martes, 13 de octubre de 2026

¿RELIGIÓN VERSUS CIENCIA?

 


Desde muy antiguo las religiones han dado respuestas a los interrogantes humanos y por ello han tenido, en general, tanto éxito, y aunque el conocimiento ha ido desmontando muchas de las falsedades que durante mucho tiempo fueron casi dogma en esas culturas las propias religiones han ido modificando versiones, rellenando huecos, para seguir intentando explicar lo que el conocimiento, lo que llamamos ciencia, todavía se ha mostrado incapaz de proponer con certezas. Incluso, en ocasiones, las propias religiones al verse amenazadas por los avances científicos, han preferido criminalizar ese conocimiento incluso aplicando la persecución y la muerte a quienes, por el deseo de saber, cuestionaba las simplificaciones y respuestas groseras que las distintas religiones ofrecían como alternativa.

Por eso creo que la viñeta es acertada, porque ofrece la religión como un refugio a las incertidumbres dando explicaciones de todo aunque la mayoría de respuestas no aguanten el mínimo análisis objetivo. Las religiones, a todo esto, ofrecen la fe, que es como el fierabrás que todo lo explica porque mediante la fe no necesitas ninguna explicación.

En cambio la ciencia es lenta, ofrece múltiples lagunas porque todavía no se ha encontrado respuesta para muchas cosas (cada vez menos), produce en las mentes inquietas la sensación de que cada vez más queda mucho por saber y cada paso solo parece ser el inicio del siguiente. Y aunque abrazamos los avances de la ciencia al menor contratiempo nos encomendamos de nuevo a la fe como si no valieran las explicaciones ciertas y demostrables.

Entiendo que la gente crea pero me produce estupor que se haga despreciando la ciencia que es la que nos ha ido llevando hasta aquí. La religiosidad es un refugio respetable, creo que íntimo, hasta necesario, aunque para mí muy alejado de las puestas en escena de las propias religiones, de las instituciones que están tras ellas. la ciencia, en cambio, nos va abriendo el futuro, nos da herramientas efectivas descifrando, en distintos campos, los obstáculos para salvarlos.

Eso sí, lo mismo que veo que hay un uso espurio de las religiones también lo hay de la ciencia y ambos comportamientos no dejan de poner en peligro a la humanidad. No es pues una guerra entre religión y ciencia sino una entre mala o buena praxis o en saber situar, en su justo lugar, cada cosa.

Decía la madre de una amiga "prefiero creer que ver" pero yo también diría que prefiero saber que creer y entiendo que cada conocimiento que adquiero no me aleja de Dios sino que me acerca a las verdades del mundo.

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