sábado, 16 de mayo de 2026

¿POR QUÉ EL AYUNTAMIENTO DE DAIMIEL DEJA PASAR EL TIEMPO ANTE LA INSTALACIÓN DE UNA PLANTA DE BIOMETANO?

 



Al menos es la sensación que da. Aparenta, de inicio, oponerse pero, después, no hace nada, o no se ve que avancen en obstaculizar esa instalación legislando para ello dentro de las competencias municipales. Callan, no contestan a las preguntas presentadas en los plenos y... otorgan.

No sé si esperan, como en aquella movida de la macro-granja, a que la gente se mueva, la oposición aparezca y a última hora sumarse el equipo de gobierno local aparentando que capitalizan el movimiento en contra y que solo a ellos se les debe que aquella macro-granja no prosperase y que este planta de bio-metano no llegue a buen puerto. Pero no nos engañemos, el liderazgo se muestra a las duras, desde el principio, y no de la manera oportunista a la que nos acostumbra.

pero es aún peor, con una administración provincial como la Diputación de Ciudad Real que parece estar por la labor de invadirnos de plantas de tratamiento de residuos, con una administración regional como La Junta de castilla La Mancha, que  parece propiciar esas instalaciones encantados de la vida, tampoco nos extrañe que el Ayuntamiento de Daimiel también le haga la ola y nos encontremos que, en 0'1 nos traguemos otro atentado medioambiental a nuestra localidad bajo la promesa de muchos puestos de trabajo que luego son diez veces menos y un daño permanente en nuestro término municipal que arruine el acuífero y nos "mate" de asco y mal olor.

Sospecho de esta pasividad de nuestro alcalde y nuestro gobierno municipal y sospecho porque deberían estar corriendo como cabrones para evitar cualquier atisbo de posibilidad de instalación y aquí lo único que corre es el tiempo y ese correr del tiempo va en favor de los promotores de la instalación.

No es que los daimieleños, muchos de ellos, parezcan estar preocupados. Yo creo que es por desconocimiento y por pereza de informarse, pero tengo claro que si alguna vez llega a funcionar y causar los nocivos efectos que ya son conocidos de otros lugares, ninguno se responsabilizará de su silencio y dejación. Mucho menos los políticos, especialistas en escapismo, que culparán no se sabe a quien para desembarazarse de SU responsabilidad manifiesta.

El tiempo avanza, el silencio perdura, el futuro peligra (un futuro sostenible, sano, equilibrado). Unos "locos" luchan cada día, se movilizan, trabajan por los demás, aportan información. Ninguno tiene responsabilidad política, solo ciudadana. Los responsables políticos no parecen estar. ¿Acaso se les espera?

martes, 24 de marzo de 2026

A PROPÓSITO DE TRUMP


Con Trump, en su función escobilla de váter, no sabes si el mundo se va a la mierda por él o acabamos de encontrar la única utilidad de este miserable criminal, delincuente condenado, golpista impune y despreciable ser vinculado así a los desechos humanos que capitaliza y que, en el mejor de los casos, devuelve algo de humor que no deja de ser consuelo de tontos.

En su anterior mandato ya asomó la patita pero, por alguna razón que se nos escapa, la clase política de E.E.U.U. todavía tenía peso y agallas para embridar los dislates de este ser enfermo, narcisista y ególatra que ha hecho de la mentira una de las "bellas artes" que le devolvieron al poder. Y esta vez sí, con ochenta millones de votos recolectados del odio, las falsas promesas y las falsedades, y rodeado de un partido inútil y una cohorte de colaboradores aún peores que él, en solo un año ha corrido a cargarse una democracia, desatar la bilis, explosionar el derecho internacional y dinamitar el sentido común mientras sembraba la decepción en muchos de sus votantes e hipotecaba la credibilidad de un país que, a su modo, quería equilibrar el mundo. Y todo ello con un afán de enriquecimiento personal sin disimulo, que Washington parece el bazar y la Casa Blanca la cueva de Alí Babá.

