miércoles, 27 de noviembre de 2013

LA "INDULTOCRACIA" (Página nº 2235)

El indulto era una medida de gracia establecida para poder corregir aquellas situaciones en las que la lentitud de la justicia o su efecto podía terminar creando una injusticia. Pero dado que los políticos, sean los que sean, enseguida le cogen el gusto a todo aquello que pueden utilizar discrecionalmente a su favor pues ete aquí que no conformes con controlar el poder ejecutivo, el legislativo y, de facto, el judicial, también se apropian de la capacidad para enmendar las condenas utilizando los indultos de forma mucho más que discutible, en ocasiones sumando otra capa más de blindaje a sí mismos.

Porque es sabido que el sistema judicial español destaca, sobre todo, por el garantismo, de forma que solo serán condenados aquellos sobre los que pesen pruebas irrefutables de sus delitos, y por lo tanto si esto es así no se entiende que, solo con criterios políticos, los gobernantes vengan a enmendar la plana a los juristas, incluso aceptando que en algunos casos el indulto sí podría estar justificado.

Sin embargo, como del uso al abuso hay poco trecho, la democracia española ha firmado ya miles de indultos en sus escasas cuatro décadas y aunque la mayoría no trascienden hay un ramillete amplio de casos que han escandalizado al personal, bien porque beneficiaban claramente a políticos corruptos o a los llamados delincuentes de cuello blanco, o porque nada parecía justificar la decisión ante delitos absolutamente infames como el del conductor suicida para ser merecedor de tal medida de gracia.

Así que hemos llegado a esta otra versión de la democracia hispánica que junto a la partitocracia o la corruptocracia reinantes plantea la indultocracia, perversiones todas ellas de una mala interpretación del concepto democrático y que los políticos lideran en cada una de esas versiones.

Ahora esperan nuevos beneficiarios, como el alcalde de Torrevieja Hernández Mateo, el multiagraciado Carlos Fabra, y los que se le vayan ocurriendo a la clase política en virtud de sus intereses personales, porque para eso utilizan el poder, para llegar más lejos de lo que una democracia decente aceptaría concederles. Y si ahora son los del PP antes lo hicieron los del PSOE y antes los de UCD, y dudo mucho, desgraciadamente, de que otros partidos se sustrajeran a la tentación si tuvieran en su mano utilizar los indultos a discreción.

Y no crean, mi opinión no es de ahora, y ya en abril del año pasado me posicionaba claramente:


Y si no me remonto a más es porque el Diario Improbable, que escribí durante más de cuatro años, no está disponible por decisión unilateral de la empresa que ha eliminado el acceso, aunque recuerdo perfectamente alguna entrada escrita al efecto.

Vamos de miseria en miseria, y esta nueva variante de democracia bajo mínimos, "la indultocracia" no es ni siquiera la más abominable de las versiones pero sí un síntoma más de la degeneración democrática que soportamos. Y es que el mal uso de esa medida de gracia es otra más de las corrupciones infringidas al sistema.

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martes, 26 de noviembre de 2013

PATRIMONIO PERO MENOS (Página nº 2234)

Hace muchos años me decía un amigo, hablando de todo ese patrimonio nacional que, en ocasiones, muchas, se veía dejar a su suerte, que siendo imposible conservarlo todo sí que era necesario tener claro aquellas prioridades que por su valor o singularidad era necesario preservar. Y que aunque eso condenabas a iglesias, castillos, construcciones civiles, etc..., ya de por sí pasto de la desidia y el abandono, al menos podía dar oportunidad al resto de acceder a su salvaguarda, restauración o conservación para impedir que terminaran teniendo el mismo final que los anteriores.

Ya entonces tuve que darle la razón a pesar de que lamentaba que eso pudiera suponer la condena definitiva a una parte del patrimonio arquitectónico español, posiblemente el condenado de antemano por nunca haber sido protegido y favorecer que en esos momentos la ruina les hubiese condenado a desaparecer.

Ahora, siguiendo uno de los hilos de facebook al que pertenezco, el Foro de Historia de Daimiel, David Cejudo introducía esta misma reflexión y Juan Gregorio Álvarez, con la buena aportación de Ismael Martín, incorporaban ese otro valor patrimonial que es el bibliográfico a esa reflexión. Y dado que desde este blog ya se ha tocado muchas veces la cuestión incluso desde la conservación de otros patrimonios locales como los archivos fotográficos, las obras pictóricas, las entidades culturales o el patrimonio natural, pues cabe volver sobre este concepto.

