derecho legal de la comunidad docente a manifestarse contra una ley que nunca va a ser buena por el mero hecho de sustituir a una mala, que se ha realizado sin consenso, sin escuchar, sin entender y sin conocer y que no va a servir de nada, otro espantamoscas innecesario que no arreglará el problema de la educación.

Sus frase, entre otras, es que los docentes van a la huelga porque tienen un puesto de trabajo asegurado mientras que los padres y madres se están enfrentando a tasas de desempleo y dificultades económicas muy grandes. Es decir, que los docentes, para ella, son unos insolidarios y aprovechados y poco menos que culpables de la situación del país. Pero además de discutir ese derecho a la huelga atribuyendo tener las espaldas cubiertas, e ignorando que la huelga no solo la convocan docentes sino asociaciones de padres, sindicatos de estudiantes y movimientos de renovación pedagógica, pretende enfrentar a la sociedad contra los enseñantes diciendo que solo persiguen subirse los sueldos, trabajar menos y bajar las ratios, pretendiendo mostrar al colectivo como egoístas y peseteros. Y además niega que les importe la LOMCE, que solo es una excusa para sus demandas económicas. Y todo esto desde un puesto político de un ministerio que ha venido diciendo que trabaja por aumentar la dignidad y el prestigio social de los docentes.

Puede que algún incauto la crea por aquello que funcionario y docente, en la misma frase, debe representar lo peor de lo peor para algunos, pero los padres con hijos en edad estudiantil deberían reconocer que ahora hay menos recursos en los centros, tanto materiales como humanos, que hay alumnos que antes recibían refuerzo y ahora ya no les llega, que ahora pagan más en libros, que han perdido ayudas al transporte, o comedores escolares, que les han subido las tasas universitarias y han menguado en número las becas, que les han cerrado escuelas rurales poniendo en la carretera a miles de niños de tres años en adelante, que se les involucra a los centros en sus guerras partidistas, que se les  prepara una ley exclusiva y no inclusiva, que se les dice que eliminan ciudadanía por su componente ideológico y se vuelcan con la religión cuyo componente ideológico está fuera de toda duda, que les cuelan su apuesta por la segregación de sexos reivindicada desde un claro perfil, que ahoga a la escuela pública pero abre la puerta a aumentar los medios y fondos a los concertados vendiendo la mentira de que cuestan menos aunque sean en sí mismos un negocio, y que además no resuelve el problema de la formación del profesorado cuando se dice que es una ley de mejora de la educación y eso pasa por tener profesores mejor preparados.

En definitiva han metido ellos el componente económico que no afecta a las economías pudientes pero que va a expulsar a los estudiantes de las economías precarias cuando el sistema debiera equilibrar y no discriminar. Y de eso no tienen la culpa esos docentes egoístas, insolidarios y peseteros que nos pretenden vender sino las políticas educativas caprichosas, sin consenso, desnortadas, que se vienen haciendo en nuestro país desde muchas décadas y de la que la LOMCE es un capítulo más.

Enlace:

http://www.europapress.es/sociedad/educacion/noticia-gobierno-avisa-padres-profesores-hacen-huelga-porque-tienen-empleo-asegurado-20131022143558.html

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viernes, 10 de mayo de 2013

AUNQUE INSIGNIFICANTE SOY CASI EL 4% (Página nº 1869)

Me reconozco insignificante, la verdad, pero cuando he leído en daimiel.es que en algunos colegios, "Divina Pastora, Albuera, La Espinosa e Infante don Felipe apenas se ha registrado seguimiento con alrededor de un 95% de asistencia en alumnos y de prácticamente la totalidad de los profesores" me ha herido el orgullo. ¿Prácticamente la totalidad? Pues reivindico mi cuatro por ciento, bueno, exactamente mi 3'703703703703..., que soy lo que represento, porque yo, como otros 4% de otros centros, o el 10'2% de la Albuera somos algo más que nadie y ese "prácticamente" sólo trata de restar importancia a lo que la tiene.

Es más, si extrapolamos ese cuatro por ciento a otros asuntos veremos que la proporción es exactamente la misma pero su resultado no tan escaso.Por ejemplo, el 4% de la población de España es nada menos que 1.890.613 personas, y el 4% de los castellano-manchegos nada menos que 84.875 personas, y de los Presupuestos Generales del Estado para este año suponen 12.778 millones de euros, y del número de parados en nuestro país un cuarto de millón de desempleados.

Y más aún, una de las grandes reivindicaciones es conseguir que se destine un 4% del PIB a la educación, ¡un CUATRO POR CIENTO!, vean si es importante esa cantidad



¿Verdad que un 4% es mucho más relevante de lo que parece?, ¿se entiende por qué no me gusta que se diga que "prácticamente la totalidad de los profesores" de algunos centros no han ido a la huelga?

Bueno, pues yo sí he ido, y reivindico ese 4% que represento contra esta deriva en la que se ha convertido la enseñanza y que amenaza ser todavía peor. Lo insignificante también puede ser significado y significativo.