Pero a pesar de todo ellos, los estadounidenses, le han votado y, por tanto, allá lo padezcan. Lo que no es de recibo, desde luego, es el seguidismo, la complacencia, el baboseo de Europa con este disparatado Napoleón Cheeto que me recuerda al personaje de Fernando Galindo, interpretado por José Luis López Vázquez en la peli "Atraco a las tres" diciendo eso de "Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo". Eso y no otra cosa ha sido lo de Van der Leyen, Rutte, o los presidentes de Alemania, Francia o Gran Bretaña en un primer momento.

Europa es algo más que ser serviles con esta escobilla del váter, es poner el punto de equilibrio para que se respete el derecho internacional, también el sentido común, en la búsqueda de un mundo algo mejor que se centre en resolver los problemas reales de los ciudadanos y no en enriquecer a las fábricas armamentísticas. No estamos aquí para resolver las mierdas que se busca Israel para gloria de Netanyahu, no lo estamos para legitimar genocidios, no lo estamos para volvernos cómplices para evitar que nos puedan llamar antisemitas o tragarnos que otra postura sería avalar a Hamás, Hizbulá o Irán, todos ellos muy condenables.

No sé si Pedro Sánchez lo hará por justicia, respeto al derecho internacional o en clave electoral pero, desde luego, prefiero ese posicionamiento que el de esas otras escobillas seguidistas y lameculeras del panorama político nacional, perrillos todos mansos no sea que la escobilla Trump se pueda enfadar y nos amenace con aguantarse la respiración y dejar de respirar como los niños caprichosos de los tebeos.

Claro que siempre queda el recurso de culpar al Perro porque el inmoral, obsceno, impresentable y sinvergüeza del pelo naranja nos queda demasiado lejos y, al fin y al cabo, una escobilla de váter siempre es útil para la mierda.
 

viernes, 14 de marzo de 2025

ASÍ QUE PASEN CINCO AÑOS...O DE LA DESMEMORIA DEL COVID

 



Hoy hace cinco años justos que se declaró el Estado de Alarma y el balance actual es que somos peores como sociedad. Ni estuvimos a la altura ni lo estaremos en el próximo arreón, y eso a pesar de las múltiples vidas que se salvaron por la lucha incesante de los sanitarios (con lo que pudieron y donde les dejaron actuar) y por esa carrera infinita por lograr unas vacunas que lograran mitigar el impacto de aquella pandemia que nos sonaba casi a guasa por lejana y ajena y que, poco después, convirtieron nuestras vidas en pura incertidumbre.

Recuerdo perfectamente el lunes, 9 de marzo de 2020, cuando estábamos reunidos los miembros del Consejo Escolar Municipal. Una madre mostró una inquietud que a algunas personas presentes consideraron exageradas. El propio médico allí presente trató de calmar los ánimos haciendo un paralelismo con una gripe fuerte y sin ser realmente consciente, como la mayoría entre la que me incluía, de lo que se nos venía encima. Existían alarmas pero también condescendencia, y eso que Italia parecía ser un buen marcador de futuro.

El martes, 10, ya hubo padres que vinieron a decirnos que no traerían a sus hijos al colegio en los siguientes días por precaución, pocos, sí, y la mayoría de origen chino, pero suficiente para disparar alertas. Hasta se difundieron vídeos, entre risas, de alguna de estas familias acaparando alimentos del supermercado para encerrarse en sus viviendas.

El miércoles, 11 fueron bastantes padres más los que avisaron de sus intenciones de no traer al colegio a sus hijos y otros más pidiendo que el colegio pidiese el cierre del centro educativo. Ya ese día el quipo directivo, del que yo formaba parte, se consultó con la Delegación de Educación pero se nos dijo que no había un protocolo establecido para el Covid-19. Yo me alarmé porque el domingo, 6, había estado en un Madrid abarrotado, justo viendo la cabecera de la manifestación del 8M entre otras cosas, y empezaba ese run-run de foco intenso en la capital.

