domingo, 11 de enero de 2015

¡ CHIIIIISSSSTTTT !... ¡PUES CLARO QUE NO! (Página nº 2899)

Si la gente aprovechara los medios a su alcance para hacerse escuchar, para intervenir y participar, para señalar errores y aplaudir aciertos, para fiscalizar todo aquello que les afecta, y siempre, claro, desde un planteamiento crítico pero argumentado, propositivo y desde la perspectiva de mejorar, quizá serían conscientes del verdadero poder que tendría la ciudadanía para ser partícipes de todo aquello que les involucra y afecta. Pero esos medios están infrautilizados y nos solemos perder en mojigangas y alborotos que no suelen conducir a casi nada bueno.

Son otros los que saben el verdadero poder de esos medios de participación y por eso tienden a querer controlarlos, a evitar ponerlos al alcance, a buscar formas de silenciarlos, a enviar a su vasallaje habitual con las armas del ruido y la descalificación.

En una sociedad del siglo XXI se conceden canales de radio y televisión a discreción, se premia a los afines con publicidad institucional mientras se castiga a otros sin ella, se toman las televisiones públicas para uso partidista y proselitismo vergonzoso, se legisla para alimentar los silencios y cercenar la pluralidad, se condenan los canales de participación y si se pudiera, como se hace en países donde la democracia es solo un deseo, se limitaría un tipo de información perjudicial.

Nunca como ahora la gente tiene al alcance la posibilidad de opinar, de sacar a la luz irregularidades, de organizarse a través de la red para respaldar iniciativas de todo tipo y reivindicar medidas. Nunca como ahora queda tan al aire la impostura de quienes pretenden limitar esa capacidad ciudadana, decidir qué noticias nos cuentan y con qué mentiras nos quieren hacer desayunar, porque ya les desborda la capacidad de dirigir, manipular, engañar esa otra capacidad que tienen las redes sociales, los foros, los canales independientes de información, que descubren fácilmente sus pies cambiados y sus renuncios.

En la mayoría de países democráticos se sublima la libertad de expresión pero se trabaja para acotarla, para limitar su alcance. Los poderes prefieren gente dócil (les llaman leales), porque les asusta lo que no pueden controlar y no están acostumbrados a ser controlados. Y por eso en vez de abrir vías de participación, canales de opinión, puntos de acercamiento a las personas comunes, chistan para que callen, mueven los hilos para desactivar lo que les molesta, amenazan con decisiones que pueden perjudicar los intereses de los dueños de esos medios de comunicación, legislan para condicionar y tratan de que todo siga sin desbordarlos en vez de modificar sus maneras, mejorar su comportamiento desde el poder y estimular la objetividad, la transparencia y la comunicación correcta en sus acciones y decisiones.

Recelan porque ocultan, piden silencio porque temen la información, se enrocan porque la democracia es una zanahoria para distraernos en la que no creen verdaderamente. 

Por eso, cada vez que callamos perdemos.

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"DAIMIEL EN EL RECUERDO", HOY EN LA TRIBUNA DE CIUDAD REAL (Página nº 2898)

Es una lástima que por ese canon absurdo no pueda enlazar en este blog a la información que aparece en ese diario provincial y que habla de cómo surgió el grupo de facebook más popular de nuestra localidad y que se constituye en un banco de fotos impagable. Digo absurdo porque si a mí no me genera ningún ingreso ni beneficio y al enlazado como mucho le aporta más visitas, lo cual si pueden traducirlo en más publicidad e ingresos, no entiendo el problema de destacar una de sus informaciones. Pero bueno, son tantos los absurdos que yo simplemente os animo a que busquéis en la edición de hoy de ese medio (tanto en prensa como por internet) este reportaje.

Ah, y como enlazar al grupo "Daimiel en el recuerdo" todavía no está penalizado ni gravado pues, para quien no lo conozca, aquí os dejo el acceso:


Enhorabuena desde aquí a Juan, a David y al resto de los 3.672 miembros del grupo entre los que también me encuentro.