Daimiel tiene ante sí el reto de preservar los valores patrimoniales que aún guarda. Y cierto es que algunos, como Las Tablas de Daimiel o la Motilla del Azuer, incluso poseen ya figuras de protección que las aleja, pero solo aleja, del riesgo inmediato. O la Venta de Borondo, a la que ser bien catalogado de interés regional no le ha ayudado en absoluto a garantizar su integridad, en una asignatura pendiente que deja mal a las administraciones. También las iglesias principales pueden sentirse a salvo de la especulación y la ruina. E incluso el Ayuntamiento dio clasificación de bien de interés municipal a algunas edificaciones como viviendas, fachadas o chimeneas industriales, aunque a alguna ni la salvó de la excavadora. O edificios modificados pero, con ello, amparados como el Instituto Laboral de Fisac, convertido en Centro del Agua, o la ermita del Carmen, hoy Centro Cívico. Sin embargo, a partir de ahí, deberíamos clarificar qué interesa preservar.

Cierto es que no todo lo antiguo es patrimonial y tampoco se puede caer en la locura de ponerse bajo protección pero, del mismo modo, hemos de ser conscientes de que corremos el riesgo de no dejar en pie ni una muestra de todo aquello. Por ejemplo, en tema que ya traté, remitiendo a otro blog local, de la catalogación y protección de los bombos daimieleños, hoy al albur de que sus propietarios hagan mucho, poco o nada por mantenerlos dignamente en pie. O, de nuevo planteado en ese blog, la conservación de algunas de las pequeñas bodegas caseras que albergan algunas viviendas y que van siendo presa del derribo. O algunas de las cuevas que encierran muchas de las casas daimieleñas que no fueron aún cegadas y que ofrecen el valor de hacernos entender cómo era la vida de nuestros antepasados. O los patios manchegos, ahora puestos en valor por Fedada, y de los que ya van quedando muy pocos. O las casas de labor, en extinción. O los molinos hidráulicos que perfilaban el Guadiana. O de las casas singulares, como ese palacete de Alvinesa, posiblemente condenado a la piqueta porque nadie ha empezado a plantear actuación alguna para salvarlo.

De todo ese patrimonio de arquitectura popular, y por extensión de la entrada lo he reducido a lo arquitectónico, habrá que decidir salvar aquello que mejor refleje lo que fuimos pero, desde luego, no consentir que todo desaparezca, porque la despatrimonialización es el primer pecado de la ignorancia.

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lunes, 25 de noviembre de 2013

SONETILLO BURLÓN O DEL ÚLTIMO SERVICIO DE FABRA AL PARTIDO (Página nº 2233)



Carlos Fabra, el "señor de las loterías", ha sido condenado a cuatro años de prisión. Su señora, a dos. Y la primera medida que ha tomado ha sido abandonar la militancia en el PP, ya que estos ni se habían planteado expulsarle. Y me ha recordado aquello que se cuenta de un bético que justo antes de morir les pidió a sus hijos que le hicieran socio del Sevilla para que en vez de un "bético güeno" se muriera un sevillista para darle este giro burlón e imaginativo al sonetillo de hoy ofreciendo así su último servicio al partido (por cierto, para mantener el ritmo leer pesoe):



Carlos Fabra es condenado
a una pena de prisión
por ser bastante bribón
y por haber defraudado

y una vez que se ha enterado
de la condena en cuestión
sin menor vacilación
la baja ya ha demandado

al Partido Popular
y se ha intentado apuntar
al PSOE, oportunista,

y que La Razón nos cuente
que han pillado a un delincuente
con carnet de socialista.


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CINCUENTA AÑOS SON MUCHOS AÑOS (Página nº 2232)

El pasado sábado, cuando la Banda Municipal de Música realizaba un nuevo concierto con motivo de la celebración de Santa Cecilia, de nuevo se aprovechó el momento para homenajear a otro más de los componentes que alcanza los cincuenta años como integrante de esta institución musical y más allá del reconocimiento que de esto se hizo hay que valorar lo que supone esa cifra en la vida de una persona, la entrega total a una pasión que requiere, además, formación constante.

A Manuel Ortiz Colado lo conozco de vista y seguramente la mayor parte de las veces que lo he tenido ante mis ojos ha sido ataviado con el uniforme de la Banda Municipal de Daimiel. Pero ahora que yo he superado esa barrera vital de los cincuenta años doy todavía más valor a la permanencia y fidelidad de una persona a algo que no deja de ser una afición pero que va acompañada de ciertos sacrificios por más gustosos que estos sean. Y si se piensa bien no hay demasiadas personas que puedan contar cincuenta años de pertenencia a algo cuando ese algo requiere de bastante más que pagar un recibo o participar una o dos veces al año en sus celebraciones, sin querer menoscabar el mérito que esas personas también tienen pero que exigen menor actividad y compromiso.