El jueves, 12 de marzo, el ambiente en el colegio ya era de gran alerta porque todo se había disparado, los colegios no tenían margen de maniobra y todo lo más era decirles a los padres que presentaban que sí, que casi era mejor que no viniesen. Para colmo el ínclito Page salió, por la mañana, a dar una declaración institucional negando la petición de los docentes de suspender las clases )petición que se produjo por toda la comunidad autónoma), diciendo aquello de que lo que queríamos los maestros y profesores eran más vacaciones. Solo unas horas después, el Gobierno de castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte avisó a los colegios de que al día siguiente, viernes, 12 de marzo, los colegios se cerraban hasta nueva orden y, de ningún modo, se podía permitir acceder a nadie que no fueran los propios docentes. ¡Cómo cambió el cuento!

Por supuesto que ese viernes fue imposible no atender a algunas familias que desconocía la noticia aunque la mayoría ya no se acercó al colegio más allá de intentar recuperar libros y material de cara a que la actividad educativa no se suspendía pero quedaba pendiente de ser organizada en los siguientes días de forma no presencial.

El sábado llegó esa bomba del confinamiento, la que nos ponía claramente en disposición de entender que lo que pasaba era lo más grave que la mayoría habíamos vivido como sociedad. Creció el miedo como las buenas intenciones, la esperanza, el valor hacia los que tenían que seguir en la calle o en los servicios públicos y privados imprescindibles. Os juro que cuando oía lo de que de esta saldríamos mejores no le daba crédito alguno. Sí pensaba en un aprendizaje individual que nos haría valorar las cosas más pero a nivel colectivo mi escepticismo era sólido.

Miro atrás, hago balance y como dije al inicio, a nivel social estamos mucho peor, hemos corrido a olvidar, que es justo lo que no se debe hacer, a postergar a los muertos, a desacreditar la ciencia y la medicina, a incidir en la diferencia y el odio, a confundir con la mentira y la manipulación, a no hacer lo necesario en prevención para cuando nos venga otra y entonces repetiremos errores.

Me da mucha pena porque los muertos se quedan en un número, 121.760 hasta agosto de 2023 según he podido encontrar, y olvidarnos de la pandemia es olvidarnos de ellos y olvidarnos de nosotros mismos, de lo que vivimos y sufrimos, de la fragilidad que nos atenazó. 

Así que pasen cinco años, o diez, o cien, no debemos olvidarnos nunca de ese 2020. 

lunes, 10 de febrero de 2025

ABRAMOS EL MELÓN...DE LA PLAZA DE DAIMIEL

 


Faltan aún meses pero ya comienza a ser un tema recurrente en las conversaciones de los vecinos de Daimiel la futura reforma de la Plaza de España en nuestra localidad y, en el foco, los pinos monumentales que ya han conseguido sobrevivir a las últimas modificaciones.

Sin ir más lejos el otro día, en una reunión de amigos, se abordaba el tema y, como es lógico, desde varias vertientes y con diversidad de opiniones. 

Unos defendían los actuales árboles básicamente por ser árboles sanos y que ya forman parte de la memoria visual de nuestra plaza tras décadas acompañándonos.

Otros proponían su tala y la sustitución por otros árboles de menor porte pero que ofrezcan la necesaria sombra a los usuarios, y en parte entendiendo esa tala por ser responsables en parte del deterioro del pavimento actual.

Los de más allá entendiendo que las plazas castellanas son, habitualmente, plazas diáfanas, sin arbolado, y que por tanto esa debería ser la estética prevalente, aunque con la excepción del Olivo Milenario que ninguno cuestionó.

Yo, sinceramente, expuse que tengo la convicción de que nuestro Ayuntamiento está por eliminar los pinos pero, socialmente, no se atreve y esperará a los informes técnicos y a las encuestas o consultas que se lancen para tomar una decisión y esto me lleva a creer que, finalmente, los pinos actuales desaparecerán.

