miércoles, 29 de julio de 2015

EL PIRÓMANO LOCAL (Página nº 3253)

Según leo en teinteresa.es la Guardia Civil ha detenido a un daimieleño de 42 años, voluntario de Protección Civil, como autor de seis incendios de rastrojos en los que, de inmediato, daba aviso:


No es la primera vez que viene asociada la autoría de estos fuegos a personas que deben colaborar en su prevención y extinción, pues ahora recuerdo noticias sobre bomberos forestales o guardas del campo que fueron detenidos como autores de los fuegos que luego ayudaban a apagar, y a veces ligados a sus intereses laborales por la continuidad de sus contratos.

En este caso se trata de un voluntario y no sé si tendrá que ver alguno de estos incendios con los producidos, casi simultáneos, el pasado 2 de julio y de los que hablaba en esta entrada:


Lo cierto es que no tengo recuerdo de la detención, en Daimiel, de algún pirómano local anterior, aunque fuegos ha habido siempre, y no deja de ser una buena noticia que las investigaciones lleven al autor, casi indubitado, de esos fuegos que, incluso en ocasiones, pueden provocar mucho más daño que la quema del mismo rastrojo y afectar a pérdidas patrimoniales de los propietarios.

Y es que el fuego no purifica, casi siempre daña.


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martes, 28 de julio de 2015

EL ALMACÉN NUCLEAR, ENTRE LAS PRISAS DEL GOBIERNO CENTRAL Y LOS PALOS EN LAS RUEDAS DEL GOBIERNO REGIONAL (Página nº 3252)

Lo primero:

Estoy contra la instalación del ATC en Villar de Cañas (Cuenca)

Dejo clara mi postura desde el primer segundo. A partir de aquí solo diré que todo lo que afecta a la elección de ese lugar, los procedimientos, intereses, posturas y decisiones sobre él me provocan pánico porque me parecen fruto de un burdo zafarrancho político más que de un proceso serio, científico, sosegado, maduro y responsable.

¿Por qué digo esto?

Primero de todo porque ya resultó penoso ver que todo partiera de la voluntad de los municipios de albergar ese "cementerio nuclear" a partir de un subasteo de puestos de trabajo e inversión, e incluso sin que en algunas de las propuestas estuviera siquiera claro qué opinaban los propios habitantes y qué información complementaria tenían aparte de hablarles de revalorización del suelo, mano de obra y otros argumentos especulativos.

Segundo, porque muchos castellano-manchegos, sobre todo de la zona de influencia, no entendimos el entusiasmo de Cospedal ni su apuesta personal para que quedara en nuestra región.

Tercero, porque el nombramiento del ex-alcalde de Ciudad Real ya nos sonó mal, a premio político más que a poner al frente del proyecto a gente experta, competente, profesional del tema, aunque por fortuna vino el cese-dimisión.

Cuarto, porque me llena de dudas las prisas del Gobierno de Rajoy presionando, según contaba la prensa, al Consejo de Seguridad Nuclear, otro órgano controlador subordinado a los intereses gubernamentales a partir de los nombramientos dirigidos, para que sacaran un informe favorable a la mayor brevedad ante posibles resultados de unas Elecciones Generales que no pintan bien para el PP.

Quinto, la incalificable posición de ese Consejo de Seguridad Nuclear, sirviendo a la carta un informe favorable cuando carecen de informes definitivos y son muchas y grandes las dudas técnicas.

Sexto, la urgente medida del Gobierno de Castilla-La Mancha ampliando forzadamente la extensión de la Zona de Especial Protección de Aves vinculada a la Red Natura de la Laguna de Hito de 1000 a 25000 hectáreas para que los terrenos que debiera ocupar el ATC queden dentro y de esa manera bloquear cualquier movimiento desde Moncloa, que las aves son secundarias con toda seguridad y aquí se trata de poner palos en las ruedas, como dije al principio.

¿Cuál será el siguiente paso?

Pues me temo que otro más igual de torpe, trilero y equivocado porque, hasta ahora, ni la elección del sitio, ni las estrategias, ni los procesos ni nada de lo que tiene que ver con el "cementerio nuclear" resulta ejemplar ni adecuado, al menos a mi parecer, y no se trata de algo inocuo como para que no exijamos mucho mayor rigor, seguridad y reflexión en lo que concierne a esa instalación.

y, ¡ojo!, que prefiero esa decisión de Page, a pesar de lo que es, que la alfombra roja de Cospedal, pero no deja de ser una batallita más de este zafarrancho vergonzoso que se traen los políticos un día sí y otro también.


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lunes, 27 de julio de 2015

EQUO EXIGE RESPONSABILIDADES A LA JUNTA DE COMUNIDADES POR EL ÚLTIMO INCENDIO EN ALGUIMIA (Página nº 3251)

EQUO Castilla-La Mancha, según leo en miciudadreal.es, exige responsabilidades a la JCCM por el incendio ocurrido hace unos días pero, sobre todo, formula un montón de preguntas que no sé si alguien tendrá a bien responder, aunque me temo que seguramente no.

De todos modos dejo enlace para ver esas decenas de preguntas y que cada cual pueda elucubrar sobre sus posibles respuestas::


Yo ando algo perdido y confuso en este caso aunque cuatro incendios en cuatro años es lo que más me llama la atención de todo este asunto.

