viernes, 11 de septiembre de 2026

LA JUSTICIA ESPAÑOLA ES CRITICABLE, CRITICADA Y NO SIMPRE JUSTA



Terminas de escuchar a la Presidenta del Consejo General del Poder Judicial en su discurso en la apertura de curso judicial y piensas que esta señora vive en algún otro país distinto al nuestro y, todavía más, dudas del nivel analítico que vislumbran sus palabras frente a la realidad y, cómo no, frente a la opinión de buena parte de la ciudadanía. Tampoco es que extrañe que la casta judicial, que solo tiene que rendir cuentas ante ellos mismos y dado su corporativismo eso significa que tal rendición de cuentas ni se realiza, corra a esquivar la autocrítica y solo busque blindarse con el aburrido parapeto de que es injusto que se les critique. ¿Por qué?, ¿dónde dice que los jueces sean infalibles?, ¿dónde acaso que no puedan ser objeto de crítica cuando meten la pata?, ¿desde cuándo pueden opinar de todo pero nada en ellos puede ser opinable?

La realidad es que un juez, objetivamente, es solo un profesional de su trabajo y carece de más valor que cualquier otra profesión digna. Ninguno alcanza grado de magneficiencia y honor por aprobar una oposición como si aprobarla le atribuyera un poder omnímodo per se, una especie de carisma y sapiencia caída del cielo. Y por tanto solo sus actuaciones y decisiones aportarán la dignidad y el buen hacer que no se obtiene de otra manera. Y puesto que son decisiones y actuaciones todas ellas serán objeto de fiscalización, análisis y crítica. Así que un juez, en el ejercicio de su labor, puede ser criticado mil y una vez como cualquier otra persona.

Pero es que, además, un juez está para hacer justicia. Me cabrea esas etiquetas de jueces conservadores y jueces progresistas cuando a un juez lo que se le pide es que sea juez, se olvide de sus prejuicios (que los tienen), de sus preferencias (que las hay) y de sus simpatías (que cada uno posee pero no deben condicionar sus actuaciones). ¿Por qué alguien que acude a los tribunales buscando justicia ha de preocuparse si le toca un juez etiquetado de conservador o de progresista creyendo que eso puede cambiar el resultado del juicio? ¡Pues eso sucede y lo vemos con cierta frecuenca!

Pero además es que admitiendo que en el ámbito personal e íntimo cada juez puede pensar lo que le dé la gana y tener las afinidades políticas y morales que crea, los jueces no están para hacer política y estamos viendo muchas actuaciones que van en sentido contrario, queriéndose convertir en actoras políticos de primer orden. ¿O no fue eso lo que pasó con la famosa protesta de las togas ante una ley inexistente?, ¿o no fue eso el rastro discutido y afeado desde Europa de otras sentencias?, ¿o no fue eso también el disparate de la condena al Fiscal General del Estado descartando testimonios no convenientes y culpando al entorno indefinido como sujeto culpable?, ¿o tampoco es suspender la aplicación de la "Ley de Nietos" en virtud de un futurible? Y ahí seguimos mientras la señora Perelló se hace la ofendida, niega la mayor y casi propone convertir en delito a crítica a los ropones.

Lo cierto es que están ahí, como perrillos saltando cuando los políticos reparten sus chuches en forma de cargos en el CGPJ, el Constitucional y desde ahí en los tribunales superiores sin que realmente pesen los méritos profesionales sobre las afinidades o jugando a la política aceptando puestos de los que vuelven, una vez dejados, a sus tribunales sin transición alguna pero ya marcados de por vida por esa afinidad aceptada y a pesar de que les moleste que se la recuerden.

¿Qué quieren si luego los vemos juzgando a quienes los nombraron y, en algunos casos, con claro mosqueo de que eso tiene una influencia en sus decisiones?

Es verdad que la mayoría de jueces quieren hacer bien su trabajo pero no es solo eso, callan y por tanto otorgan, y ahí si cabe generalizar. Si se movieran hoy la Justicia sería mejor y más creíble.


sábado, 16 de mayo de 2026

¿POR QUÉ EL AYUNTAMIENTO DE DAIMIEL DEJA PASAR EL TIEMPO ANTE LA INSTALACIÓN DE UNA PLANTA DE BIOMETANO?

 



Al menos es la sensación que da. Aparenta, de inicio, oponerse pero, después, no hace nada, o no se ve que avancen en obstaculizar esa instalación legislando para ello dentro de las competencias municipales. Callan, no contestan a las preguntas presentadas en los plenos y... otorgan.