Se les culpa, creo que injustamente, de ser responsables del deterioro de la plaza, de su suciedad, y si tiene que ver con ello en parte se debe a la mala gestión realizada en su momento tanto en su elección, en el planteamiento de la obra para evitar los efectos lógicos de estos macro-ejemplares como en el seguimiento de su desarrollo y puede que los errores no deban corregirse con más errores.

Lo que sí parece de cajón, con árboles o sin ellos, es que la Plaza de España no puede asumir la cantidad de vehículos de carga y descarga diario que, estos sí o también, tienen mucho que ver en ese deterioro, aparte de suponer obstáculos molestos para los viandantes. Para ello convendría convertir calles como Mártires o General Espartero en zonas de carga y descarga en horario limitado y ajustado a las necesidades elementales del trabajo de esos profesionales.

Y otro aspecto sería es de cuidar esas fechadas de la Plaza de España dando uniformidad cromática a fachadas y persianas para dejar de ser ese pantone multitonal que viene arrastrando desde décadas. Si la pintura inicial corresponde al Ayuntamiento o competen ayudas para llevarse a término estaría por fijar y, a partir de ese momento, elegir un código de color para sucesivas operaciones de pintado o sustitución de persianas.

¿Qué pensáis, paisanos?


lunes, 30 de diciembre de 2024

PROCRASTINANDO QUE ES GERUNDIO

 



Hay obligaciones que cumplir que jamás se cumplen, especialmente las políticas. Yo, que soy un procrastinador de aúpa, me veo como un activísimo currante en comparación con las actuaciones políticas. El mayor ejemplo: celebramos el 46 Aniversario de la Constitución Española sin detenernos a pensar que se incumple en varios de sus capítulos y que no hay interés en hacerlos cumplir. Y eso teniendo en cuenta que es el marco fundamental para legislar en España. ¿No han tenido los pobres políticos tiempo en 46 años?, ¿tan ambiciosa era en su redacción por los llamados "padres de la Constitución" o es que tan incompetentes y/o perezosos son quienes debieran velar por hacerla cumplir?, ¿o es que realmente los ciudadanos les importamos una mierda y solo valemos para ser instrumentados por esa caterva abusona, lenguaraz y manifiestamente inepta y negligente?

Pongamos por ejemplo, tan de moda, la vivienda: Con qué afán defienden el derecho a la propiedad privada (lo cual es plausible) y con qué desinterés y falta de acción tratan el derecho de todo ciudadano a una vivienda digna (lo cual es despreciable). 46 años en los que las políticas de vivienda han sido abandonadas abordando escasa vivienda pública o directamente haciéndolas volver al mercado privado en aras de la especulación y el bandidaje político.

La Constitución Española del 78 es un texto obsoleto y bastante inútil porque deja de dar respuestas a los ciudadanos, todos ellos contribuyentes de alguna forma, en muchas de sus necesidades básicas y, además, porque en esos más de nueve lustros no nos ha ido acercando a cumplirlos sino que progresivamente nos aleja de ellos. Solo hay que ver el deterioro de muchos servicios públicos, el aumento del porcentaje de población en riesgo de pobreza, la dificultad cada vez mayor de acceder a una vivienda, la mayor diferencia entre ricos y pobres, la devastación de los espacios naturales que también están en la Constitución aunque la mayoría lo ignore, y así podríamos seguir durante un buen rato.

La política ha impuesto su sello perverso, ya no son gentes preparadas con objetivos ambiciosos y capacidad de acuerdo que, de alguna manera, terminara beneficiando a la ciudadanía además de a ellos y los suyos, ahora son gente mediocre enquistada en la política como única forma de vida y con la absoluta prioridad de su beneficio y el de los suyos. Pero nos han engañado tanto que nos tienen sometidos a ese debate artificioso de tomar posición por unos y otros cuando en su mayoría constituyen el mayor lastre de este país al que, ¡vaya por dios1, se han querido ir sumando los señores jueces que han olvidado que su buen saber hacer (si alguna vez existió) constituye la única manera de contrarrestar los excesos de la caterva.