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martes, 7 de mayo de 2013

EL OTRO WERT (Página nº 1863)

Entre un Wert, ministro, que defiende una reforma de la ley educativa que nada tiene que ver con lo que el sistema educativo necesita y que huye del consenso porque resulta tan sectaria que no hay quien la suscriban y otro Wert, profesor, que se opone a ese borrador avanzadísimo de la LOMCE porque lejos de solucionar problemas los va a incrementar, me quedo con este último. Y aunque sean hermanos la distancia conceptual entre el sociólogo y el profesor de arte es tan evidente que éste último, no queriendo quedarse al margen, ha protagonizado, junto a otros profesores, un acto de protesta en el Pilar ciudarrealeño y firmado contra la ley de claro perfil político que trata de colarnos su hermano amparado en el rodillo de la mayoría absoluta.

Y no es que los que estén en contra no tengan perfil ideológico y político pero, desde mi punto de vista, les avala la razón y el sentido común contra una ley infumable, si cabe tan mala o peor que la vigente, y que va en contra de esos modelos triunfantes en los informes PISA ya que, eso es claro, son lo contrario del modelo finlandés en todos los sentidos.

Muchos de mis compañeros han renunciado a ir a la huelga el próximo jueves. Se han cansado de que les quiten parte del salario porque consideran que el colectivo, pese a estar en tremendo desacuerdo con las políticas educativas actuales y ese engendro de ley que nos hipotecará cada vez más el futuro, porque ven la desidia de unos docentes que se tragan todo lo tragable sin ninguna reacción. Y entiendo que, sabiendo lo que piensan, el fracaso de la huelga no es de los pocos que la secundarán sino de los muchos a los que les ha faltado arrojo y compromiso para seguirla compartiendo su necesidad pero orillando el esfuerzo. Y me jugaría "los cinco deos de la mano", como cantan los Mojinos, a que de no quitar haberes esta huelga tendría un seguimiento descomunal.

Cada uno, por supuesto, es libre de hacer lo que quiera pero venimos viendo el deterioro paulatino de la enseñanza, de la formación del profesorado, de la reducción de recursos, de leyes de ida y vuelta con impronta ideológica, y nos vamos hundiendo en el barro con esa inercia entregada que nos conduce al desastre. Y yo me niego me niego a ese entreguismo, no quiero consumirme en una mala leche sin reacción y masticar lamentos que solo se sustancian en protestas privadas. Y respaldaré una huelga que creo necesaria desde el mismo momento que la LOMCE ha excluido a los docentes, no abordar los problemas reales y ha renunciado a ser una ley de consenso a salvo de politización, el verdadero mal de los últimos treinta años.

Hoy Wert, el "bueno", ha dado una clase simbólica contra la reforma legal, además de otros profesores, y me han mandado fotos del evento. Posiblemente ganará el Wert "malo" pero entonces perderemos casi todos.




jueves, 15 de noviembre de 2012

CERO EN MATES O CUANDO LAS HUELGAS SON LA PRUEBA DEL ALGODÓN DE LA DEMOCRACIA (Página nº

Cada jornada de huelga es igual: el canto del triunfo estratosférico de los convocantes y la normalidad absoluta de los gobiernos de turno, las cifras de muchos ceros sindicales en el recuento de manifestantes y las cifras escuálidas y casi irrisorias de las delegaciones de gobierno respectivas, la ferocidad indiscriminada y violentísima de los antidisturbios denunciada por unos y la ferocidad indiscriminada y violentísima de los manifestantes denunciada por los otros. Y claro, dando unos y otros uno de esos espectáculos bochornosos que, en ambos casos, les resta credibilidad y nos hacen pensar que todos perdemos en ese juego pueril de quién es el que la tiene más larga.

Desde el punto de vista de las matemáticas todos merecerían un cero en ese aspecto del temario que trabaja la estimación como aproximación cercana a la cantidad real y en la que los propios alumnos de Educación Primaria demuestran manejarse con mayor precisión. Pero claro, no es cuestión de torpeza real esta guerra de cifras sino de algo peor, el deseo de manipular a la opinión pública como sea, y por eso como no suelen entender que la huelga no se mueve sólo entre fiasco o exitazo, y que existen otros índices intermedios, dedican buena parte de su energía a la contrapropaganda, la confusión y la manipulación más purulenta y odiosa.

En realidad la huelga se presenta como la prueba del algodón de la democracia y es evidente que, por muchos motivos, en el caso de la democracia española el restregón de esa prueba algodonosa nos desvuelve la pieza, antes blanca del todo, ahora churretosa, mugrienta, pringosa. Porque si quienes nos gestionan sindical y políticamente no dudan en mentirnos, incluso cuando tales mentiras son de tal calibre que resultan infumables, y nos creen capaces de ser tan manipulables como para colarnos sus sendas cuentas troleras y torticeras, si unos y otros conciben a la ciudadanía como tan vulnerables a sus manejos, engaños y turbiedades, es que esta democracia es una estafa que ha quedado en las manos equivocadas, las de unas castas sindical y política que ni nos respetan, y que no muestran rubor en justicar acciones de piquetes violentos y provocaciones, unos, o en justificar agresiones inadmisibles y cargadas de furia de fuerzas del orden, otros, para hacernos creer que los otros son los malos y ellos los buenos y dejando que la objetividad, la razón y la responsabilidad sucumba a sus tretas numéricas y morales tan bastardas.

