martes, 4 de noviembre de 2014

EL AZUER Y SU DESLOCALIZACIÓN (Página nº 2763)

Casi hubiera sido mejor "deslocalizar" el río, evitarle el bochorno de transcurrir por esta tierra de gentes ingratas con él y terminar convirtiendo su viejo cauce en tierra cosida a arados hasta el último milímetro. Que venciera la sinrazón de una puñetera vez y que los que queremos a este incomprendido Azuer nos dedicáramos a otros menesteres perdida cualquier batalla por regenerarlo tras dejarlo morir.

Pero, claro, los ríos no son como Alvinesa, no se "deslocalizan" así como así porque teniendo agua termina decidiendo ocupar espacios que siempre le pertenecieron. En realidad, los ríos, salvo empresa costosa y de enorme laboriosidad, y asumiendo un destrozo imperdonable, no pueden cambiar su natural discurrir.

Vivimos con un río al que despreciamos, a tenor de nuestros actos, al que le hemos hecho perrerías de todo tipo y al que no perdonamos que quiera conservar su condición de río pese a todo. Lo desprecia la Confederación, lo desprecia el Ayuntamiento, lo desprecian los agricultores que ocupan su espacio y las empresas que vierten de vez en cuando a su cauce. Lo desprecian muchos daimieleños que siempre lo ningunearon, le hicieron de menos y apenas les preocupa otra cosa que no inunde las construcciones que usurparon el espacio natural del Azuer. Vamos, que es un río despreciable para muchos de los que conviven con él.

No es de extrañar que se autoricen ciertas actuaciones en su cauce, que se diga que es para atender una demanda de los agricultores, que se consientan balsas contaminadas o que se diga que si alguno se come los peces que se pescan en esas balsas pues que es cosa suya. No es de extrañar que uno pueda pensar que quien defiende la concejalía de Medio Ambiente no deja en las mejores manos la defensa de nuestro río. No es de extrañar que se diga que no hay vegetación ni árboles entre Manzanares y Daimiel como si no supiera que hay causas objetivas para que eso sea así en un río embalsado al que no se respeta ni un caudal ecológico mínimo y al que se le ara hasta el borde de cada talud.

Ya digo, para tener este río en esas condiciones mejor haberlo "deslocalizado", crearle un cauce artificial a base de excavadora, al estilo de los de ahora, y sacarlo del pueblo para que no veamos los despropósitos producidos, en ese ojos que no ven corazón que no siente. Por que lo demás, ver las condiciones infames a que se le someten por unos y otros, ya es algo insoportable, y observar la desidia y el desprecio social al Azuer quema la sangre. Y bien pensado, para tener el río en estas condiciones casi sería mejor no tenerlo más. 

Ayer, lo confieso, escuchar alguna de las intervenciones en esa moción solo producía ganas de llorar y una profunda irritación. Matenlo ya, es lo que les queda a muchos por infligir al desdichado afluente del maltratado Guadiana, o trabajen de una maldita vez para dignificar al Azuer y regenerarlo para el disfrute de todos los amantes de la naturaleza y de los que queremos que las cosas sean como deben de ser con ese aprendiz de río que, pese a su modestia, escribe parte de la historia de Daimiel.

*

*

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo.
    Quizás esto que ocurre sea producto de esas mentes "suprahumanas", que pretenden doblegar a la naturaleza a sus intereses o a los intereses mezquinos de obtener votos a cualquier precio.
    Pero si grave es ese afán interesado, mas grave aún es el desinterés de los vecinos de este pueblo.
    Nos da igual lo que nos hagan. Nos da igual lo que ocurra a nuestro alrededor. Nos da igual lo que le ocurra a la persona que tenemos al lado. Nos da igual todo. Y de eso se aprovechan los gobernantes sin escrúpulos para sacar adelante sus "malvados planes".
    No se si habrá algún pueblo mas individualista y mas insolidario que Daimiel. En estas cuestiones seguro que ocupamos los primeros puestos de la tabla.
    Cada cual va a lo suyo, olvidándose que la individualidad no cambia la sociedad, ni puede acabar con los graves problemas que, en todos los ámbitos de nuestra vida, nos atenazan.
    El día que empecemos a entender que hemos de unirnos para defender nuestro medio ambiente, nuestra agricultura, nuestro empleo, nuestros derechos y libertades, nuestra dignidad..., habremos dado un gran paso.
    Mientras tanto seguiremos sometidos a la voluntad de malvados gobernantes y a sus oscuros intereses.
    Es lo de siempre: los ciudadanos que no se implican en la gestión de sus propios asuntos, que son los asuntos públicos, y los dejan en manos de "cualquiera", pues acaban/acabamos pagando las consecuencias mas pronto que tarde.
    La apatía, el miedo, el conformismo..., jamás nos traerán nada positivo.

    ResponderEliminar
  2. De veras que la intervención del concejal demostró escaso conocimiento de la problemática real (no de la ficticia de "se nos echa a perder la cosecha") como nula sensibilidad ambiental, hablando con un desprecio notable de la tímida regeneración ambiental que experimenta el río, a poco que se le permite. Y es que el mayor enemigo del río es el arado.

    ResponderEliminar
  3. Pues tendríais que ver esta tarde la máquina sacando tierra del río sobre el puente de la autovía y el río hasta arriba de agua. Sublime. Menuda limpieza están haciendo.

    ResponderEliminar