Perdonen la negatividad. Como ciudadano pretendo desenvolverme de la forma más legal y correcta, facilitar la vida de los demás, hacer lo que toca incluso cuando no me gusta pero es justo y legal. pero me agota esa procrastinación permanente que deja para un eterno mañana lo que toca hoy...y va casi medio siglo de mañanas que nunca llegarán porque nos legislan y gobiernan en todos estos años gente sin la capacidad, los arrestos y la dignidad de los cargos que ocupan.

martes, 2 de abril de 2024

LA "DAIMIELIZACIÓN" DE DOÑANA O CÓMO REPETIR LOS ERRORES COMETIDOS EN NUESTRAS TABLAS DE DAIMIEL

Ayer, lunes, 1 de abril, escuchaba el podcast "Acontece que no es poco", con Nieves Concostrina y Carles Francino, en el que hablaban sobre varios intentos del último siglo en cargarse Doñana desde la política y la depredación económica y venía yo a recordar una ponencia de Alberto Celis con mayor proyección temporal pero similares ingredientes. Para ilustrar el podcats empezó a sonar la canción de Vainica Doble titulada "Doñana" y publicada en 1980 donde se cantaba lo siguiente: 

 Coto de Doñana
 reza por tu salvación
 que el hombre se propone
 tu destrucción. 
Ya sucedió a las Tablas
 de Daimiel y del Guadiana
 y si ahora te has librado
 ya veremos mañana. 

 Y me volvió ese dolor que produce el término "daimielización" para describir ese proceso por el cual los hombres y mujeres se proponen destruir los espacios de valor ambiental incalculable que les queda a mano y que tuvieron en nuestras Tablas de Daimiel el peor de los ejemplos hasta acuñar ese palabro hiriente pero merecido. Si algo positivo hubiera podido tener esa llamada a la "daimielización" hubiera sido la de ser capaz de advertir y evitar nuevos desastres como aquel pero es evidente que la estupidez y la estulticia humana arrampla ejemplos y persiste en los errores y 44 años después de esa canción estamos en las mismas o incluso en peores circunstancias pues ya no solo es Doñana (especialmente simbólico) sino lo que ha ido sucediendo con decenas de humedales que han sucumbido a la depredación pública. Y si miramos quienes luchan por estos espacios desde décadas parecen ser cuatro locos e idealistas que se oponen al "progreso" (ya saben, a esos que despectivamente llaman "ecolo-jetas", aunque entre ellos haya científicos renombrados, naturalistas, estudiosos y activistas de gran preparación) y la presión internacional que terminan evitando, al menos parcialmente, este suicidio. 

 Es verdad que ya apenas se oye aquello frecuente en los setenta y ochenta de "si total son cuatro patos" para despreciar las Tablas en la propia población daimieleña pero para algunos sigue ese sentir y por eso nos va como nos va, como si el Parque Nacional fuera un lastre para la economía de Daimiel o de algunos daimieleños, deberíamos decir, en vez de empezar a mostrar el orgullo de una joya que, es verdad, ya no es lo que fue y puede que jamás sea pero que sigue mereciendo un mimo y un esfuerzo de conservación. 44 años y no hemos aprendido casi nada. 

Aquel tema de Vainica Doble, que podría encuadrarse en la canción protesta y reivindicativa tan fuerte en los setenta y ochenta, era una llamada de atención que hemos desatendido una vez más. La persistencia de la estupidez. Una canción, ya veis, terriblemente actual cuyo vídeo dejo aquí para quien todavía sienta algo:

   

 Mecano cantaba aquello de Hawai, Bombay son dos paraísos. Los que tenemos más cerca, sin embargo, parecemos ignorarlos o peor, abandonarlos a su suerte. Las Tablas de Daimiel y Doñana son dos de mis mejores paraísos.