El algodón no engaña y es difícil esconder la cochambre que lo ha impregnado al restregarlo sobre nuestro sistema expuesto a una huelga general, la del 14 de noviembre. Y no pondré porcentajes a esa cochambre porque aquí, en esto, todos deberíamos darnos por derrotados.

lunes, 12 de noviembre de 2012

DE LAS EXCUSAS MÁS TONTAS QUE ESCUCHO(Página nº 1425)

De las excusas más tontas que escucho para no ir a la huelga la mayor es la de hacerle el juego a los sindicatos. Se repite constantemente aprovechando la desafección y poca credibilidad que estos nos producen y por eso cala, ayuda a calmar conciencias y plantean otro malo que contraponer a quienes toman las decisiones, osea el gobierno de turno.

Soy de los que puedo aceptar todas las críticas posibles a los sindicatos. Es más, yo también suelo formularlas estando, como me siento, en desacuerdo con su compromiso real y su credibilidad, y si pensara que una huelga general se hace para medir los apoyos o rechazos a los propios sindicatos ni me molestaría en planteármela. Entiendo el sindicalismo como necesario pero, en general, no me gustan estos sindicatos que tenemos y mucho menos los líderes que en estos momentos los encabezan, especialmente los de los tres mayoritarios.

Lo que ocurre es que yo no puedo plantearme a título personal convocar una huelga general y por ello cuando estos sindicatos, que sí tienen esa capacidad movilizadora y convocante, plantea un paro general yo despliego todos los motivos que tengo para ir o para no ir a la huelga independientemente de la pancarta de turno, del uso de marca que los sindicatos puedan darle, incluso de la supuesta intencionalidad que algunos pretendan establecer. Y si creo que tengo que dar el paso de ponerme en huelga desde luego ni me siento utilizado por los sindicatos ni lo hago bajo ninguna de sus banderas porque yo defiendo, sobre todo, mis principios y mi visión de la situación que vivo o que veo para los demás. No soy de banderas ni pasquines ni camisetas ni consignas y no me siento perteneciente a ninguna corriente de adoctrinamiento ideológico.

Por eso cuando veo excusarse para no ir a la huelga con no quererle hacer el juego a los sindicatos, con no querer darles a estos ni agua, habiendo tantas razones de peso para no secundar una huelga o hacerlo en vez de esa tontada excelsa, creo encontrarme ante la excusa más tonta y pusilánime que puede ofrecerse, con el agravante de que pretenden situar a quienes la secundan en el plano de sí hacerles el juego y bailarles el agua a los sindicatos, cosa que no es cierta. Y la excusa resulta de tal perversión intelectual que es como si se dijera que quienes no hacen huelga están haciéndole el juego al gobierno y comparten todas sus medidas, recortes y supresiones, lo que tampoco es cierto porque conozco a mucha gente que no harán huelga aunque estén en profundo desacuerdo con la gestión de los dos últimos gobiernos.

Sí, lo digo abiertamente, cada cual puede hacer o no huelga, está en su perfecto derecho y tendrá las razones que lo fundamenten, pero esta excusa es realmente necia, y ni tan siquiera unos sindicatos de tan bajo nivel, oportunistas y apesebrados como los que tenemos, justifica ser tan necios como para soltar tamaña gilipollez queriendo no sumarse. Prefiero escuchar un "porque NO" que ese recurso tan paupérrimo y majadero.

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YO NO IRÍA A LA HUELGA... (Página nº 1424)

Yo no iría a la huelga si de verdad creyera que no sirve para nada, como pretenden que creamos.

No iría si creyese que sólo basta con recortar.

No iría si estuviese convencido de que son necesarios no solo los recortes económicos sino de los derechos básicos.

No secundaría la huelga si pensase que es justo criminalizar a la ciudadanía mientras se salvaguarda a quienes están en la génesis de esta crisis, políticos y banqueros.

No la respaldaría si creyese que todos están haciendo el mismo esfuerzo y sacrificio.

No apoyaría la huelga si considerase que es justo degradar los derechos laborales de muchos trabajadores y aceptar que se despida a miles y miles de ellos como solución a los problemas del país.

No iría a la huelga si supiese que torpedear la educación o la sanidad arreglaría nuestra situación y pudiera creerles cuando dicen que no se resentirá la calidad.

No me sumaría a la huelga si considerase aceptable ahogar la economía castigando a las familias con más impuestos y tributos por un afán meramente recaudador.

No la seguiría si creyese que los que nos gobiernan son gente cualificada, responsable, eficiente, honesta y movida por resolver los verdaderos problemas de todos los ciudadanos contando con los propios ciudadanos.

No avalaría la huelga si estimase que se persigue la corrupción, el fraude o el clientelismo con todos los instrumentos legales y sin temor a sus consecuencias.

No defendería una jornada de huelga si no la creyese imprescindible, necesaria, para sacar del marasmo a una sociedad tan sometida como esta.

No respaldaría esta huelga si estuviese convencido de que es más importante no perder los haberes de este día que perder los derechos y condiciones laborales y sociales que tanto costaron conquistar.

No, yo no iría a la huelga si pudiera creer que nada es lo que parece y que hemos de resignarnos a esta liquidación de derechos porque, nos cuentan, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.

No iría a la huelga si fuera tan crédulo, iluso, gregario e irresponsable de tragarme todas esas excusas que pretenden conducirme a la inacción.

