martes, 12 de agosto de 2014

SIRVA DE EJEMPLO (Página nº 2648)



Hoy me he acercado a casa de mi madre y he podido ver como el solar de la antigua Cooperativa del Campo "La Daimieleña", en el futuro, o no, sitio donde construir el Teatro-Auditorio, estaba siendo limpiado por un operario con una maquinaria municipal. La verdad es que su estado bien merecía una limpieza, más si cabe porque el Ayuntamiento, que tiene la obligación de exigir que los solares privados están en las debidas condiciones, ha de dar ejemplo con los suyos y éste en concreto, que veo con mucha frecuencia, había sido ya dejado al arbitrio de los cardos y otras plantas silvestres, algunas ya de buen porte y follaje.

Luego he caído en que ese espacio se utilizó como aparcamiento público en las pasadas ferias y, lógicamente, deberá tener parecido uso en esos días de septiembre, y que quizá más que la intención ejemplarizante fuera la necesidad lo que hubiera favorecido esa limpieza del solar pero, no obstante, bien está que el Ayuntamiento haga limpieza de sus propios solares porque eso reforzará, a nivel moral y de autoridad, su exigencia a los propietarios privados para que mantengan sus solares como establece la ordenanza municipal, algo que ya se ha denunciado varias veces en las distintas legislaturas durante los plenos mensuales porque es sabido que son muchos los que solo tras requerimiento se deciden a limpiarlos y bastantes ni eso.

Pues eso, que cunda el ejemplo y en nuestros paseos por la localidad deje de verse el lamentable abandono de esos espacios que además de estéticamente desagradables son luego refugio de ratas y destino de basuras.


lunes, 11 de agosto de 2014

ESE MONUMENTO AL TRABAJO (Página nº 2647)


Por desgracia cada vez asisto a más entierros. Tengo esa edad en las que muchos de los que fallecen son, aunque algo mayores, conocidos por mí o muy allegados a personas con las que convives con frecuencia por razón de trabajo y/o amistad. En el primero de los casos uno se acerca a esas personas, a sus vidas, con pequeños retazos de memoria pero, sobre todo, con el hilo conductor de la memoria de los demás, y entonces vas descubriendo que su trayecto vital fue un auténtico monumento al trabajo, al esfuerzo, en unas condiciones que nunca han sido las nuestras seguramente porque parte de ese afán también buscaba que nuestro futuro fuera más benévolo y agradecido que el que ellos se encontraron.



Ese es al menos el común de lo que yo he ido encontrando en estos últimos años donde la generación precedente, esa de nuestros padres y madres, abordaron la vida en unas condiciones que aún escuchándolas de su boca nos eran difíciles de comprender, niñeces de guerra y posguerra donde todo faltaba y no quedaba más que arremangarse y hacer por la vida sacrificando la infancia por un trabajo nunca pensado para sus edades.

Tenemos la tendencia a ignorar las sombras de aquel periodo. Nuestra infancia fue bastante mejor, aunque no la de todos porque el abandono escolar con diez, once o doce años era alto para ir a un trabajo, pero la arrogancia adolescente, la primera madurez, casi siempre ha tendido a infravalorar los logros de nuestros mayores, a desdeñarlos, como si de veras hubiésemos sido nosotros mismos los responsables de esa mejora en la calidad de vida que hemos ido disfrutando. Sin embargo, la verdadera madurez te vuelve los ojos a ellos, a las vicisitudes de sus vidas, al esfuerzo diario para lograr darnos otra realidad. Sus horas incesables de trabajo son ese monumento a unas vidas difíciles pero entregadas y cada detalle que conoces de esas personas fallecidas dejan clara su determinación y la verdadera diferencia con las que hemos vivido nosotros, mucho más sencillas y acomodadas al trazar esa referencia.

Ahora que se nos van, que se nos han ido yendo, vamos descubriendo mucho mejor lo que fueron, lo que representaron para nosotros, entendemos mejor sus sufrimientos y sacrificios y hasta su concepto de la vida. No sé si llegamos tarde pero recibimos su lección, ese legado intangible aunque necesario, y dejamos que formen parte de nuestra memoria más sentida, de la que siempre sabremos aprender.