No sé si esperan, como en aquella movida de la macro-granja, a que la gente se mueva, la oposición aparezca y a última hora sumarse el equipo de gobierno local aparentando que capitalizan el movimiento en contra y que solo a ellos se les debe que aquella macro-granja no prosperase y que este planta de bio-metano no llegue a buen puerto. Pero no nos engañemos, el liderazgo se muestra a las duras, desde el principio, y no de la manera oportunista a la que nos acostumbra.

pero es aún peor, con una administración provincial como la Diputación de Ciudad Real que parece estar por la labor de invadirnos de plantas de tratamiento de residuos, con una administración regional como La Junta de castilla La Mancha, que  parece propiciar esas instalaciones encantados de la vida, tampoco nos extrañe que el Ayuntamiento de Daimiel también le haga la ola y nos encontremos que, en 0'1 nos traguemos otro atentado medioambiental a nuestra localidad bajo la promesa de muchos puestos de trabajo que luego son diez veces menos y un daño permanente en nuestro término municipal que arruine el acuífero y nos "mate" de asco y mal olor.

Sospecho de esta pasividad de nuestro alcalde y nuestro gobierno municipal y sospecho porque deberían estar corriendo como cabrones para evitar cualquier atisbo de posibilidad de instalación y aquí lo único que corre es el tiempo y ese correr del tiempo va en favor de los promotores de la instalación.

No es que los daimieleños, muchos de ellos, parezcan estar preocupados. Yo creo que es por desconocimiento y por pereza de informarse, pero tengo claro que si alguna vez llega a funcionar y causar los nocivos efectos que ya son conocidos de otros lugares, ninguno se responsabilizará de su silencio y dejación. Mucho menos los políticos, especialistas en escapismo, que culparán no se sabe a quien para desembarazarse de SU responsabilidad manifiesta.

El tiempo avanza, el silencio perdura, el futuro peligra (un futuro sostenible, sano, equilibrado). Unos "locos" luchan cada día, se movilizan, trabajan por los demás, aportan información. Ninguno tiene responsabilidad política, solo ciudadana. Los responsables políticos no parecen estar. ¿Acaso se les espera?

martes, 24 de marzo de 2026

A PROPÓSITO DE TRUMP


Con Trump, en su función escobilla de váter, no sabes si el mundo se va a la mierda por él o acabamos de encontrar la única utilidad de este miserable criminal, delincuente condenado, golpista impune y despreciable ser vinculado así a los desechos humanos que capitaliza y que, en el mejor de los casos, devuelve algo de humor que no deja de ser consuelo de tontos.

En su anterior mandato ya asomó la patita pero, por alguna razón que se nos escapa, la clase política de E.E.U.U. todavía tenía peso y agallas para embridar los dislates de este ser enfermo, narcisista y ególatra que ha hecho de la mentira una de las "bellas artes" que le devolvieron al poder. Y esta vez sí, con ochenta millones de votos recolectados del odio, las falsas promesas y las falsedades, y rodeado de un partido inútil y una cohorte de colaboradores aún peores que él, en solo un año ha corrido a cargarse una democracia, desatar la bilis, explosionar el derecho internacional y dinamitar el sentido común mientras sembraba la decepción en muchos de sus votantes e hipotecaba la credibilidad de un país que, a su modo, quería equilibrar el mundo. Y todo ello con un afán de enriquecimiento personal sin disimulo, que Washington parece el bazar y la Casa Blanca la cueva de Alí Babá.

Pero a pesar de todo ellos, los estadounidenses, le han votado y, por tanto, allá lo padezcan. Lo que no es de recibo, desde luego, es el seguidismo, la complacencia, el baboseo de Europa con este disparatado Napoleón Cheeto que me recuerda al personaje de Fernando Galindo, interpretado por José Luis López Vázquez en la peli "Atraco a las tres" diciendo eso de "Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo". Eso y no otra cosa ha sido lo de Van der Leyen, Rutte, o los presidentes de Alemania, Francia o Gran Bretaña en un primer momento.

Europa es algo más que ser serviles con esta escobilla del váter, es poner el punto de equilibrio para que se respete el derecho internacional, también el sentido común, en la búsqueda de un mundo algo mejor que se centre en resolver los problemas reales de los ciudadanos y no en enriquecer a las fábricas armamentísticas. No estamos aquí para resolver las mierdas que se busca Israel para gloria de Netanyahu, no lo estamos para legitimar genocidios, no lo estamos para volvernos cómplices para evitar que nos puedan llamar antisemitas o tragarnos que otra postura sería avalar a Hamás, Hizbulá o Irán, todos ellos muy condenables.

No sé si Pedro Sánchez lo hará por justicia, respeto al derecho internacional o en clave electoral pero, desde luego, prefiero ese posicionamiento que el de esas otras escobillas seguidistas y lameculeras del panorama político nacional, perrillos todos mansos no sea que la escobilla Trump se pueda enfadar y nos amenace con aguantarse la respiración y dejar de respirar como los niños caprichosos de los tebeos.

Claro que siempre queda el recurso de culpar al Perro porque el inmoral, obsceno, impresentable y sinvergüeza del pelo naranja nos queda demasiado lejos y, al fin y al cabo, una escobilla de váter siempre es útil para la mierda.