No es la primera vez que Izquierda Unida pide una dimisión. Sin ir más lejos en junio pasado ya pidió la de Mª Carmen Torija:
En esta ocasión piden la de Gregorio Díaz del Campo como concejal de Medio Ambiente por lo que consideran su gestión con el tema de las aguas contaminadas del Azuer, y la verdad es que a mí me ha sorprendido porque, entiendo, que aunque pueda serle achacable una dejadez en abordar este asunto lo cierto es que, hasta donde yo puedo saber, su papel en todo este asunto es tangencial y secundario y a quien hay que achacar, más que a nadie, la situación del río Azuer, sus balsas y la calidad del agua es a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que desde luego se está luciendo con este pobre río de nuestros pecados.
Es evidente que esta petición, como la otra, es un canto al sol que ni será considerada y por tanto quizá forme parte de la confrontación política. Y la verdad es que Gregorio, como ya dije ese mismo día, no estuvo demasiado fino y aunque no se esperara de él crítica alguna a la CHG al menos sí que quizá llamó la atención el desapego y casi la indiferencia mostrada, que apenas le inquietase que se celebrara un concurso de pesca en una zona donde se denuncia alta contaminación o que no se mostrase más determinante con las labores de limpieza comprometidas por la Confederación y que en ese momento ni habían comenzado. Pero creo yo que las peticiones de dimisión han de hacerse sobre los responsables directos y no creo que Gregorio sea uno de ellos aunque, a mi juicio, como concejal de Medio Ambiente jamás ha dado la talla.
Lo terrible es que año tras año el Azuer sufre el quebranto de unos y otros y, por ejemplo, la foto de albertillovernel que aparece en Embalses.net muestra a las claras que el agua en alguna zona presenta un aspecto terrible y que alguna persona me ha comentado que por la zona del Carrerón, acceso a la Motilla, el aspecto y el olor era de lo más desagradable, y no olvidemos que por allí pasan quienes visitan nuestra Motilla. Y por ello creo que el Ayuntamiento, hasta donde puede llegar, debería moverse mucho más y, al menos, mostrarse fiscalizador con la CHG y demandar soluciones para que estos atentados medioambientales no se repitan cíclicamente:
Sí, creo que de lo dicho lo más relevante es que Daimiel no está defendiendo su río de la manera debida, y en eso sí tiene Gregorio responsabilidad. ¿Como para dimitir?, creo que no, pero sí como para reprocharle su gestión en lo que concierne a la competencia municipal.
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