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domingo, 10 de agosto de 2014

EL PAVIMENTO DE LA PLAZA SE SIGUE COBRANDO NUEVAS VÍCTIMAS (Página nº 2346)

En los tres últimos meses han tropezado y caído, por el mal estado de la pavimentación de la plaza, media docena de personas que han requerido atención médica, en algún caso baja laboral o incluso intervención quirúrgica a consecuencia de esas caídas. Si aquel pavimento anterior rojizo, realizado en tiempos de Apolonio, sumó caídas por lo tremendamente resbaladizo que se volvía con la lluvia éste otro, debido al pésimo estado de algunas zonas, promete disparar los incidentes.

No sé cuál será el problema, si es que quienes eligieron los materiales de pavimentación no tuvieron en cuenta los usos a que iban a estar sometidos, si dieron con material defectuoso que haya podido acelerar su deterioro, o cualquier otro motivo, pero lo cierto es que se suceden los incidentes y, en general los que conozco son mujeres mayores de cincuenta años que tienen el infortunio de dar con alguna baldosa rota, alguna grieta, y que terminan en el suelo doloridas y lesionadas. Incluso hace ya un año o así una mujer se fracturó la nariz tras otro incidente.

No se trata de buscar culpables sino de hallar soluciones. No es que sea inevitable que alguien se pueda caer pero sí lo es reducir la incidencia solucionando lo que provoca en la mayoría de casos esas caídas como son las losas rotas, las altamente desgastadas en su superficie que crean puntos donde es fácil tropezar o las que provocan desniveles por hundimiento o elevación a consecuencia de los árboles.

Desde aquí pido que se dé una vuelta a la pavimentación de la Plaza de España para que nos evitemos disgustos de esta índole. Se puede y se debe.

HOY, DOMINGO, A LAS 11 DE LA MAÑANA, CONCENTRACIÓN POR EL PADRE TOÑO EN LA PLAZA DE ESPAÑA (Página nº 2645)

Hay que estar allí.

sábado, 9 de agosto de 2014

GAZA (Página nº 2644)

Está tan viciado el debate en España por el bipartidismo, el blanco o negro, que posicionarte sobre un hecho concreto de inmediato hace que te coloquen al otro extremo. Como la objetividad incomoda y la equidistancia puntual casi les ofende pues enseguida necesitan posicionarte al otro lado, que es una forma de condena, de rechazo, de castigo, pero la vida siempre es más compleja que todo eso.

Veo últimamente que cuando la gente condena la respuesta desproporcionada de Israel se le asigna la etiqueta de antisemitas o proterroristas, como si todo lo que pudiera hacer el Estado de Israel ya pudiera justificarse en virtud de lo que sufrieron de distintos momentos de la historia. Y si se te ocurre condenar los ataques de Hamas poco menos que eres un fascista redomado que defiende la opresión de los pueblos y la persecución de los débiles.

Es la necesidad de colocar etiquetas, casi siempre descalificadoras, porque en determinados ámbitos parecer antisemita o proterrorista, o en la otra punta, defensor de que se sojuzgue a pueblos inocentes, puede ser lo peor, y así ya no se necesita un acercamiento a un conflicto como éste con ojos no diré nunca que neutrales pero sí objetivos.

Ayer declaraba un palestino, creo que en el informativo de Antena 3, algo así como que los dirigentes toman la decisión de atacarse pero que los muertos siempre son ellos, la gente corriente y moliente, que está allí porque no puede estar en otro sitio, y la lista de muertos suma ancianos, niños, gente civil que no poseen más delito vital que haber nacido en esa zona de conflicto.