SIN NOTICIAS DE LA ASAMBLEA DE PODEMOS (Página nº 3250)

¿Se celebró?, ¿no dejaron acudir a los medios a esa asamblea pública o pasaron de ella?, ¿es irrelevante para la actualidad informativa de  Daimiel un acto de un nuevo partido con cierta relevancia a nivel nacional?

He esperado a que daimiel.es publicara las noticias del último fin de semana y las de esta misma mañana pero no he encontrado ni rastro:




No sé. Tampoco aparece nada en el blog de Círculo Podemos Daimiel ni en el facebook de Podemos Daimiel, ni en los distintos medios digitales, con lo cual es muy difícil informarse.




ME GUSTA QUE... (Página nº 3249)

Me gusta que el nombre de Daimiel venga asociado, para bien, con sostenibilidad, medio ambiente, solidaridad, cultura, arte, turismo, integración, historia, proyectos. Cuando leo noticias así, de corte positivo, que colocan a Daimiel como un lugar de referencia por algunas de sus actuaciones, propuestas o iniciativas, me viene algo de ese orgullo local, de sentirme bien siendo daimieleño al entender que esos son parte de los pasos que siempre debemos dar.

Digo esto porque son bastantes las noticias en las que Daimiel aparece con esa agradable asociación, algunas de ellas con bastante dimensión, y es bueno que escuchemos el nombre de nuestra ciudad vinculados a esos eventos o iniciativas. Por ejemplo, que hace un par de días se haya conocido que se celebrará aquí el I Torneo Nacional de Tenis en Silla de Ruedas, bautizado como "Tablas de Daimiel", y que, además, nace con vocación de continuidad. Me parece que, por lo general, el deporte asociado a minusvalías físicas o psíquicas suele quedar marginado en su difusión aunque siempre haya sido pujante en cuanto a modalidades y practicantes de ellas y eso deja la sensación de invisibilidad que no merecen. Apenas la televisión pública y las propias asociaciones que trabajan con la discapacidad suelen hacerse eco del meritorio trabajo de estos deportistas, algunos de élite, y eventos como estos son necesarios y edificantes, y si van ligados al nombre de Daimiel y de sus Tablas pues para mí es un motivo de orgullo.


Según leo Cocemfe Ciudad Real y Daimiel Tenis Club han colaborado para lograr que la Real Federación Española de Tenis concediera esta localización daimieleña para celebrar dicho torneo y se convertirá en una buena oportunidad de promoción de esta disciplina deportiva y, de paso, de nuestra ciudad en esa apuesta que, como digo, tiene intención de perpetuarse en el calendario nacional y, en el futuro, poder dar cabida a un evento de categoría internacional.

Cierto es que no siempre Daimiel se ve asociado a esos valores positivos. A veces, la mayoría, accidentental e involuntariamente, otras porque quizás no entendamos el valor de ese vínculo negativo y el daño que nos produce. Por eso, cuando llegan eventos así conviene volcarse con ellos, arroparlos, porque nos beneficia a todos como comunidad y porque, está claro, para Daimiel es mucho mejor que se nos asocie con este tipo de iniciativas y que se entienda que somos una ciudad donde la discapacidad, desde hace mucho tiempo, ha querido ser una prioridad.


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domingo, 26 de julio de 2015

CALOR MORTAL (Página nº 3248)

Ayer me contaban un chiste:

- Ha muerto de un golpe de calor

-Ya, ya, señora, pero baje la plancha y levante los brazos.

A veces necesitamos convertir en humor negro lo trágico, como hacía Chumy Chumez, aunque la realidad no dé para un chiste. Y es que estamos viviendo en Daimiel un verano desventurado en el que el calor, en algunos casos, parece actuar de desencadenante o, quizás, agravando las condiciones de algunas personas. Solo así se explica, y lo hago sin ningún rigor científico, la cantidad de fallecimientos que está habiendo en nuestra localidad. Raro es el día que no hay alguno, pero aún llama más la atención que ya ha habido varios días en los que se han producido tres y hasta cuatro entierros anunciados por las esquelas en las puertas de las parroquias o el tañido de sus campanas.

Queremos recordar que este calor, que no es el de los últimos años en cuanto a permanencia y continuidad por esas escalas del termómetro, era el de siempre, el de nuestra infancia y adolescencia, ese calor vertical y poderoso que vaciaba las calles y obligaba a la siesta. Será, quizá, porque el presente se revela con toda su fuerza de detalle que a mí me cuesta recordar un mes así en mis años mozos aunque también recuerde aquellos veranos macizos que combatíamos en las acequias de riego que provenía de los pozos, a manguerazos en plena calle o metidos en las calderetas, que eran las piscinas hinchables de la época.

Lo cierto y verdad es que este sol de justicia, pero también ese calor nocturno que a veces impide el sueño, es de un rigor que nos afecta a todos, que nos afloja y acobarda, que obliga a hidratarnos para sentirnos bien. Pero que sobre todo afecta a esas personas que por edad o enfermedad aún requieren de mayores cuidados y precauciones. Porque este verano no tiene tregua, las bajadas de temperatura casi ni son significativas, y las tormentas, que nadie quiere, ni tan siquiera deja el frescor pasajero de una lluvia al caer aunque luego acabe añadiendo al bochorno esa sensación agobiante.

A mí me gusta el verano, pero no así, de esta intensidad, donde apenas pueden contarse los días que ha corrido cierto aire fresco con los dedos de la mano. Y no me gusta el verano que deja ese rastro luctuoso, mayor del habitual, como el que ahora estamos viviendo por estas tierras daimieleñas.


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