Pero como no lo soy ni me siento capaz de dar por buena esa trágala con la que solo podemos perder ya digo que el próximo 14 de noviembre secundaré esta huelga general y espero que, cada cual según su conciencia, pueda elegir hacer lo mismo.




jueves, 8 de noviembre de 2012

CAMINO DE PREVARICACIÓNVILLE (Página nº 1417)

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha ha resuelto anular los servicios mínimos fijados por la Consejería de esta Comunidad Autónoma en la pasada huelga general del 29 de marzo declarándolos injustificados y no proporcionados, lo que en definitiva los convierte en abusivos.

Curiosamente la sentencia, con fecha 2 de noviembre, ha sido dada a conocer por CCOO, el sindicato que las recurrió, en vísperas de la reunión que administración y sindicatos tenían ayer mismo para fijar los servicios mínimos de cara a la huelga general convocada para el próximo miércoles, 14 de noviembre, lo que significaba un toque de atención a las intenciones de la Consejería que, según sentencia, atentaban claramente contra un derecho fundamental de los trabajadores de la Enseñanza, en este caso, como es el de ir a la huelga.

Pues bien, según se ha sabido hoy mismo, en la reunión del 7 la Consejería de Educación ha presentado exactamente los mismos servicios mínimos que un tribunal declara abusivos y no aceptables y que han sido anulados por sentencia, y lejos de ser pura fachada negociadora los ha mantenido tal cual para el próximo miércoles puesto que no han sido rebajados en la propia negociación.

No sé cómo les puede sonar esto pero independientemente de que se esté de acuerdo con la huelga o no parece bastante escandaloso que un responsable político se pase una sentencia muy concreta por el forro, amén de otra jurisprudencia existente, e insista en imponer, a sabiendas de que el TSJCM los ha anulado por abusivos y contrarios a ley, los mismos injustificados y no proporcionados servicios mínimos para la nueva convocatoria. Y esa postura conduce a la peligrosa línea de la desobediencia y la prevaricación de un cargo público que no resulta admisible bajo ningún concepto.

Enlace:

http://www.laverdad.es/agencias/20121106/castilla-mancha/tsjc-m-anula-servicios-minimos-educacion_201211062045.html

http://www.castillalamancha.ccoo.es/webCastillaLaMancha/menu.do?Inicio:428792

jueves, 18 de octubre de 2012

DECLARACIONES POLÍTICAS (Página nº 1363)

Las declaraciones de los responsables políticos son, por lo general, tan cuestionables e interesadas que no suelen resistir un mínimo análisis. Juegan siempre a sumar restando o a restar sumando, y mientras quieren parecer críticos con lo que no les interesa tratan de dar un jaboncillo para posibles adhesiones. Pero es que además su interpretación de la realidad les lleva, por ser parte interesada, a conclusiones bastante discutibles y que terminan revelando su impostura.

Por ejemplo, Marcial Marín, consejero de Educación de Castilla-La Mancha, que dijo, sin rubor, lo siguiente:


""Se ha dado un seguimiento mínimo y una responsabilidad máxima". Una "responsabilidad" de los alumnos, "que mayoritariamente han acudido a los centros"; de los padres, "que han animado a sus hijos a continuar las clases" hoy, a pesar de la convocatoria; y de los equipos directivos y de los profesores, "que desde el primer momento están en los colegios, 100 por cien operativos, impartiendo sus clases", ha señalado."


Es bastante discutible que la responsabilidad la capitalice los que no siguen una huelga y así trate de irresponsables a los que creen que esa es su manera de protestar contra los recortes y medidas que creen van en detrimento de su educación y que seguramente piensan que el mayor irresponsable es el propio Marín al despedir profesorado, aumentar ratios, recortar presupuestos de los centros, etc... Incluso aunque sean pocos tacharlos de irresponsables es una temeridad.

Pero además creer que los alumnos que han ido a clase lo han hecho por esa responsabilidad, diciendo que lo han hecho "porque es lo que les dará el mejor de los futuros", interpretando a su gusto las razones tan variadas que pueden mover a padres o alumnos a no secundarla.

Lo peor, por último, es meter aquí diciendo la sandez de que los docentes estaban en sus puestos de trabajo. ¡Pues claro!, ¿acaso ellos estaban convocados a esa huelga? Pero así trataba de piropear al profesorado, tratando de lanzarles un guiño aunque me consta que entre los docentes carece mayoritariamente de toda simpatía tanto entre los que secundan las huelgas como entre los que no. Estaban en los centros como cualquier día lectivo cualquiera.

Este hombre, como el ministro, sólo considera responsables a los que actúan como él quiere. Al menos no hace lo que el ministro peor valorado del gobierno, que además de irresponsables ha llamado a los padres antisistemas, como si el derecho a huelga no estuviera recogido por la Constitución Española, independientemente de que acertaran o no convocándola. Pero claro, este ministro está demasiado entregado al talibanismo ideológico y no cabe esperar otra cosa de él.

Por cierto, este hombre, WERT, está hasta en los teclados como se ha contado en twitter y sabrán los alumnos de mecanografía...¡y vinculado al €!:




martes, 22 de mayo de 2012

CONTRAPUNTUALIZACIONES (Página nº 1031)

Bueno, ejerzo mi derecho a la contrapuntualización respecto al comentario que aquí reproduzco, intercalando cada contrapuntualización:


1º) NO ha sido convocada por todos los sindicatos (USO por ejemplo no) y no sé quienes serán esas otras organizaciones que dices que también la respaldan.