Yo, que no pertenezco a casi nada, aunque supero el cuarto de siglo ya en las pocas cosas en las que me siento vinculado, prefiero destacar ese valor de constancia, de fidelidad, de compromiso que llega a sumar años y años a una causa, y por eso que creo que gente como Manuel Ortiz Colado, por ejemplo, merecen ser destacados, incluso en una Banda Municipal que ha tenido varios miembros ya superando esa cifra sensacional de cincuenta años y muchos más que pasean su cuarto de siglo o casi lo rozan en esa institución ilustre de la que disfrutamos en nuestra ciudad.

Cincuenta años son muchos años, lo sé por experiencia, y haberlos dedicado, y seguir haciéndolo, a la música de banda tiene el mérito extraordinario que hoy quiero destacar. ¡Mi enhorabuena!



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domingo, 24 de noviembre de 2013

¿FRASE ENIGMÁTICA O DESCRIPTIVA? (Página nº 2231)

La ha soltado Esteban González Pons, ante miembros de Nuevas Generaciones, tras saberse que Ruz corrobora que el Partido Popular tuvo una contabilidad B:

"Los dirigentes del Partido Popular son tan honrados como todos"

¿Y esto que significa?, ¿los iguala por arriba al resto, señalando la intachabilidad que a otros no les han probado ahora, o los iguala por abajo, dando a entender que todos hacen lo mismo aunque solo les haya cazado el juez a ellos?

Y es que la frase se mueve en esa dinámica política tan propia que es la de ser equívoca, enigmática, voluntariamente ambigua, tendiendo a dejarnos la sensación de que no encontraremos en ellos algo que no hace el resto, como ese mal de muchos que ha de servir de consuelo a todo tonto.

Y es que vivimos en el país donde todo se niega. La evidencia no es suficiente porque los políticos tienen demasiadas herramientas para torcer la acción investigadora y judicial y aspiran a dejar pasar el tiempo, a diluir responsabilidades y a que ocurra como suele ocurrir en estos casos, que vence la impunidad.

Y Pons suelta la otra parte de la frase:

"y somos los únicos que podemos sacar a España de la crisis"

Como si eso fuera el argumento de peso para hacerse perdonar.

Y digo yo, la crisis económica puede pero la política y social solo parece dinamita en sus manos.

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Enlace:

NO SEAS UN PANDA (Página nº 2230)

Cuando los políticos nos hablan de que las cosas mejoran me parece que es como esa broma en la que te hacen mirar por un tubo y lo único que consigues ver es el círculo negro que queda pintado alrededor de tu ojo. Y en este caso, incluso, lo mismo te hallas hecho un panda si aún te dicen que pruebes a mirar con el otro porque así lo veras mejor aún.

Los políticos cifran las mejoras únicamente en lo económico, su principal y unívoco objetivo, y olvidan que para el resto de los mortales el baremo para creer que la cosa mejora es mucho más amplio que esos datos macroeconómicos que no dan de comer, no restan paro ni facilitan la vida de los ciudadanos de a pie. Y en este aspecto casi todas las medidas que se han tomado esta legislatura van en detrimentos de los servicios y derechos que reciben la mayoría de ellos.

Como ya he dicho en otras ocasiones lo concreto, lo palpable, es que pagamos más impuestos, ganamos menos, tenemos mayores listas de espera, sufrimos más gastos, accedemos a menos servicios y a mayor coste, vemos reducidas las ayudas y subvenciones, y en general no vislumbramos en el horizonte nada que nos haga creer efectivamente en que las cosas van a mejor.

Y en tanto se legisla para que ellos se autoprotejan de los ciudadanos castigando el escaso espacio que queda para mostrar el desacuerdo. Y para el futuro el anteproyecto de la ley de Seguridad Ciudadana le seguirá un anteproyecto de Ley de Huelga que ya se aventura restrictiva al estilo de los servicios mínimos que planteó Cospedal en Castilla-La Mancha y que le tiraron los tribunales para atrás y que es el modelo que se buscará domando legislativamente a los tribunales.

Porque, pregunto, ¿en esta legislatura son capaces de decirme alguna norma,decreto o ley planteada por el Gobierno de España que suponga una ampliación de derechos, una extensión de éstos, una mínima mejora de la calidad democrática, de la independencia de poderes?, ¿verdad que no?

Ahora mírense en el espejo si han sido invitados a mirar a través del tubo ese futuro mejor y vayan cogiendo un algodón para limpiarse el cerco sobre su ojo, sobre sus pjos, tales que pandas ingenuos. No hay nada de bueno en el futuro fuera de esas cifras macroeconómicas que aparecen como indicio y que, sobre todo, tienen valor y rentabilidad para las élites económicas y políticas. Mientras tanto otras cosas que si necesitamos y nos importan van siéndonos arrebatadas.