domingo, 22 de noviembre de 2015

CONTESTANDO SOBRE EL PP Y MARTA DOMÍNGUEZ (Página nº 3351)


Respondo a las preguntas del siguiente comentario:

¿Qué opinas del caso de Marta Domínguez y de los comentarios que el PP hizo en su día, particularmente contra Rubalcaba cuando el TAS abrió la investigación? ¿ Ha habido filtración de última hora veinticuatro horas antes de hacerse públicas las listas de candidatos al Congreso? ¿ No vuelve a oler otra vez muy mal en el PP?

Lo primero de todo, antes de entrar en el asunto concreto que se pregunta, hay que entender el objetivo político de los partidos para incorporar a nombres populares en sus listas que llegan con escaso o nulo bagaje en el campo de la política. El básico es captar votos como sea porque los partidos, ante todo, son captadores de votos puesto que una vez conseguido el botín ya poco importa la ciudadanía, y están convencidos que sumar nombres que destaquen en campos de popularidad como el deporte, el artisteo, la cultura, etc...atrae la atención sobre ellos y se convierte en un posible nicho de votos. También ocurre con personas relevantes en el campo de la intelectualidad o la judicatura, como el caso de Garzón en su momento por el PSOE o el intento de sumar al juez Castro por Podemos. Los tentados tendrán sus objetivos para aceptar, incluso sus condiciones, pero en todos los casos saben qué se pretende de ellos electoralmente.

Bien, contestando a la primera pregunta, captar a Marta Domínguez en el 2011 fue un bombazo de popularidad. Sumar a la atleta nacional más destacada de la historia, en ese momento, al proyecto del PP se presentó como una gran baza, atrajo la atención y hasta sirvió para combatir esa idea del político profesional. El problema es que se fichaba un nombre y posiblemente no indagaron ni imaginaban que en los meses posteriores toda la integridad personal de Marta quedaría en entredicho. Cuando se abrió la investigación el PP hizo lo que siempre, y que no es distinto a lo que hacen otros partidos, y es salir en tromba a defender a los suyos, buscar culpables externos, fomentar la idea de que todo es un montaje perverso y explotar a los medios afines para que den cobertura a su defendida. Nada que no hayamos visto ya. Y como el objetivo político era Rubalcaba pues ya tenía el culpable principal. Pero el problema real es la hipocresía, la doblez, la mala forma de conducirse del PP en este caso pero de los partidos en general cuando se pilla en sospecha a alguno de los suyos tratando siempre no de buscar la verdad sino de enmerdar cuanto puedan.

Sobre la segunda, ¿qué ha sucedido para que se anunciase que Marta Domínguez repetía en las listas y escasos días después se dijese lo contrario, todo en vísperas de que se conociese la sanción del TAS? Cualquiera, viendo esa secuencia, sospecharía de que hubo soplo y sirvió para evitar medio ridículo del PP al tenerla que sacar de la candidatura oficial. Pero el otro medio ridículo ya estaba hecho al haber aparecido la noticia de que iba a repetir. El tema es que Marta Domínguez ya no les sirve e independientemente de su labor en el Senado estos cuatro años (ver enlace) ahora les quitaría más que les daría y con la máquina de los votos no se juega. El partido perdona a los chorizos de cuna política pero no a los fichajes pillados en mentira.

Sobre la tercera, no sé si vuelve a oler mal en el PP ahora, yo no soy de olfato fino pero a mí la política, en general, me huele mal siempre. El uso de información privilegiada es un hecho explicado por el afán político de colocar peones en todos sitios y parasitar las instituciones y organismos a su antojo, incluido el TAS, y eso lo han hecho todos los partidos gobernantes y es de esperar que lo hagan los que alguna vez gobiernen.

Nada extraño bajo el sol. De los partidos políticos nunca espero nada bueno como tales, como perro apaleado ya he aprendido que la desconfianza protege de ellos.

Enlace:


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sábado, 21 de noviembre de 2015

¿SE QUIERE Y NO SE PUEDE O SE PUEDE Y NO SE QUIERE? (Página nº 3350)

Vuelvo al problema del absentismo escolar y siempre con la punzante sospecha de que, desde todos lados, no se hace lo suficiente porque no existe un compromiso real para resolverse. Y sí, de todos lados llegan buenos propósitos e intenciones, nadie niega en público el problema y aún menos que se inhiban, pero la realidad sigue siendo la que es, un grandioso problema irresoluto sin trazas de resolverse alguna vez.

Las familias, los centros educativos, las diversas administraciones, son parte de la solución y también del problema, y quizá hay radique la cuestión para entender lo que sucede.

Por un lado es evidente que la responsabilidad primaria es de las familias. La educación es un derecho, sí, pero también una obligación marcada por la ley hasta los dieciséis años. Los recursos, no solo económicos, dedicados a ella suman cientos de miles de millones de euros y el cumplimiento de la ley es un concepto que obliga a todo ciudadano. Los padres deberían saber a qué se exponen cuando la incumplen pero, cómo no, suelen encontrarse la laxitud habitual, ese margen preciso como para que ni se intimiden ni esfuercen y el tiempo transcurra sin ningún tipo de problema y aún más cuando la normativa ofrece todo el crédito a los padres para justificar las ausencias sin necesidad de mediar comprobación independiente, de modo que puedes llamar a casa del alumno para preguntar por las reiteradas faltas y escuchar a los padres decirte que está con un fuerte esquince y a reposo, aunque al salir de clase veas a ese alumno paseando felizmente con la bici. Y pillados, los familiares recurren a que no pueden con ellos.