1º Es la primera huelga unitaria convocada por las fuerzas sindicales mayoritarias y con mayor representación. 
La Confederación de Padres de Alumnos (CEAPA) o el Sindicato de Estudiantes, además de otros movimientos asociativos y algunos partidos políticos apoyan la huelga.


2º) Antepones tú derecho a huelga (que es totalmente legítimo) al derecho de los alumnos a recibir clase (que es igual de legítimo) y que tienen totalmente derecho a ello, por eso hay que poner unos servicios mínimos y como comprenderás y sabrás tan sólo con el director y el jefe de estudios es imposible cumplir con el derecho a recibir clase de los alumnos que así lo quieran hacer.


2º Los servicios mínimos no pueden dar cobertura a la jornada normal de clase. Hasta ahora siempre quedaban como servicios mínimos el Director y el Jefe de Estudios para garantizar el funcionamiento administrativo. ¿Si los profesores no advirtieran previamente de su participación en la huelga a las familias mediante nota para que sus hijos no asistan crees que 8 profesores podrían atender a 400 alumnos?. Y para no lesionar ese derecho a recibir clase habría que eliminar el derecho a la huelga pues es sabido que una acción de huelga busca su impacto e incidencia alterando el desarrollo normal de una actividad y eso supone que esa acción reivindicativa confronte directa y puntualmente con el derecho de otros porque ambos no pueden darse de forma conjunta.


3º) Ese derecho a la educación y a recibir clase de los alumnos, con unos servicios mínimos que lo garanticen, tú los calificas como abusivos, diciendo que es para una reducción del impacto de la huelga, y la verdad es que me sorprende que tú digas eso y por ello te repito que antepones tú derecho como profesor al derecho de los alumnos, y eso no es bueno amigo. 


3º Los servicios mínimos no garantizan ese derecho. Si acaso a un tercio de los alumnos en el caso de un seguimiento masivo de la huelga. Y el resto de los días tienen garantizado el derecho a recibir clases. De otro modo si la huelga no incide sobre el servicio prestado carecería de sentido y de capacidad reflexiva.


4º) Esta huelga es totalmente excluyente, ya que se ha dejado de lado a la concertada, insinuando incluso que los recortes "pueden beneficiar" a este tipo de educación, cosa que no es así y es totalmente falso.


4º ¿Te has preguntado por qué la concertada no ha secundado la huelga? La incidencia de los recortes será mayor en la pública y no significa que esto beneficie a la concertada sino que perjudica especialmente a la pública.


5º) Esta huelga se hace en el peor momento, ya que los alumnos han soportado ya varias huelgas en lo que va de curso (en Madrid es la 10ª), están en unos momentos cercanos a los exámenes y al final del curso académico, por lo tanto muchos jugándose su futuro, otros el poder pasar de curso, otros la selectividad, etc., se les esta haciendo un flaco favor, les hacéis distraerse de los estudios, que pierdan el tiempo, que no se puedan concentrar en estudiar, ya se han perdido muchos días de clase cosa que no es buena para la enseñanza.


5º Estamos hablando de esta huelga y si pretendes desligitimarla en función de su incidencia negativa en este curso nosotros queremos legitimarla por su incidencia negativa en los próximos años. Y por ello nos mueve un objetivo mayor y más ambicioso que el que planteas.


6º) ¿Por qué no se ha hecho en un fin de semana o festivo?.


6º Creía hasta este punto que hablabas en serio. Sin comentarios.


7º) Esta totalmente politizada.


7º Todas las huelgas están mediatizadas por la política porque surgen a raíz de decisiones políticas y se hacen para intentar corregir esas decisiones políticas. Esto lo entiende cualquiera. Yo no puedo elegir los compañeros de huelga ni renunciara ella, si la creo justa, simplemente porque no me guste uno de los convocantes o de los que la apoyan a nivel individual o colectivo.


8º) Esta habiendo muchos disturbios, detenidos, destrozando cerraduras de colegios para que no puedan entrar los alumnos, en la facultad de Ciencias Políticas del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid han impedido el acceso a la facultad de un coche en el que viajaba una persona con una minusvalía, grupos de estudiantes han lanzado pintura contra la puerta del rectorado de la UCM y contra alguna de las facultades del campus de Ciudad Universitaria, han puesto silicona en las cerraduras de algunos colegios, etc.


8º Yo he estado en Madrid y no he visto nada de eso, aunque puede haber sucedido. Deslegitimar una huelga que reivindica unas cuestiones razonables por el comportamiento de exaltados es como demonizar a toda la policía porque haya cafres en el Cuerpo ligeros de porra. Eso es agarrarse a una excusa insustancial. Yo, además, reivindico esta huelga pero no asisto a las manifestaciones ni sería responsable de todos los comportamientos que en ellas se diera y que condeno cuando se producen.


9º) Con todo esto, quien demuestra ese ramalazo abusivo que pretende desnaturalizar ese derecho consagrado por la ley a la educación, a estudiar, a ir libremente al colegio o la universidad, de recibir clase en un centro educativo y poder entrar libremente.


9º No entiendo este último punto porque creo que está confusamente redactado. La ley de huelga es un derecho legal que puede entrar en confrontación con otros derechos. Eso no invalida la huelga, ni mucho menos, y son las decisiones políticas las que pretenden también condicionar el derecho a participar en ellas poniendo condiciones abusivas, a mi entender. Vuelvo a decirte que el derecho a estudiar y recibir clases se garantiza el resto de los días y en una jornada de huelga sólo se conseguiría no siguiendo la huelga nadie o prohibiéndola, y ambos casos no se han dado.




