
Respondo a las preguntas del siguiente comentario:
Anónimo21 de noviembre de 2015, 18:19:00 CET
¿Qué opinas del caso de Marta Domínguez y de los comentarios que el PP hizo en su día, particularmente contra Rubalcaba cuando el TAS abrió la investigación? ¿ Ha habido filtración de última hora veinticuatro horas antes de hacerse públicas las listas de candidatos al Congreso? ¿ No vuelve a oler otra vez muy mal en el PP?
Lo primero de todo, antes de entrar en el asunto concreto que se pregunta, hay que entender el objetivo político de los partidos para incorporar a nombres populares en sus listas que llegan con escaso o nulo bagaje en el campo de la política. El básico es captar votos como sea porque los partidos, ante todo, son captadores de votos puesto que una vez conseguido el botín ya poco importa la ciudadanía, y están convencidos que sumar nombres que destaquen en campos de popularidad como el deporte, el artisteo, la cultura, etc...atrae la atención sobre ellos y se convierte en un posible nicho de votos. También ocurre con personas relevantes en el campo de la intelectualidad o la judicatura, como el caso de Garzón en su momento por el PSOE o el intento de sumar al juez Castro por Podemos. Los tentados tendrán sus objetivos para aceptar, incluso sus condiciones, pero en todos los casos saben qué se pretende de ellos electoralmente.
Bien, contestando a la primera pregunta, captar a Marta Domínguez en el 2011 fue un bombazo de popularidad. Sumar a la atleta nacional más destacada de la historia, en ese momento, al proyecto del PP se presentó como una gran baza, atrajo la atención y hasta sirvió para combatir esa idea del político profesional. El problema es que se fichaba un nombre y posiblemente no indagaron ni imaginaban que en los meses posteriores toda la integridad personal de Marta quedaría en entredicho. Cuando se abrió la investigación el PP hizo lo que siempre, y que no es distinto a lo que hacen otros partidos, y es salir en tromba a defender a los suyos, buscar culpables externos, fomentar la idea de que todo es un montaje perverso y explotar a los medios afines para que den cobertura a su defendida. Nada que no hayamos visto ya. Y como el objetivo político era Rubalcaba pues ya tenía el culpable principal. Pero el problema real es la hipocresía, la doblez, la mala forma de conducirse del PP en este caso pero de los partidos en general cuando se pilla en sospecha a alguno de los suyos tratando siempre no de buscar la verdad sino de enmerdar cuanto puedan.
Sobre la segunda, ¿qué ha sucedido para que se anunciase que Marta Domínguez repetía en las listas y escasos días después se dijese lo contrario, todo en vísperas de que se conociese la sanción del TAS? Cualquiera, viendo esa secuencia, sospecharía de que hubo soplo y sirvió para evitar medio ridículo del PP al tenerla que sacar de la candidatura oficial. Pero el otro medio ridículo ya estaba hecho al haber aparecido la noticia de que iba a repetir. El tema es que Marta Domínguez ya no les sirve e independientemente de su labor en el Senado estos cuatro años (ver enlace) ahora les quitaría más que les daría y con la máquina de los votos no se juega. El partido perdona a los chorizos de cuna política pero no a los fichajes pillados en mentira.
Sobre la tercera, no sé si vuelve a oler mal en el PP ahora, yo no soy de olfato fino pero a mí la política, en general, me huele mal siempre. El uso de información privilegiada es un hecho explicado por el afán político de colocar peones en todos sitios y parasitar las instituciones y organismos a su antojo, incluido el TAS, y eso lo han hecho todos los partidos gobernantes y es de esperar que lo hagan los que alguna vez gobiernen.
Nada extraño bajo el sol. De los partidos políticos nunca espero nada bueno como tales, como perro apaleado ya he aprendido que la desconfianza protege de ellos.
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