Tampoco los centros, y lo hago desde la generalización, como en el tema de las familias absentistas, hacen todo lo que pueden. Es fácil recurrir a echar la culpa exclusiva a los padres, insistir en que las medidas tomadas no sirven para nada y solo hacen perder el tiempo, o hasta pensar para los adentros que las clases están mejor sin esos alumnos que habitualmente ni siguen los ritmos de clase ni tienen un buen comportamiento, pero hacia afuera se muestra preocupación, se participa en todo foro o comisión de absentismo, como dando a entender que se hace cuanto se puede. Pero se puede más.

Lo mismo digo de las administraciones. Tienen los instrumentos legales, tienen parte de los medios, pero se sienten desbordados antes de haber agotado las medidas. Eso si, de paso, no termina en un zancadilleo entre ellas que lleva al desánimo y la frustración. Así, por ejemplo, las comisiones locales de absentismo, los propios centros educativos que son también administración, los ayuntamientos que reconocen el problema, son capaces de completar los protocolos de actuación y darse de bruces con las fiscalías de menores que suelen resolver tarde y en contra la mayor parte de esas denuncias de absentismo devaluando el grave problema para convertirlo en la nada.

Todos hacen algo, puede que mucho, pero nada que sea suficiente porque el problema sigue ahí, enquistado, y va más lejos de la simple estadística cuando desde cada centro, cada comisión de absentismo escolar, conocemos los casos concretos y a los chavales y familias implicados. No existe un compromiso global serio, no existe la debida coordinación, no existe idéntico criterio, y con tales mimbres no existe solución eficaz.

El absentismo escolar en España, aunque sea aparentemente marginal, tiene todos los recovecos favorables para verse favorecido pues deja pasar años antes de una posible solución que, cuando llega, a veces, hasta los alumnos implicados ya superaron la edad que les obligaba a dicha escolarización y asistencia.

Me disgusta decirlo, pero este es otro pliegue más de este país de traca que aparenta más que es y que nunca aborda los problemas con seriedad, compromiso y convicción.


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viernes, 20 de noviembre de 2015

UNA ESTUPIDEZ ES UNA ESTUPIDEZ AUNQUE LO DIGA EL SECRETARIO GENERAL DE LA CONFEDERACIÓN EPISCOPAL (Página nº 3349)




Es una estupidez poner al mismo nivel el laicismo que el fundamentalismo pero el secretario general de la Confederación Episcopal española no ha tenido rubor en equiparar ambas cosas diciendo, ni más ni menos, que laicismo y fundamentalismo son los dos grandes peligros para la paz mundial.

Si el fundamentalismo lo justifica diciendo que es una exacerbación del sentido religioso que incluso trata de imponerlos por la fuerza a los demás guiados por intereses humanos que llevan a la violencia, y no tengo por qué poner en duda que eso sea así, esperaba que al poner el laicismo como el otro gran mal para la paz mundial le dotaría de perversas intenciones de semejante gravedad. Pero no, resulta que nos dice que "uno de los dos grandes peligros para la paz está en el laicismo" porque "el laicismo quiere excluir el hecho religioso de la vida social y pública como si no existiera y reducirlo al ámbito de lo privado.  " ¡Qué gravedad!¡Y qué mentira!, porque todavía desconozco que los movimientos laicistas pretendan eliminar la religión de la vida social y a todo lo más que llegan es a que sí sea excluida del ámbito público administrativo, un concepto quizá muy viciado en nuestro país porque durante décadas campó a sus anchas. Y además parece otorgar a dicho laicismo una carencia de valores como si solo las religiones pudieran transmitirlos e ignorando que la consideración de laicismo lo único que persigue es la independencia del hombre, de la sociedad y del Estado de toda influencia religiosa y por tanto persigue la libertad de conciencia, sometida a la ley, entendiendo que frente a la religión cada persona es libre de asumir la que quiera pero solo compromete a quienes creen, igual que quienes no creen en ninguna religión optan por algo que solo les compromete a ellos, y eso nos lleva, por lógica, al ámbito personal y privado. Pero eso no significa que no existan las religiones, que no tengan espacio, pero exclusivamente para quienes lo elijan.

Puede que el laicismo represente un peligro para la posición de dominio de la Iglesia Católica en nuestro país, aunque reconozcan que hay más proselitismo desde la Iglesia Católica que desde los movimientos laicistas españoles a los que ni sabríamos poner nombres, pero no representa, ni de lejos, peligro para la paz mundial ni puede ser igualada, como pretende, con un fundamentalismo perfectamente condenable desde el sentido común.