Y disculparme por la extensión, aunque he tratado de ser breve.


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SERVICIOS MÍNIMOS ABUSIVOS Y DE LA GUERRA DE CIFRAS (Página nº 1030)

La Consejería de Educación de Castilla-La Mancha ha impuesto, sin ningún tipo de negociación, unos servicios mínimos abusivos en caso de huelga, de modo que si antes, en los centros de un o dos líneas, afectaba al director y al jefe de estudios ahora exige que casi un tercio de la plantilla de esos centros se vean obligados a acudir a trabajar en esta jornada de huelga educativa, la primera de la historia convocada por todos los sindicatos y respaldada por otras organizaciones.

La justificación, según la Junta, es garantizar los derechos de los alumnos a recibir clases, pero lo que subyace, como en otras medidas que este gobierno viene tomando, es una reducción del impacto de las huelgas o, como en el caso de las convocatorias por internet, de los movimientos sociales bordeando, si no rebasando, sus atribuciones y pervirtiendo el derecho legal a ambas. Un ramalazo abusivo que pretende desnaturalizar ese derecho consagrado por la ley.

Esto también tiene su consecuencia en la cuantificación de la huelga. Me cuentan que en un colegio de Villarrubia de los Ojos los 23 profesores habían decidido ir a la huelga y han tenido que sortear, excepto en el caso del director y el jefe deestudios, la no querida condición de formar parte de los servicios mínimos. Sin embargo ninguno de ellos será contado como profesores que secundan la huelga y eso determina que las cifras oficiales se vean falseadas por esos abusivos servicios mínimos que excluyen al 30% de los convocadas.

Me dirán, claro, que los sindicatos, a cambio, inflarán las cifras, e incluiran a todos los servicios mínimos como potenciales huelguistas a los que se les impide la huelga. Por supuesto que muchos de esos docentes no tenían voluntad de hacer huelga y que, por tanto, apropiarse de ellos para engordar las cifras resulta igual de abusivo, pero el abuso de unos no se puede justificar por el de otros.

Pero es que, además, lo que de verdad se sacrifica es un derecho imprescindible a la huelga cuando ésta se hace imprescindible ante la carencia de negociación y la imposición de medidas de recortes que prometen degradar seriamente la calidad de la enseñanza pública, con efectos que serán claramente visibles a corto pero, sobre todo, a medio y largo plazo.

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lunes, 21 de mayo de 2012

LA MIRADA INDIVIDUAL (Página nº 1028)

Ante situaciones como los recortes en sanidad o educación me da la sensación de que prima la mirada más individual que colectiva, y por eso imponemos el criterio de nuestro bolsillo a la consecución de objetivos generales.

Puedo entender la prioridad pero también nos delata. Contemplamos la vida desde nuestra rentabilidad personal y eso ensombrece la obtención de recompensas mucho mejores y que, a la larga, también nos beneficiarían más ampliamente.

Es por eso que la huelga es una opción pero, una vez que no hay oportunidad de diálogo y negociación, y en este caso no lo ha habido, es casi la única opción de posicionarse contra unas medidas que desde la individualidad tampoco se comparten pero que desde esa misma individualidad tampoco se intentan combatir. Porque no nos engañemos, la única aunque ínfima opción de frenar esto sería el respaldo mayoritario y casi total de las iniciativas contra buena parte de esas medidas de recorte y para eso deberíamos estar dispuestos a la generosidad de olvidarnos de la mirada individual y apostar por la colectiva.

Pero eso no va a pasar. Hemos individualizado hasta tal punto nuestra manera de ser que lo colectivo parece darnos grima, pereza o renuencia, y con ello vamos lentamente cultivando todos esos pequeños fracasos que nos llevan a la inacción y a la derrota.

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domingo, 20 de mayo de 2012

UNA HUELGA TAN INÚTIL COMO NECESARIA (Página nº 1026)





El martes está convocada, a nivel estatal, una huelga por la Educación que, casi por una vez, compromete a todas las fuerzas sindicales de la enseñanza. Una huelga que, a mi modo de ver, es inútil, a mi pesar, pero sin embargo muy necesaria.


¿Por qué inútil?


Las decisiones que se han tomado en el campo educativo, y desconocemos todavía otras más que se puedan tomar, parten de una posición política inamovible gracias a una mayoría absoluta que les ha dejado las manos libres para entrar como elefante en cacharrería. Y dado que en ningún momento los gobernantes han mostrado intención de negociar, ni previamente ni durante la toma de decisiones ni después de ellas, nada hace pensar que la huelga en sí vaya a tener consecuencia alguna que haga variar lo decidido. 


Pero además, hábilmente, se ha intentado plantear la huelga como una protesta de "privilegiados" porque les han rebajado el sueldo, y dado que la sociedad se ha tragado la especia, todos los elementos no relativos a nóminas que justificarían plenamente una acción de huelga han caído a un segundo plano, desvirtuando que son los elementos decisivos y que, bastante más allá, de los sueldos, retratan los verdaderos recortes educativos y el deterioro grave de la propia Educación. Y esto es muy trascendente porque si la ciudadanía comprendiera lo que está pasando arroparía mayoritariamente esta huelga en defensa de algo fundamental como una educación convertida en pilar social y no se dejaría embaucar por esa trampa mendaz.


