A propósito de este comentario y con el tema de Daimiel a nivel de ocio y comercio:
Para ser sincero no tengo otra opinión que el de usuario y, por tanto, muchos aspectos se me escapan. Pero trataré de dar mi opinión:
Daimiel tiene una oferta de ocio no muy amplia aunque puede que suficiente, lo que hace que el problema no sea tanto del número de locales como de lo que estos ofrecen a sus clientes y lo que ellos demandan para disfrutar y estar satisfechos. Quienes no encuentran en Daimiel satisfacción a esas demandas buscará otros lugares, aparte, claro, de quienes prefieren salir habitualmente y no quedarse en nuestra ciudad aunque pudieran tener locales de ocio que respondiesen a sus expectativas. Y tampoco, parece, que tenga un especial atractivo para los de otras localidades el acercarse a locales de ocio daimieleños.
¿Qué falla? Evidentemente la situación económica lastra, y aunque la gente no renuncia al ocio muchos han modificado la forma de divertirse buscando casas, cocinas camperas, etc... donde quedar con los amigos a charlar, beber y comer, una alternativa en aumento que incide en los negocios de restauración y ocio. Pero, creo, que los propios empresarios también tienen parte de responsabilidad porque la fórmula pasa por buscar esa clientela, fidelizarla, y eso incluye ambiente, precios, trato, oferta. Ver locales casi siempre llenos y otros casi siempre vacíos pueden tener explicación bajo esos parámetros.
Yo, en particular, busco un sitio donde cenar algo que escape de frituras y oferte cierta calidad del producto, poder estar cómodo hablando con los amigos, un trato agradable, un ambiente acogedor, y no encuentro, en invierno, más de tres o cuatro sitios, aunque en verano. aunque poco, algo incrementa ese número. Por eso a veces me voy a otros sitios, por variar, por encontrar alternativas que puedo complementar con un día de cine o de teatro.
¿Y en cuanto al comercio? Quizá la proximidad de Ciudad Real termina por ser una rémora para el comercio daimieleño. También ese concepto de franquiciados y grandes cadenas con facilidad para llevarte y devolver prendas, para moverte a tu antojo por las tiendas, para ofrecer precios de aparente imposibilidad de competir, pero también puede ser que los comercios daimieleños luchan por separado, comprometidos con la propia subsistencia, y quizá no saben o no pueden como desarrollar un modelo más atractivo para atraer a la clientela local que haga que la idea de ir a Ciudad Real no tenga que ser la primera alternativa.
La verdad es que el tema es muy complejo pero es verdad que, cada vez más, Daimiel aparenta ser un ciudad parada, menos dinámica y atrayente, y no cabe culpar a quienes se van en busca de otros lugares para sus compras y diversión sino tratar de entender qué les lleva a hacerlo y por qué dejan de lado lo que Daimiel ofrece. Y el estímulo necesario debe provenir de la administración local y los propios empresarios.
Si hablo por mí la mayor oferta cultural, el tipo de tiendas donde puedes pasar, mirar, probarte sin más compromiso y la mayor variedad de locales de ocio son los que me llevan a salir con cierta frecuencia de Daimiel aunque, eso sí, suele ser esta ciudad, la mía, la primera opción.
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