Me repugna por igual el terrorismo de Hamás, porque jamás justificaré ningún terrorismo, como la respuesta criminal e indiscriminada de Israel. Me repugna el silencio internacional cuando veo que determinados países tienen venia para cualquier cosa. Me repugna el papelón de la ONU. Me repugnan las respuestas a una situación que suma más culpables que los del propio conflicto. Me repugna que hayamos aprendido tan poco después de miles y miles de años maltratando la vida de este planeta. Me repugna que la vida de algunos valga tanto y los de otros valga una mierda. Me repugna que tenga que morir la gente por cuestiones territoriales sean del lugar de la Tierra que sea.

Gaza no va a dejar de tener ese papel en la Historia Mundial de la Infamia porque quienes compiten no dejan de ser infames, cargados de armas, odio y poco crédito en sus justificaciones. Las víctimas, la mayoría, no combaten. Quienes lo hacen no han pensado ni por un momento de verdad en ellos.

Pero ya digo, tan viciado está el debate que todos pretenden que te coloques a un lado u a otro. Yo solo veo gente muerta y nada por ganarse, y miro a un lado u otro con la misma tristeza e indignación porque aquí no hay buenos, únicamente sinrazón.

Y ahora pongan las etiquetas que prefieran.

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viernes, 8 de agosto de 2014

¿ES COHERENTE QUE EL MINISTRO DE TURISMO ESPAÑOL PASE SUS VACACIONES EN UN HOTEL CON UNA SENTENCIA DE ILEGALIDAD? (Página nº 2643)

Soria, el ministro de Turismo entre otros temas, veranea por tercer año consecutivo como ministro del ramo en el hotel Volcán Lanzarote, junto al puerto deportivo de Marina Rubicón, y sobre el que pesa una sentencia de ilegalidad por haberse construido con una licencia irregular, una más de los cientos de licencias irregulares que dan cuerpo a Playa Blanca y que hace que el número de imputados por corrupción en Lanzarote suba de doscientos.

Mira que hay hoteles en España, incluso de cinco estrellas y zona vip como éste, pero que además tiene todas las licencias en regla y ninguna sentencia judicial que cuestiones su legalidad, y el ministro Soria incurre en la provocación reiterada de elegirlo para sus vacaciones, no ignorando la propia situación del hotel en cuestión.

Yo no sé si es torpeza, provocación o desprecio. El hotel ilegal, eso sí, no ha visto retirados sus permisos de explotación porque vivimos en un país donde los tribunales dictan sentencias y los políticos se las pasan por donde les viene en gana, pero no quita el mal efecto ético, el pésimo ejemplo de un ministro que se empeña en veranear en un hotel I-LE-GAL, y con su actuación respalda que no se solucionen los problemas.

Eso sí, como me decía una camarera de un restaurante de El Golfo, allí llevan intentando hundir casas de más de cien años con la excusa de la Ley de Costas pero en sitios como Playa Blanca, dentro de un parque natural, han construido viviendas y hoteles como éste pegados por completo a la orilla, en una curiosa interpretación de la ley que castiga a particulares y salvaguarda a emporios turísticos y fortunas.

Posiblemente terminen legalizando todo, con esa política de hechos consumados que valoren que es más fácil y menos costoso saltarse la ley que cumplirla y termine dándose el placet legal al hotel favorito de Soria y todo lo que no pueda parecer agravio. En virtud de esta forma de hacer política se han logrado completar las mayores barbaridades urbanísticas, y son muchas, de nuestro país, incluso en una isla como Lanzarote que parece mantener cierto equilibrio paisajístico y armonía, sí, pero con más de doscientos imputados por corrupción, algunos ya condenados en firme, numerosos procesos judiciales y un ministro abanderando que se puede pasar las vacaciones en hoteles ilegales y fruto de esa corrupción urbanística que ha enriquecido a muchos y masacrado el criterio ambiental y el sentido común.

En cualquier país serio este ministro ya hubiera dimitido por algo así, en España tendrá todo el tiempo del mundo para poner Lanzarote en riesgo con su autorización de las prospecciones petrolíferas, cargarse buena parte de las energías limpias y hasta aprender a interpretar el recibo de la luz que aún no comprende. ¡Ah, y a descubrir que el Meridiano de Greenwich no pasa por las Islas Canarias aunque se empeñe!