Y para remate, el colectivo docente es un colectivo adocenado, inmóvil, poco comprometido, aunque, eso sí, muy quejica de puertas hacia dentro pero sin capacidad reivindicativa real. Culpamos a todos pero somos de un entreguismo manifiesto que nos pone en el objetivo de más recortes.


¿Por qué es necesaria?


Esta huelga es necesaria, imprescindible, porque con la excusa de la crisis se está produciendo un ataque profundo al sistema educativo que tendrá un impacto impresionante a corto pero, sobre todo, a medio y largo plazo. Las decisiones que se están tomando, casi todas por gente ajena a la educación, se presenta adobadas, además, con mentiras impropias, tratando de hacernos creer constantemente, porque saben que justo eso no es cierto, que para nada afectará a la calidad de la enseñanza ni supondrá merma en la educación. Precisamente eso es lo que demuestra que no tienen la mínima idea de lo que están hablando o son de un cinismo apabullante.


Es necesaria porque es la única manera de salvaguardar a las próximas generaciones e intentar ofrecerles algo más que unos centros guardaniños y asistenciales en lo que se les quiere convertir, echando por la borda algunos de los pocos pero buenos logros conseguidos en las últimas décadas.

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viernes, 30 de marzo de 2012

"QUIEREN CONVERTIR A ESTE PAÍS EN UN TALLER DE CHINOS" (Página nº 878)

Esta frase, que se cita hoy en elconfidencial.com, lo dijo una oyente de radio cuando llamó a una emisora de radio para opinar sobre la huelga general y la reforma laboral. ¿Exagerada?Puede que sí, a veces la exageración resulta más gráfica, pero no dudo ni un ápice de que un sector de trabajadores sí que sentirán como real esa afirmación cuando firmen sus contratos basura por horas, o de lunes a viernes, o vean cómo sus condiciones y derechos laborales se vean modificados a peor. Y es que la reforma laboral, ya lo dije, en la teoría puede estar cargada de buenas intenciones pero en la práctica se ha puesto un arma en manos de los empresarios que mal usado podría provocar una sangría de empleos, y no es descabellado creer en ese uso perverso habitual porque hay experiencia previa y nada ejemplarizante.

Y si las reformas van en la línea de tumbar conquistas sociales arduamente conseguidas parece claro que desandamos camino y que su extensión y alcance, por más que se niegue, nos llegará a todos.

En estos términos uno se pregunta: ¿cómo es tan difícil y costoso alcanzar esas conquistas laborales y tan fácil y rápido tirarlas por tierra?, ¿por qué las situaciones de abundancia jamás se corresponden con avances significativos y rápidos pero consolidados en los trabajadores y las situaciones de crisis se universalizan con esa inmediatez recortando los derechos? No es muy difícil llegar a la conclusión de que gobiernos y empresarios no trasladan con el mismo interés esa abundancia a sus trabajadores como lo hacen con los recortes cuando hay escasez y eso, por sí mismo, ya retrata a quienes toman las decisiones y los motivos que les mueven. Por eso no cabe sino desconfiar de esta reforma laboral como motor de empleo y sí creer, sin muchas dudas, que aumentarán los despidos y, sobre todo, se incrementará el porcentaje de precariedad, bastante alto de por sí.

No seremos un taller de chinos, por gráfica que resulte la exageración, pero el futuro no parece nada envidiable y el estado del bienestar una auténtica quimera.

Dejo, por ilustrar, la viñeta de servicios mínimos que realizó ayer el dibujante Malagón en lainformación.com:



Y esta otra antológica de JRMora, en el mismo medio y el mismo día. Para pensarla profundamente:


jueves, 29 de marzo de 2012

SONETILLO CONTABILIZADOR O DE LA COSTUMBRE DE ARRIMAR EL ASCUA A SU SARDINA (Página nº 877)

Un anónimo escribía este comentario:

Estoy esperando tu sonetillo para la frustrada huelga política.

A lo que yo le respondía:

Los de encargo los cobro, ja, ja...

Algo saldrá.

Y él volvía a replicarme:

Ojo que no critico este,pero aunque comas limón al hacer uno de lo solicitado ,clávate uno y no me lo cobres.

Bueno, pues como dije, algo ha salido, aunque al no cobrar se me ha ido el tema por los números más que por lo solicitado, y es que el baile de cifras resulta tan ridículo entre los que quieren minimizar la huelga y quienes se empeñan en agigantarla, con tal de sentirse ganadores, que se me ha deslizado el sonetillo a ese tema. Para compensarte, claro está, te llevas un 2 X 1, ¡y gratis!. Espero que lo disfrutes:



¡Que no te salen las cuentas
de la huelga general!,
!pues entonces es normal
si vas y te las inventas!,

y todas, así, contentas,
la ministra, patronal
y la fuerza sindical
queriendo sacar sus rentas

pues si lo dice el Gobierno
la huelga se ha ido al cuerno
por su absoluto fracaso

y si el sindicato glosa
la huelga fue muy exitosa.
¡No hay que hacerles ningún caso!"

-0-


Dicen que ochenta por ciento
los líderes sindicales,
son cifras poco reales,
¡ a otro con ese cuento !

pues llegado ya el momento
de balances generales...
¡mira Toxo, no te embales!,
¡y Cándido, vete más lento!

que me da que de contables
no resultáis muy fiables
y eso me hace que pensar

que faltasteis a la escuela
por gripe o por varicela
cuando se enseño a contar.