Lo dicho, José María Gil Tamayo, secretario general de la Confederación Episcopal ha soltado una estupidez, ¡eso es así!


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OTRO VÍDEO SOBRE LAS TABLAS EMITIDO AYER EN LA 1 DE RTVE (Página nº 3348)

Para los curiosos y los amantes de Las Tablas, un nuevo vídeo emitido ayer en el programa "Aquí la Tierra":




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jueves, 19 de noviembre de 2015

HOY ES EL DÍA INTERNACIONAL DEL HOMBRE...(Página nº 3347)

...pero lo cierto es que ha tenido mayor repercusión que también es el Día Mundial del Retrete, y yo no sé como tomarlo.

Mientras el primero se celebra desde 1999 el segundo es un "advenedizo" recién llegado en 2013, aunque apadrinado, eso sí, por la ONU. Pero en lo que sí coinciden es que les mueven, en general, motivos loables en ambos casos.

Así, mientras el Día Internacional del Hombre busca la promoción de modelos positivos de masculinidad, focalizar la importancia de la salud y bienestar de los varones, promover la igualdad de género y poner de relieve el desarrollo de actividades que la mentalidad machista delegaba en las mujeres, el Día Mundial del Retrete hace hincapié en la importancia de la higiene y el saneamiento para mejorar la vida de las personas evitando riesgos para la salud, buscando un trato más aséptico de los residuos y fomentando la privacidad personal. 

Sinceramente, desconocía que había un Día Internacional del Hombre, y debe ser general porque nadie me ha felicitado. En cuanto al Día Mundial del Retrete sí que supe de él hace un año. Pero lo que no acabo de ver es el motivo de la coincidencia en la fecha y solo se me ocurre el del chiste del genio de la lámpara y el negro que le encontró mientras caminaba por el desierto. Ya saben, pidió ser blanco, tener mucha agua y ver muchos culos y el genio, presuroso, lo convirtió en retrete. Pero va a ser que no se tomó como razón para la coincidencia.

Bueno, pero como para celebrar este Día Mundial del retrete se pide escribir canciones sobre el retrete, fomentar exposiciones, dibujar caricaturas, etc... yo haré un sonetillo con estrambote que integre retrete y hombre para la ocasión:


El retrete es un sillón
que al hombre poco convence,
mas fuerza mayor si vence
y hace sentarse al varón

que toma de él posesión
para que raudo comience, 
por mucho que le avergüence
imaginar tal visión

y allí, sentado en el trono, 
en un acto tan humano,
da igual peón que patrono,

vasallo que ser señor,
ser judío o ser cristiano,
demócrata o dictador

Que el retrete nos iguala
y el hombre solo hombre es
de la cabeza a los pies
desnudo ya de su gala.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

HUELGAS (Páginas nº 3346)

Muchos de los que critican las huelgas no se han parado a pensar que son un derecho y, tampoco, por qué han llegado a serlo.

Muchos de los que abanderan las huelgas no se han parado a pensar que existe el derecho a poder trabajar cuando no se quieren secundar.

Muchos de los que no van a las huelgas no se han parado a pensar que quienes lo hacen están sacrificando salario, viendo amenazado su trabajo a cuenta de posibles decisiones de la empresa posteriores, señalándose, para poder conseguir una serie de reivindicaciones que mejoren las condiciones de todos, incluidos los que nunca arriesgan ni pierden pero corren a primería para reclamar lo conseguido.

Siempre he creído que la huelga es un último recurso, que cabe siempre la opción anterior de negociar y que, en ese caso, solo se trataría de plantear cada parte una serie de mínimos guiados por el sentido común. Pero no nos engañemos, en la mayoría de casos se han agotado demasiado pronto los recursos negociadores intentado forzar, desde cada lado, un pulso final que solo perjudica a todos. Llegar a una huelga, por tanto, es una especie de fracaso negociador pero un escenario demasiado frecuente pero, muchas veces, totalmente legítimo.

Después sucederá lo que suceda, dependerá de la posición de fuerza más fuerte o débil de cada parte. Pero yo, que he participado en varias huelgas en los treinta cursos que llevo trabajando, tengo una cosa clara. Cuando no se ha conseguido nada nos han tomado por tontos, cuando hemos alcanzado acuerdos ventajosos tras una huelga jamás he escuchado una palabra de gratitud por parte de los que no secundaron la huelga aunque se beneficiaran en la misma medida que yo de lo logrado.

La vida es así, pocas cosas llegan a conseguirse porque sí, sin pelearlo, sin ganárselo a veces con sacrificios.
Pero, de la misma forma, siempre hay esa opción parasitaria que se aprovecha del esfuerzo del resto y que justifican de mil maneras creativas por qué jamás se mojan. Yo siempre estaré con los que arriesgan y pelean, con los que reivindican y dan la cara.

Estos días los trabajadores de Vestas realizan jornadas de huelga. Desde aquí mi apoyo, mi deseo de que el sentido común se imponga para mejorar las condiciones laborales (seguridad en el trabajo, sueldo, estabilidad laboral...) por las que se mueven. Los parásitos creo que también albergan ese mismo deseo, pero desde la barrera.


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