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sábado, 10 de enero de 2015

LA DEUDA DE LA JCCM CON EL AYUNTAMIENTO DE DAIMIEL HA SIDO LIQUIDADA (Página nº 2897)

deuda

Si esto es verdad, ¿cuanto ha recibido el Ayuntamiento de Daimiel de aquellos cinco millones que se decía que le debía la Junta al inicio de la legislatura?, ¿cuánto ha servido para amortizar deuda, incluidos aquellos siete millones que se dijo se debía a la Junta?, ¿cuánto, si no, hay de realidad y verdad en lo anunciado por Cospedal si los ciudadanos de Daimiel desconocemos los pagos realizados o el efecto de esa deuda liquidada?


Esperemos que el lunes, con el Pleno Ordinario de Enero, el Equipo de Gobierno pueda contestar a este tema o a preguntas sobre el particular que puedan realizar los grupos municipales del PSOE e IU, porque sería interesante que pudiéramos saber la respuesta a esas preguntas formuladas al inicio de esta entrada. Sería justo con Cospedal saber si es así y justo con los daimieleños conocer el alcance de esa liquidación, si es real, en las cuentas detalladas de nuestro Ayuntamiento, que al fin y al cabo la información y la transparencia son fundamentales en una democracia y en una gestión política.

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viernes, 9 de enero de 2015

DE NUEVO LO QUE NO SE DICE (Página nº 2896)

En los últimos quince días han entrado a robar en varias casas de campo y chalets de Daimiel pertenecientes a conocidos y familiares míos. Como por supuesto esta coincidencia es casual evidentemente no se trata de hechos puntuales sino de una actuación delictiva permanente y organizada que tiene como objetivo estos lugares ahora no utilizados. Además, he escuchado noticias de otros intentos de robo  en estas fechas, casi todos con escaso éxito y misma técnica, que confirman lo dicho y dan pie a pensar que son realizados por las mismas personas.

¿Alguien ha visto noticia alguna sobre esta cadena de robos y de posteriores avisos a la Guardia Civil?, ¿campañas de información para alertar a los propietarios y que, si lo estiman, tomen las medidas adecuadas para evitar sustraciones de valor?, ¿noticias sobre detenciones o campañas de vigilancia especiales?

En el mundo feliz casi nunca aparecen, como mucho se conocen cuando hay detenidos por esos hechos. Mientras tanto todo parece seguro, idílico y solo pasa en otros lugares. Y la única oportunidad es el boca a boca, esa labor informativa que suelen hacer los afectados por los robos para advertir a otros de lo que les ha pasado y de la posibilidad de que les ocurra lo mismo.

Pero esta noche, como en casi todas las anteriores, van a intentar robar en nuevas casas y chalets haciendo más destrozo que otra cosa. Y cabe esperar que no nos toque mientras sigamos enterándonos de nuevas víctimas solo por el boca a boca que no respetan este mundo feliz e idílico que nos suelen presentar.

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jueves, 8 de enero de 2015

A LOS OCHO AÑOS EL MUNDO ERA PERFECTO (Página nº 2895)



Vuelvo la vista atrás y veo que a los ocho años el mundo era perfecto, al menos mi mundo. Eso sí, un mundo pequeño, manejable, sencillo, ideal para alguien de esa edad. Un mundo reducido a mi barrio y el colegio, un espacio abierto, singular, donde sentirse importante, feliz, protegido pero abierto a la aventura.

Creo que para muchos niños de ocho años el mundo es casi perfecto. En una edad donde ya te sientes autónomo, donde las relaciones se expanden y se conquistan, donde cada uno va encontrando su lugar en el mundo sin ser aún consciente de todas las dificultades, contrariedades y obstáculos que iremos encontrando más tarde.

Pero entonces nosotros, a diferencia de muchos niños de ocho años, teníamos las calles como espacio de nuestros juegos, calles de tierra y barro que lo mismo era un campo de fútbol que un lugar de juegos, donde los árboles estaban allí para ser trepados y servir de escondrijo, donde las huertas y los campos de maíz eran una extensión de ese espacio inexplorado que debíamos descubrir, donde las acequias eran ríos o piscinas, las minas de los pozos entradas al interior de la tierra, donde la excavación para el alcantarillado era un desfiladero o un lugar de escalada, donde todo tenía un sentido que no era otro que el de aprender y divertirnos.