....

lunes, 26 de marzo de 2012

IR DE HUELGA (Página nº 863)

Yo lo tengo claro, iré de huelga el próximo jueves. Y en contra de lo que piensen otros con esa decisión ni le hago el juego a los sindicatos, ni minimizo la pésima gestión socialista ni me muevo porque me hayan recortado repetidamente el sueldo. Ya he dicho que a mí el papelón continuado de los sindicatos me produce vergúenza ajena desde que juegan a hacer política más que sindicalismo pero entiendo que yo, individualmente, no tengo capacidad de convocar una huelga general pero sí de secundarla bajo mi propia motivación y sin ir detrás de ninguna bandera. En cuanto a los socialistas tengo claro que más allá de la crisis también ha estado su incapcidad de reacción y su entrega a la inercia que sólo ha servido para aumentar los daños y desde luego niego que secundar la huelga sea respaldar esa política nefasta y más si cabe cuando el 29 de septiembre del 2010 también apoyé la jornada de huelga general convocada contra las políticas de Zapatero. Tampoco, ya digo, me mueve el dinero pues lo más fácil sería bajar la cabeza, decir como muchos que de todas maneras no va a servir para nada ir a la huelga y con esa coartada ahorrar que me quiten más por ir secundar la jornada.

En realidad es una cuestión de coherencia personal, de principios, que llevan muy mal esa propensión a la mentira política y a unas medidas que, como siempre, terminan castigando a los mismos y que con la excusa de la necesidad, la solidaridad y la presión de Europa damnifica a tiodos menos al capital y los propios políticos, corchos siempre a flote mientras el índice de pobreza aumenta y las familias observan cómo su situación se agrava sin ver síntomas reales de solidaridad en los verdaderos culpables de la hecatombe económica (especuladores, grandes capitales, políticos) que, incluso, parecen haber salido reforzados.

No niego que haya que tomar medidas, que algunas de las tomadas hayan sido acertadas, pero es evidente que faltan muchas más que no se han querido tomar y que harían más llevaderos los esfuerzos exigidos a los ciudadanos. Y otras que, desde luego, son medidas equivocadas y que han terminado por deteriorar determinados servicios que llamaban intocables.

Y desde luego estoy convencido de que la pasividad sólo crea el caldo de cultivo perfecto para más recortes, de mayor envergadura, más dolorosos, y yo, por supuesto, me niego a mostrarme comprensivo y condescendiente con esta escalada de recortes discriminados y a poner la mejilla sin más para nuevas tandas impositivas y de supresiones. Prefiero que me quiten un día de sueldo a mostrarme manso, conforme, con esta forma de hacer. Los demás tendrán sus razones para ir o no ir, las mías me parecen decisivas para que el próximo jueves me sume a la huelga.

Para ilustrar dejo esta viñeta de Eneko publicada en 20minutos.es la pasada semana:


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miércoles, 29 de febrero de 2012

¿HUELGA LA HUELGA? (Página nº 781)

Hoy, 29 de febrero, está convocada una huelga de todos los empleados públicos dependientes de la administración regional castellano-manchega y que afectaría básicamente a sanidad, educación y administración por ser los colectivos más amplios en número.

En estos días he escuchado muchas opiniones y en mi entorno será escasísimo el seguimiento de esta convocatoria. ¿Huelga, pues, ir a la huelga?

No está muy claro porque por un lado anida en la mayoría un malestar claro por algunas de las medidas tomadas y que no sólo afectan al bolsillo particular sino a la calidad de los servicios donde desarrollan su tarea, y en contra de lo que se cree, esto tiene una incidencia tan significativa como un recorte salarial. Y es evidente que muchos se han planteado la huelga como una opción posible aunque finalmente hayan optado por no secundarla.

No dudo que algunos no la hagan por motivos ideológicos y/o por estar de acuerdo con las medidas tomadas hasta ahora. Ni que otros no la secunden por una mera cuestión meramente económica creyendo que no les compensará la quita de salario correspondiente. Pero además de estos escucho motivos que van desde la sensación de que resultará inútil, de todos modos, esa huelga convocada al sempiterno alegato de que no se quiere hacer el juego a unos sindicatos a los que se considera cómplices y mantenidos, y pasando por ese entreguismo complaciente de que la pésima gestión del gobierno anterior ha hecho necesario estos recortes y de lo que yo discrepo pues reconociendo la necesidad de recortar no comparto algunos de los recortes concretos y echo en falta otros. Incluso conozco a personas que estando de acuerdo con la huelga creen que no deben hacerla porque desde su condición funcionarial parten de una situación más fácil para afrontar esos recortes.

Entonces...¿huelga la huelga? Pues no, y es evidente de que quienes la secunden también están cargados de razones y legitimidad para hacerlo y conciben la acción como algo colectivo que hay que mostrar ante unos recortes que ni aceptan ni comparten y una necesidad de contrapeso frente a decisiones lesivas para la sociedad y no sólo para los colectivos públicos. Y eso, además, sin la comprensión de muchos que les tachan de privilegiados.

No sé el seguimiento que tendrá la huelga pero, es cierto, nos ayudará a visualizar un poco mejor lo que está sucediendo socialmente ante las medidas tomadas por los gestores políticos.

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