A los ocho años mi vecino y amigo Juan Carlos voló y el cine era invertir las bicicletas para mover los pedales con las manos y hacer que los faros iluminasen a las parejas que se acaramelaban en los bancos delante de la Cooperativa. A los ocho años nos dábamos besos con las vecinas a través de la reja, jugábamos a médicos y teñimos de azul al hijo del juez vertiendo azulete en el barreño donde decidió sumergirse vestido y todo. A los ocho años todos mostrábamos ya orgullosos alguna "escalabradura" fruto de esos "apedreos" inconscientes que celebrábamos de forma festiva o realizábamos exploraciones por el Azuer.

No tengo ni un solo mal recuerdo de mis ocho años en ese mundo perfecto. Ni en el barrio ni en el colegio. Un tiempo quizás fugaz pero delicioso, sensacional, donde todo parecía posible, desde que nos dieran un paseo en una moto con sidecar a perdernos en aquel almacén de material de obra de los Díaz de Mera que podía ser un paraíso laberíntico para soñadores y aventureros como nosotros.

He sido feliz en muchas edades, lo soy ahora, pero me asombra todavía lo maravilloso que puede ser el mundo a los ocho años, cuando todo te hace mirar con esos ojos curiosos, desprejuiciados, ansiosos de vida, y todos tus amigos, tantos, tienen el mismo concepto de devorar la vida que tú.

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TE CONTESTO SOBRE EL ATAQUE TERRORISTA DE PARÍS (Página nº 2894)

Me piden, con ese usted que parece encerrar un poco de retintín, una opinión sobre lo sucedido ayer en Francia. éste es el comentario:

¿No piensa hacer usted una entrada sobre el ataque yihadista de París?

Ya he dicho otras veces que me detengo muy poco en lo internacional pero no tengo ningún inconveniente en opinar sobre este acto terrorista y criminal.

Si algo me ha ido alejando de la religión es ese componente segregacionista e intolerante que muestra en ocasiones además de su apuesta por una fe que a veces va contra el sentido más común y sus contradicciones entre la prédica y la práctica de sus miembros. Imagina que si esto me sucede con una religión abierta, condescendiente, humanizada, qué puedo pensar de otras religiones mucho más controladoras, invasivas sobre las personas y que encierran ideas más radicales y menos respetuosas con ciertos valores sociales que yo profeso.

Pero aquí vamos más allá y el yihadismo es la estupidez y la estulticia elevado a grado muy superior. Es la intolerancia, el odió, la radicalidad y el crimen. Y si en lo recóndito percibo la existencia de un dios desde luego en ningún caso lo contemplo como un vengador que auspicie el asesinato como arma de conversión.

Desde luego yo condeno rotundamente lo sucedido en París como condeno lo que ocurre cada día en aquellas zonas donde la intolerancia religiosa mata indiscriminadamente, donde se educa en valores tan perversos como el terrorismo, donde se persigue a los distintos y donde la vida no vale nada con radicales armados hasta los dientes y cuya única religión real es la sangre y el odio.

Por cierto, hay muchos estudiosos que vinculan estos movimientos radicales desde la religión a un caldo de cultivo como la pobreza, la discriminación, la escasa apuesta por la educación, problemas resolubles que las relaciones internacionales casi nunca quieren afrontar. En la desesperación es más fácil hacer oídos a esos mensajes disparatados, favorecer el odio a los demás, incitar a la violencia. Y también se puede hacer más por perseguir el comercio ilegal de armas que es el maná de todos estos criminales que acceden fácilmente a armamento de todo tipo. Y no se trata solo de condenar internacionalmente sino de que los países sean capaces de armar estrategias que desactiven, en buen grado, todo lo que alimenta a estos asesinos despreciables.

Y que el humor siga siendo un buen arma contra la intolerancia y el conformismo.

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Y descabálgueme del usted, por favor.

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